Las disminuciones en las capacidades físicas y mentales pueden limitar la capacidad de las personas para cuidarse a sí mismas y participar plenamente en la sociedad.
Los cuidados a largo plazo abarcan una amplia gama de servicios y apoyos personales, sociales y de salud destinados a garantizar que las personas con una pérdida significativa de la capacidad intrínseca —o en riesgo de experimentarla— debido a una enfermedad física o mental o a una discapacidad, puedan mantener un nivel de capacidad funcional.
Aunque la mayoría de las personas que necesitan este tipo de cuidados son personas mayores, las necesidades de cuidados a largo plazo pueden surgir en cualquier etapa del curso de vida. La mayoría de las personas que reciben cuidados viven en la comunidad y reciben atención de cuidadores informales, como familiares y amistades.
El acceso a cuidados a largo plazo de buena calidad es esencial para mantener la capacidad funcional, disfrutar de los derechos humanos fundamentales y vivir con dignidad. Además, es fundamental apoyar a las personas cuidadoras, para que puedan brindar una atención adecuada y también cuidar de su propia salud.
La Política sobre los cuidados a largo plazo, que abarca el período 2025-2034, se proporciona a los Estados Miembros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) orientación estratégica y técnica para el desarrollo, el fortalecimiento y la expansión de la capacidad para brindar CLP en la Región.
