Lactancia materna y alimentación complementaria

La desnutrición materna y de la niñez contribuye a más de un tercio de la mortalidad de la niñez y con más del 10% a la carga global de enfermedades. De los factores nutricionales relacionados con la muerte en la niñez, la desnutrición crónica (talla baja para la edad), la desnutrición aguda severa y el retardo del crecimiento intrauterino, constituyen los principales factores de riesgo. Por lo tanto, la reducción del retraso del crecimiento del lactante y del niño pequeño es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relacionados con la supervivencia de la niñez (ODM 4), así como es esencial la erradicación de la extrema pobreza y del hambre (ODM 1).

Datos clave

La lactancia materna es buena para la economía

El impacto positivo de la lactancia materna en la economía a nivel macro y micro a menudo no es reconocido, incluso cuando los beneficios que ofrece la lactancia materna para la salud de la madre y el niño son bien conocidos. Se ha comprobado que se puede reducir considerablemente el gasto en atención de salud. Por ejemplo, en los Estados Unidos, se calcula que los gastos directos en atención de salud de los niños relacionados con tasas bajas de lactancia materna ascendieron a $2.200 millones de dólares estadounidenses en el 2007 [1]. En México, se calcula que los gastos directos e indirectos de no amamantar variaron entre $455.7 millones y $2,126.6 millones de dólares estadounidenses en 2012 [2]. Por otro lado, la lactancia materna lleva a una fuerza laboral más sana.

Los beneficios para el lugar de trabajo posiblemente no sean tan visibles, pero entre ellos cabe señalar los siguientes:

  • Lealtad con la empresa como resultado de la gratitud y la satisfacción
  • Menor ausentismo porque los bebés se enferman con menos frecuencia y menor gravedad
  • Retención de empleados (lo cual reduce la necesidad de capacitación y la pérdida de personal calificado) [4]
  • Mayor productividad

Dependiendo de las políticas de aseguramiento de cada país, la lactancia materna podría influir mucho en los costos del seguro. Además, da una mejor imagen a la empresa; Un ejemplo es la aseguradora CIGNA, que ahorra $240.000 dólares estadounidenses al año en gastos de atención de salud en mujeres que amamantan [5].

Maneras para facilitar la lactancia materna de mujeres que trabajan

La promoción y el apoyo a la lactancia materna de las mujeres que trabajan fuera de casa tienen en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre la lactancia materna exclusiva durante seis meses y la continuación de la lactancia por lo menos dos años o más. Para cumplir estas recomendaciones, los empleadores deben proporcionar a las mujeres las siguientes facilidades en el trabajo durante el período de lactancia:

  • Licencia por maternidad
  • Sala de lactancia
  • Menos horas de trabajo u horario flexible durante la lactancia
Hoja informativa

Licencia por maternidad

El Convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estipula que cada mujer debe tener derecho a la licencia por maternidad por lo menos 14 semanas. La Recomendación 191 de OIT, firmada por varios países, dice que los países deben intentar proveer una licencia por maternidad de 18 semanas como mínimo [7].

Sala de lactancia

Debe proporcionarse una sala privada, cómoda e higiénica para que las madres puedan extraerse leche durante las horas de trabajo. Además, se necesita una silla, un refrigerador, un lavabo y un toma corriente (por si se usan bombas eléctricas).

Menos horas de trabajo y horario flexible

El Convenio 183 de la OIT otorga a las mujeres el derecho a interrumpir el trabajo una o varias veces al día, o a trabajar menos horas con el fin de amamantar a su hijo. Las madres que amamantan necesitan extraerse leche cada tres o cuatro horas; de lo contrario, se sienten incómodas y la producción de leche materna podría verse afectada ya que depende de la demanda.

Situación en la implementación de las recomendaciones de la OIT en la Región de las Américas

En la Región de las Américas, 10 de los 38 países (Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Panamá, Perú y Venezuela) proporcionan al menos 14 semanas de licencia por maternidad, de acuerdo a lo establecido en el Convenio 183 de la OIT (cuadro). Esto representa el 28% de los países sobre los cuales hay información (diagrama). De estos 10 países, solo tres siguen la Recomendación 191 de la OIT de proporcionar 18 semanas o más: Chile con 24 semanas, Cuba y Venezuela con 18.

En la mayoría de los países se paga el 100% del sueldo; en otros se paga entre 60 y 65%. La licencia por paternidad es rara solo Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay cuentan con disposiciones para la licencia.

¿Qué pueden hacer los gobiernos, los empleado res, los compañeros de trabajo, las madres y los padres para facilitar la lactancia materna?

Los gobiernos pueden:

  • Ratificar, aplicar y hacer el seguimiento del Convenio 183 y la Recomendación 191 de la OIT, en los cuales se recomienda una licencia por maternidad de 18 semanas como mínimo y por lo menos una interrupción diaria para la  lactancia o una reducción de las horas de trabajo y salas privadas para extracción de leche o amamantar
  • Estipular una licencia materna más larga, como lo han he- cho algunos países de la Región
  • Asumir el compromiso político de reglamentar y velar por el cumplimiento de las leyes para proteger la lactancia materna de las mujeres que trabajan

Los empleadores pueden:

  • Tener una política que apoye a las empleadas que amamantan en la empresa o la organización y comunicarla a todo el personal
  • Ofrecer condiciones para facilitar el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS para la lactancia materna
  • Asegurar que en el lugar de trabajo haya una sala de lactancia privada, cómoda, higiénica y de fácil acceso
  • Ser flexibles con respecto a las interrupciones para amamantar o para extracción de leche

Los compañeros de trabajo pueden:

  • Cubrir a sus compañeras de trabajo, ocupándose de sus tareas cuando tengan que interrumpir el trabajo para amamantar o extraerse leche
  • Motivar a la madre para que siga amamantando y se abstenga de utilizar sucedáneos de la leche materna
  • Si es factible, ofrecer ayuda con el transporte del bebé o la leche materna

Las madres pueden:

  • Conocer sus derechos con respecto a la licencia por maternidad y la política de sus empleadores en materia de lactancia materna, incluida la disponibilidad de una sala privada para extraerse leche o amamantar
  • Si no hay una política en materia de lactancia materna, informar a su empleador acerca de la necesidad de interrupciones para extraerse leche y de una sala privada para extraerse leche o amamantar
  • Practicar la extracción de leche y congelarla durante la licencia por maternidad para tener leche ya almacenada al reincorporarse al trabajo
  • Colaborar con el empleador y los demás empleados para buscar una solución de manera conjunta

Los padres pueden:

  • Alentar a la madre a que siga amamantando después de reincorporarse al trabajo
  • Practicar darle al bebé leche materna con una taza antes que la madre se reincorpore al trabajo
  • Hacer su parte de las tareas domésticas
  • Si es posible, llevar al bebé al trabajo de la madre para que pueda amamantarse