• Personal de salud visita comunidad remota

La salud llega por río a comunidades indígenas de la Amazonia colombiana

En el departamento de Vaupés, equipos de salud combinaron desplazamientos aéreos y fluviales para ofrecer atención ocular, detectar enfermedades y acercar servicios esenciales mediante una respuesta integrada a diversas necesidades de salud.

— Julio 2026 —

William pasa gran parte de sus días pescando en el río Yapú. Con el tiempo, comenzó a notar que tareas sencillas, como enhebrar un anzuelo de pesca, le tomaban cada vez más tiempo. A veces podía pasar horas intentándolo.

Bajo el sol de la Amazonia colombiana, William entrecierra los ojos mientras observa el pequeño dispositivo que el médico sostiene frente a él. El brillo del sol siempre le ha incomodado, dice. “Cuando hace mucho sol, los ojos se me van cerrando”, explica William. 

Hoy, por primera vez, un especialista evalúa su visión.

Para recibir una atención especializada, las personas de las comunidades ribereñas normalmente tendrían que recorrer largas distancias por río y, en muchos casos, combinar el trayecto con transporte aéreo hasta llegar a Mitú, la capital de Vaupés, en el sureste de Colombia. El costo y la complejidad del viaje hacen que muchas personas posterguen una consulta o simplemente no lleguen a realizarla.

Esta vez ocurrió lo contrario: fue el equipo de salud el que llegó hasta su comunidad.

Ubicada a orillas del río Yapú, la comunidad recibió la visita de optómetras y oftalmólogos equipados con dispositivos portátiles capaces de evaluar defectos refractivos, medir la presión ocular y tomar imágenes del fondo del ojo en cuestión de minutos. Para muchos habitantes, esta fue la primera evaluación ocular de su vida.

El examen de William forma parte de una misión de salud organizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en alianza con GoodVision, que facilita el acceso a lentes; Aldeia em Foco, que trabaja con comunidades indígenas en la Amazonia; y la Secretaría de Salud Departamental de Vaupés.

La misión acercó servicios esenciales de salud a personas en comunidades indígenas del río Yapú y forma parte de un enfoque integrado promovido por la OPS para responder a múltiples necesidades de salud de poblaciones en situación de vulnerabilidad.

Un pacinete masculino recibe oftalmológico

Un territorio con múltiples desafíos de salud

El departamento de Vaupés tiene alrededor de 27.000 habitantes, de los cuales cerca del 95% pertenece a pueblos indígenas. La mayor parte de la población vive en comunidades rurales de difícil acceso, donde la distancia, los altos costos logísticos y la limitada infraestructura sanitaria dificultan el acceso a los servicios de salud.

La vida cotidiana está ligada al bosque y a los ríos, de los que dependen para su subsistencia. Al mismo tiempo, esta cercanía también expone a las comunidades a enfermedades transmitidas por insectos y parásitos. En estas condiciones, no es raro que una misma persona enfrente simultáneamente problemas como malaria, infecciones desatendidas de la piel o dificultades de visión.

“Las necesidades de la población no se limitan a una sola enfermedad. En estas zonas se superponen diferentes enfermedades y también diferentes necesidades de salud”, explica la doctora Sandra Talero, oficial técnica de Enfermedades Tropicales Desatendidas de la OPS. “Por eso no podemos llegar con un solo programa o por una sola enfermedad: necesitamos un abordaje que responda de manera integrada a las necesidades de la población”, agrega.

La salud ocular como puerta de entrada

En estas comunidades ribereñas, donde el pescado es una de las principales fuentes de alimento, la pérdida progresiva de visión tiene consecuencias concretas. Actividades cotidianas como enhebrar un anzuelo pueden volverse difíciles, afectando la autonomía y el sustento diario. 

Para William, esa dificultad se había convertido en parte de su rutina. Lo que parecía un problema menor terminaba afectando una actividad fundamental para su vida diaria. 

Las imágenes del ojo captadas durante el examen se cargan en una plataforma de telemedicina, donde especialistas las analizan y, en algunos casos, utilizan herramientas de inteligencia artificial para apoyar su evaluación.

“Para alguien como William, ir hasta la ciudad solo para una evaluación puede ser un proceso muy costoso y difícil”, explica el oftalmólogo Juan Manuel Rodríguez. “En cambio, con estas tecnologías podemos examinar a las personas aquí mismo y decidir quién necesita ser referido y trasladado”, agrega.

Tras la evaluación, William recibió lentes que le ayudan a corregir su visión. Para él, el beneficio es tangible: puede volver a realizar tareas cotidianas, como preparar sus implementos de pesca, sin tener que salir de su territorio para recibir atención especializada.

Los pacientes de zonas remotas reciben atención médica.
Los pacientes de zonas remotas reciben atención médica.

Un impacto inmediato

En cada comunidad, la misión instaló estaciones temporales de atención para realizar revisiones de salud ocular y tamizajes de leishmaniasis cutánea y enfermedad de Chagas, dos enfermedades parasitarias que afectan de manera desproporcionada a poblaciones rurales con acceso limitado a servicios de salud.

Durante la misión se atendió a 409 personas. Se realizaron 371 evaluaciones oftalmológicas y optométricas, y 169 personas recibieron lentes donados por GoodVision para corregir problemas de visión.

También se identificaron 24 casos sospechosos o cicatrices de leishmaniasis cutánea, una enfermedad transmitida por flebótomos, pequeños insectos presentes en zonas selváticas.

Además, siete personas presentaron resultados reactivos para enfermedad de Chagas mediante pruebas rápidas y fueron remitidas para confirmación diagnóstica y seguimiento clínico.

La misión permitió igualmente establecer tres puntos comunitarios para el diagnóstico de malaria, fortaleciendo la vigilancia y el acceso temprano al tratamiento.

La intervención en Vaupés es una de las primeras iniciativas de implementación de este tipo de enfoque integrado a gran escala. Basada en una experiencia previa en Leticia, en el sur de Colombia, funcionó como un piloto ampliado para poner a prueba la coordinación entre distintosprogramas de salud y la implementación simultánea de intervencionesen terreno.

Las lecciones aprendidas en logística, articulación institucional y respuesta comunitaria ya están guiando nuevas misiones en Guyana, Panamá y Ecuador durante este año.

Un hombre con una lesión cutánea está siendo examinado por el personal médico.

Más de 30 enfermedades para 2030

El tracoma, la malaria y la enfermedad de Chagas son algunas de las enfermedades incluidas en la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades, que tiene como objetivo eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas para 2030.

Para William, sin embargo, el cambio es más inmediato y concreto.

Poder ver mejor significa recuperar pequeñas acciones de la vida cotidiana que había comenzado a dar por perdidas.

El objetivo ahora es que este tipo de atención no dependa solo de misiones puntuales. Las autoridades de salud y la OPS trabajan para consolidar este modelo de atención integrada, fortaleciendo la atención primaria y las capacidades locales, de modo que las propias comunidades puedan detectar riesgos, saber a quién acudir y activar una respuesta oportuna.

Cuando la lancha se aleja de la comunidad y continúa su recorrido por el río Yapú, deja atrás algo más que una jornada de atención. Deja un mejor acceso al diagnóstico, lentes, tratamiento y seguimiento para diversas condiciones de salud.

También deja una forma distinta de responder a las necesidades de poblaciones históricamente alejadas de los servicios de salud: una en la que varias intervenciones se integran en una sola visita, cerca de donde las personas viven.