• Pregnant woman receives vaccine in Venezuela
    OPS/OMS/Karen González - En los campamentos transitorios de La Guaira, las brigadas de vacunación acercaron los servicios de inmunización a las familias afectadas por los terremotos. En lugares como el Estadio César Nieves, los equipos continuaron revisando esquemas y aplicando las vacunas que cada persona necesitaba para mantener la protección durante la emergencia.
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Las vacunadoras que no se detuvieron tras los terremotos en Venezuela

Después de los sismos del 24 de junio, las brigadas de vacunación del estado de La Guaira mantuvieron sus recorridos por comunidades y campamentos para proteger a las familias afectadas y reducir el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles.

— Agosto 2026 —

Durante más de dos décadas como vacunadora, Elisa Margot Rodríguez de Longa recorrió los edificios en el balneario de Tanaguarena para vacunar a los niños y las niñas que vivían allí.

“La gente de aquí es como mi familia”, dice Elisa. “Cuando me ven en la calle me saludan con amor y cariño porque yo los vacuné de chiquiticos. Me decían abuelita."

Los terremotos del 24 de junio destruyeron esos mismos edificios y dejaron a muchas personas sepultadas entre los escombros. Entre quienes murieron había personas que Elisa había vacunado cuando eran bebés.

Hoy Elisa tiene 76 años y es conocida como la vacunadora con más historia en el estado de La Guaira. Vio crecer a varias generaciones, conoció familias enteras y, años después, seguía encontrándose con muchos de aquellos niños convertidos en adultos. “Conocí bastantes bebés en ese edificio”, recuerda. 

Elisa también sigue pendiente de las vacunadoras con las que compartió gran parte de su vida. Durante su trayectoria, formó a nuevas generaciones de trabajadoras de salud. “Yo he formado a bastantes muchachas. Salía con ellas a la calle a vacunar y les iba enseñando”, cuenta. 

Muchas de las vacunadoras que Elisa ayudó a formar integraron los equipos que respondieron a la emergencia tras los terremotos. Pero, no todas pudieron hacerlo. Entre quienes perdieron la vida se encontraba Zobeida, una vacunadora que también formaba parte de ese equipo.

Los terremotos del 24 de junio causaron graves daños en La Guaira, destruyeron viviendas, desplazaron a familias y afectaron los servicios de salud. En las semanas siguientes, las brigadas de vacunación continuaron trabajando en las comunidades afectadas y los campamentos temporales para mantener la vacunación de rutina y reducir el riesgo de brotes.
Los terremotos del 24 de junio causaron graves daños en La Guaira, destruyeron viviendas, desplazaron a familias y afectaron los servicios de salud. En las semanas siguientes, las brigadas de vacunación continuaron trabajando en las comunidades afectadas y los campamentos temporales para mantener la vacunación de rutina y reducir el riesgo de brotes.

OPS/OMS/Victor Ariscain - Los terremotos del 24 de junio causaron graves daños en La Guaira, destruyeron viviendas, desplazaron a familias y afectaron los servicios de salud. En las semanas siguientes, las brigadas de vacunación continuaron trabajando en las comunidades afectadas y los campamentos temporales para mantener la vacunación de rutina y reducir el riesgo de brotes.

Lo que no podía perderse

Aunque Elisa ya está jubilada, fueron precisamente esas trabajadoras de salud quienes retomaron las actividades de vacunación en las comunidades afectadas. Vanessa Robayna, coordinadora de las parroquias La Guaira, Macuto y Caraballeda, fue una de las vacunadoras que retomó las tareas en medio de la emergencia.

El edificio del Instituto de Previsión y Asistencia Social para el Personal del Ministerio de Educación (IPASME), donde funcionaba la coordinación del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) en La Guaira, también había quedado afectado por el terremoto. Vanessa entró en la infraestructura dañada para recuperar lo que no podía perderse: los registros de vacunación, las tarjetas de vacunación, las carteleras, la computadora y la nevera donde se conservaban los biológicos.

En esos registros está la información necesaria para reconstruir, niño por niño, los antecedentes de vacunación que de otro modo podrían haberse perdido entre los escombros.

Según Vanessa, rescataron esos archivos "para que esos niños no se quedaran desasistidos a la hora de buscar su registro o verificar su estado vacunal".

La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) acompañó esa reorganización desde los primeros días de la emergencia. Junto con el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), apoyó la elaboración del protocolo de respuesta de inmunizaciones para los seis meses posteriores al terremoto, incluyendo lineamientos para mantener la cadena de frío y asegurar el almacenamiento y transporte seguro de las vacunas.

Con los registros recuperados, el equipo reanudó sus actividades desde el Seguro Social de La Guaira mientras se organizaban los primeros campamentos para las familias desplazadas. Las brigadas retomaron la vacunación de rutina en comunidades y campamentos, aplicando vacunas como BCG, hepatitis B, pentavalente y SRP (sarampión, rubéola y paperas). Para fortalecer esta respuesta, con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS se capacitó a 122 vacunadores en vacunación segura y vigilancia de enfermedades prevenibles por vacunación.

Durante el primer mes de la emergencia, las brigadas administraron más de 24.000 dosis de vacunas a la población afectada.

