En los hábitats de agua dulce de Puerto Rico, un grupo dedicado de científicos y profesionales de la salud pública busca diminutas pistas que contienen la clave para verificar el fin de una de las enfermedades parasitarias más antiguas de la región y del mundo.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) se asocia con científicos de la Universidad de Nuevo México y trabaja junto a expertos en salud pública de Puerto Rico para monitorear caracoles de agua dulce, que son los huéspedes intermediarios del gusano plano parásito responsable de la esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria crónica más frecuente en comunidades rurales y empobrecidas.
La esquistosomiasis, también conocida como bilharziasis, puede causar síntomas agudos como erupciones cutáneas con picazón, fiebre, escalofríos, dolor abdominal, diarrea y sangre en la orina o las heces. En casos crónicos, provoca complicaciones graves, como agrandamiento del hígado y el bazo, anemia, fibrosis, retraso del crecimiento en niños, disminución de la productividad y, en raras ocasiones, problemas neurológicos o infertilidad, perpetuando ciclos de pobreza y discapacidad.
Durante la capacitación, apoyada por la OPS, aproximadamente 30 trabajadores locales de salud pública aprendieron sobre la esquistosomiasis en la isla y recibieron formación práctica en identificación, recolección y preservación de caracoles para su análisis. Los equipos visitaron alrededor de 115 lagos y arroyos en cinco regiones de Puerto Rico.
“Estamos a punto de poder decir que hemos eliminado una de las enfermedades tropicales desatendidas más importantes del mundo en la región del Caribe, donde históricamente ha tenido un impacto negativo en la salud pública”, explica Eric Loker, profesor emérito de la Universidad de Nuevo México especializado en parasitología.
Tras la visita de campo, los caracoles fueron analizados en el laboratorio de la Universidad de Nuevo México, donde los científicos utilizan herramientas diagnósticas modernas —como pruebas moleculares de alta precisión (PCR, ADN ambiental y biosensores)— para detectar y supervisar con precisión la transmisión.
El objetivo de la capacitación es continuar fortaleciendo la capacidad de Puerto Rico para monitorear los posibles sitios de transmisión y respaldar la verificación continua de la eliminación de la esquistosomiasis en la isla.
“Si logramos documentar la eliminación de la esquistosomiasis en Puerto Rico, y creo que lo lograremos, será como cerrar un ciclo. Una vez eliminada la enfermedad, creo que será un tributo al gran trabajo de muchos médicos, investigadores y profesionales”, afirmó el doctor Víctor Ramos, Secretario de Salud de Puerto Rico.