Superando el miedo
Camila dice que comprenderlo todo cambió su relación con el miedo. “Entendí mejor lo que tenía. El libro te lo explica de una manera más clara que a veces un doctor, y eso me ayudó a temer menos los tratamientos”.
Durante dos años, Camila enfrentó el tratamiento para la leucemia en el Hospital Bloom, un centro de referencia nacional en atención pediátrica especializada. Fueron meses de ingresos, quimioterapias y exámenes. Hubo días especialmente difíciles.
“Cuando fue mi última quimio, estaba nerviosa porque me iban a hacer el aspirado de médula y no sabía cómo iba a salir. Vomité el desayuno y tuve náuseas desde temprano. Los síntomas me duraron más de lo normal, casi una semana”.
En esos momentos difíciles, encontraba consuelo en lo que ama: colorear, hacer manualidades y descansar. Y en casa, su gatito siamés, Capuchino. “Dormía conmigo cuando me sentía mal. Fue mi apoyo”.
Su madre, Marta Eugenia de Navarrete, también aprendió algo nuevo: “Que cada niña es única y que cada cuerpo resiste el tratamiento de manera distinta. Sabiendo eso, me sostuvo, ya que los doctores y psicólogos me recalcaron que no debía comparar a mi hija con otros niños, aunque tuvieran la misma enfermedad.”
En El Salvador, La Maleta de Emely se integró al modelo de atención oncológica pediátrica con capacitación a médicos, psicólogos, personal de enfermería y voluntarios. El impacto ha sido tangible: más de 500 niños, niñas y adolescentes beneficiados directamente y una tasa de abandono del tratamiento menor al 1%, un logro significativo en contextos donde el miedo y la desinformación pueden influir en la continuidad del tratamiento.
Hoy, Camila está a punto de cumplir 15 años y está ocupada con la vida de una adolescente. Le apasiona diseñar vestidos y conjuntos y sueña con ser diseñadora de modas. A corto plazo, su deseo es simple y profundo: “Salir del colegio sin problemas, estar bien y no recaer”.
Lo que comenzó en El Salvador, impulsado desde la oficina de país de la OPS junto a Ayúdame a Vivir, hoy es un recurso regional adaptable para los países de América Latina y el Caribe. Gracias a esta iniciativa, más niños, niñas y adolescentes, como Camila, pueden recorrer su tratamiento con información clara, contención y compañía. Porque entender, dibujar y nombrar el miedo es el primer paso para transformarlo en esperanza.
Enlaces
— Maleta de Emely – Proyecto para la promoción de la adhesión al tratamiento del cáncer infantil
— Curso virtual de diagnóstico precoz de cáncer en niños y adolescentes