• personas recibiendo ayuda
    Cerca de 1,5 millones de personas se encuentran desplazadas internamente por la violencia en Haití. En los sitios que acogen a familias desplazadas, trabajadores de la salud y equipos humanitarios ayudan a conectarlas con servicios esenciales de salud y apoyo psicosocial mientras enfrentan las consecuencias del desplazamiento. | OPS/OMS
    Imagen

En Haití, la atención de salud y el apoyo psicosocial devuelven la esperanza a las familias desplazadas

En el marco del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se conmemora el 19 de agosto, la historia de una madre desplazada muestra cómo el acceso a servicios de salud y salud mental puede ayudar a las personas afectadas por la violencia a recuperarse y comenzar a reconstruir sus vidas.

— Agosto de 2026 —

“Mwen te panse pèsonn pat wè mizè m, men m wè moun vle kenbe men mwen pou ede mwen,” dice la señora Yolène [1] en criollo haitiano.

“Antes pensaba que nadie veía mi sufrimiento. Hoy sé que hay personas que se preocupan por mí y quieren ayudarme.”

Yolène, comerciante de 36 años y madre de tres hijos, originaria de Cornillon, una comuna del departamento Oeste de Haití, es una de las cerca de 1,5 millones de personas desplazadas internamente por la violencia en el país, donde la inseguridad persistente ha interrumpido el acceso a la salud y otros servicios esenciales para muchas familias.

Tras vivir durante varios años en la región de Mirebalais (departamento Centro), donde trabajaba para mantener a su familia, Yolène se vio obligada a huir de la violencia y la inseguridad junto con su hijo menor. Desde hace un año vive en el sitio para personas desplazadas internas (PDI) de Résidence Médicale - Club Hôtel, en Belladère (Centro). Separada de su familia, enfrenta importantes desafíos para reconstruir su vida.

ayuda
ayuda

Del aislamiento a la atención

Como muchas personas desplazadas por la crisis en Haití, Yolène llegó al sitio con acceso limitado a servicios de salud y apoyo psicosocial, mientras enfrentaba las consecuencias emocionales y económicas del desplazamiento. Con el tiempo, su salud física y emocional se deterioró. Perdió el apetito, sufrió insomnio, fatiga extrema, pérdida de peso y una profunda tristeza, y se fue aislando cada vez más. Los residentes del sitio de acogida comenzaron a preocuparse por su estado.

Su situación cambió cuando un psicólogo que visitaba el sitio identificó que necesitaba apoyo urgente y atención de seguimiento.

El Ministerio de Salud Pública y Población (MSPP), con el apoyo técnico y logístico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha desplegado psicólogos y trabajadores sociales en sitios para personas desplazadas internas en los departamentos Oeste y Centro de Haití para fortalecer el acceso a servicios de salud mental y apoyo psicosocial.

Tras una evaluación inicial, los psicólogos que trabajaban en el sitio de acogida determinaron que su estado era grave y coordinaron su traslado en ambulancia al hospital. Los exámenes médicos detectaron una deficiencia grave de vitaminas, depresión y una infección que requería atención especializada. Ante la complejidad de su situación, el equipo desarrolló un abordaje integral que combinó tratamiento médico, apoyo psicológico y servicios sociales.

“Darse cuenta de que alguien está sufriendo ya es el primer paso para ayudarlo”, afirma Claudet Michel, psicólogo que trabaja en sitios para personas desplazadas en Belladère y que identificó el caso de Yolène tras ser alertado por otro médico. “Detrás de cada intervención temprana hay una vida protegida, una dignidad recuperada y una esperanza que renace.”

Desde su hospitalización, Yolène ha recibido atención continua de profesionales de la salud y del equipo de terreno, que la acompaña a sus citas médicas y la ayuda a acceder a alimentos básicos para apoyar su recuperación.

supplies
personal

Señales de esperanza

Hoy, Yolène muestra importantes signos de mejoría. Ha mejorado su comunicación con los profesionales que la atienden y participa cada vez más activamente en su cuidado. Su estado general es estable y, poco a poco, vuelve a mostrar interés por su entorno y su futuro.

“La historia de Yolène ilustra los grandes desafíos de salud mental que enfrenta Haití, en un contexto marcado por la inseguridad, el desplazamiento forzado y el acceso limitado a servicios esenciales. Muestra la importancia de la detección temprana y del acompañamiento psicosocial cercano, ya que las personas más vulnerables no siempre pueden buscar ayuda por sí mismas”, explica el doctor Yanick Mwe Mutani, psiquiatra y consultor de Salud Mental de la oficina de la OPS en Haití.

Sin embargo, su proceso de recuperación aún no ha terminado. Los recursos económicos limitados, la fragilidad de su red familiar y la necesidad de apoyo a largo plazo siguen siendo desafíos importantes. Para ayudar a abordar estas dificultades, los equipos realizaron una evaluación socioeconómica detallada y trabajan con socios para identificar fuentes adicionales de apoyo que puedan contribuir a su bienestar a largo plazo y a su capacidad para reconstruir su vida.

En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la OPS reconoce la labor de los trabajadores de la salud y humanitarios que continúan atendiendo a las comunidades afectadas por la violencia y el desplazamiento en Haití. Su trabajo representa un vínculo esencial con la atención de salud y otros servicios de apoyo para las familias que enfrentan una profunda incertidumbre.

Una historia entre muchas

La historia de Yolène es una entre muchas. En todo Haití, trabajadores de la salud, psicólogos, trabajadores sociales y socios humanitarios continúan apoyando a las personas desplazadas por la violencia y la inseguridad, ayudándolas a acceder a servicios esenciales de salud en un momento de profunda incertidumbre.

Con la asistencia operativa de la OPS y el financiamiento del Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe (RHPF LAC), estas intervenciones están fortaleciendo el acceso a servicios de salud, salud mental y apoyo psicosocial para las comunidades desplazadas.

En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la OPS reconoce la dedicación de los trabajadores de salud y humanitarios de primera línea que continúan atendiendo a las comunidades vulnerables en Haití, a menudo en circunstancias extremadamente difíciles. Su labor ayuda a garantizar que las personas afectadas por las crisis sean vistas, reciban apoyo y puedan acceder a la atención que necesitan, tal como ocurrió con Yolène cuando más lo necesitaba.


[1] Yolène es un seudónimo utilizado para proteger la identidad de la beneficiaria.