La higiene de las manos es una acción que salva vidas
Diariamente, en todos los centros de salud, incluso durante emergencias de salud pública, las infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS) siguen representando una amenaza. Las IAAS contribuyen a la carga de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), causan sufrimiento a los pacientes, sus familias y el personal de salud, pueden provocar muerte prematura y discapacidad, incrementan los costos sanitarios y dificultan los esfuerzos para lograr una atención de alta calidad para todos.
Una proporción sustancial de las infecciones evitables adquiridas durante la prestación de atención de salud podría prevenirse si se implementaran la higiene de manos y otras medidas de prevención y control de infecciones (PCI) en el momento adecuado.
Toda mujer embarazada, toda puérpera y todo recién nacido son susceptibles de contraer una infección que podría desencadenar una sepsis.
Mejorar y priorizar la higiene de las manos en los servicios de salud materna es una intervención viable y equitativa que contribuye a disminuir la carga de la sepsis.
Cuando se integra en programas de mejora de la calidad de la atención y cuenta con el respaldo del liderazgo institucional, la capacitación continua del personal de salud y el acceso sostenible a insumos esenciales, la higiene de las manos puede reducir significativamente las infecciones maternas y la sepsis. La higiene de las manos en el momento oportuno y lugar adecuado previene las infecciones, fortalece el desempeño de los sistemas de salud, mejora la seguridad del paciente y salva vidas.
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