Elisa Margot Rodríguez de Longa, de 76 años, junto a la asesora de inmunizaciones de OPS/OMS en Venezuela y un vacunador en La Guaira. Después de más de dos décadas recorriendo comunidades para vacunar, Elisa sigue pendiente de las nuevas generaciones de vacunadores que ayudó a formar.
OPS/OMS/Karen González - Elisa Margot Rodríguez de Longa, de 76 años, junto a la asesora de inmunizaciones de OPS/OMS en Venezuela y un vacunador en La Guaira. Después de más de dos décadas recorriendo comunidades para vacunar, Elisa sigue pendiente de las nuevas generaciones de vacunadores que ayudó a formar.
Elisa sigue siendo una figura cercana para las vacunadoras que aprendieron con ella. Tras los terremotos, sus antiguas compañeras retomaron los recorridos por comunidades y campamentos para mantener la vacunación. Después de más de 20 años como vacunadora, Elisa conoce a varias generaciones de familias de La Guaira. Hoy, muchos de los trabajadores que ayudó a formar continúan vacunando en comunidades y campamentos afectados por los terremotos.
OPS/OMS/Karen González - Elisa sigue siendo una figura cercana para las vacunadoras que aprendieron con ella. Tras los terremotos, sus antiguas compañeras retomaron los recorridos por comunidades y campamentos para mantener la vacunación. Después de más de 20 años como vacunadora, Elisa conoce a varias generaciones de familias de La Guaira. Hoy, muchos de los trabajadores que ayudó a formar continúan vacunando en comunidades y campamentos afectados por los terremotos.
Elisa Margot Rodríguez de Longa, de 76 años, junto a Vanessa Robayna (a la derecha), coordinadora de vacunación de las parroquias La Guaira, Macuto y Caraballeda. Vanessa forma parte de una nueva generación de trabajadoras de salud que continúa la labor de vacunación que Elisa ayudó a fortalecer durante décadas de servicio.
OPS/OMS/Karen González - Elisa Margot Rodríguez de Longa, de 76 años, junto a Vanessa Robayna (a la derecha), coordinadora de vacunación de las parroquias La Guaira, Macuto y Caraballeda. Vanessa forma parte de una nueva generación de trabajadoras de salud que continúa la labor de vacunación que Elisa ayudó a fortalecer durante décadas de servicio.

Actuar antes de que aparezca el brote

En contextos de desplazamiento y hacinamiento, enfermedades altamente contagiosas como el sarampión pueden propagarse rápidamente cuando existen personas no vacunadas o con esquemas incompletos.

Pocos días después del terremoto surgió un caso sospechoso de sarampión en el sector Aeropuerto. Eloísa Garrido, directora nacional del Programa Ampliado de Inmunización, encabezó la investigación con el acompañamiento técnico de especialistas de la OPS/OMS. El equipo entrevistó a la familia, tomó muestras, completó la investigación epidemiológica y, sin esperar la confirmación del laboratorio, activó una vacunación de bloqueo para identificar y proteger a las personas susceptibles en la comunidad.

"No podemos esperar resultados para contener la propagación de la enfermedad", explica Garrido.

Días después, el laboratorio descartó el caso. Pero para entonces las brigadas ya habían recorrido nuevamente el sector revisando esquemas de vacunación y aplicando dosis de SRP a quienes las necesitaban.

El personal de salud evaluó al bebé y conversó con su familia para conocer sus síntomas, antecedentes y evolución, como parte de la investigación del caso. La investigación permitió identificar a las personas que habían estado en contacto con el bebé y revisar sus antecedentes de vacunación para determinar quiénes podían requerir protección.
OPS/OMS/Karen González - El personal de salud evaluó al bebé y conversó con su familia para conocer sus síntomas, antecedentes y evolución, como parte de la investigación del caso. La investigación permitió identificar a las personas que habían estado en contacto con el bebé y revisar sus antecedentes de vacunación para determinar quiénes podían requerir protección.

Vacunas para sostener la respuesta

Como parte de los esfuerzos para garantizar la continuidad de la vacunación tras los terremotos, el Gobierno de Venezuela adquirió, el 21 de julio de 2026, más de 1,3 millones de dosis de vacunas a través del Fondo Rotatorio de la OPS.

A estas acciones se sumaron donaciones internacionales con apoyo de la Organización. Chile contribuyó con 45.000 dosis de vacunas para fortalecer la respuesta de inmunización y, el 20 de julio, llegaron a Venezuela 1,15 millones de dosis donadas por Brasil: un millón de dosis de pentavalente, 102.000 dosis de SRP y 48.000 dosis de BCG (tuberculosis).

En el caso de la donación brasileña, la OPS apoyó la operación logística mediante la adquisición de cavas para el traslado de las vacunas y registradores electrónicos de temperatura para supervisar las condiciones de la cadena de frío durante el proceso de ingreso al país.

"Que sigan pa’lante"

Elisa está jubilada y permanece en casa cuidando a su hermano de 82 años. Es viuda y hace 30 años perdió a su único hijo. Desde entonces, las vacunadoras que ayudó a formar ocupan un lugar especial en su corazón. Sigue pendiente de las familias y de sus antiguas compañeras de trabajo que conoció durante décadas.

Cuando le preguntan qué quisiera decirles a las vacunadoras que continúan trabajando mientras enfrentan también sus propias pérdidas, no duda: "Que sigan vacunando a ese bebé, que lo necesitan con todo su amor y con todo su cariño. Que no se detengan. Que sigan ‘pa'lante’."

Muchas de las vacunadoras que Elisa ayudó a formar son hoy quienes recorren comunidades y campamentos en La Guaira. Mientras las familias reconstruyen sus vidas tras los terremotos, ellas continúan revisando esquemas de vacunación y llevando vacunas a quienes más las necesitan, tal como Elisa les enseñó durante años: sin detenerse y siempre "pa'lante".