COP30: El Director de la OPS hace un llamado a los países a implementar el Plan de Acción en Salud de Belém para construir sistemas de salud más resilientes e inclusivos

Dr. Jarbas Barbosa en la COP30

Durante el Día de la Salud de la COP30, el doctor Barbosa destacó la importancia de la participación social y la innovación para ayudar a los sistemas de salud a adaptarse a los desafíos ambientales.

Belém, Brasil, 13 de noviembre de 2025 (OPS) — El Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), doctor Jarbas Barbosa, celebró el lanzamiento del Plan de Acción de Belém para la Adaptación del Sector Salud al Cambio Climático e instó a los países a implementarlo mediante medidas concretas para construir sistemas de salud más resilientes y con bajas emisiones, con un enfoque en las poblaciones vulnerables y en la promoción de la participación social.

“Hoy hago un llamado a los ministros de salud para que respalden e integren el Plan de Acción en Salud de Belém en sus estrategias nacionales sobre el clima”, afirmó el Director de la OPS en su discurso de apertura del Día de la Salud en la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebra del 10 al 21 de noviembre en Belém, Brasil. También pidió a “los socios para el desarrollo y las instituciones financieras a contribuir a cerrar las brechas de recursos y a fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud”.

El doctor Barbosa enfatizó que el entorno de la selva amazónica donde se celebra la COP30 “nos recuerda la urgencia de la acción climática y de la equidad en salud”. Por ello, el Director de la OPS también hizo un llamado “a la sociedad civil y a las comunidades locales a participar en la toma de decisiones, y a los responsables de políticas a garantizar que la equidad y las voces de los grupos marginados y los pueblos indígenas guíen nuestra respuesta”.

“La crisis climática es, fundamentalmente, una crisis de salud”, añadió el doctor Barbosa. “Los países y las comunidades serán quienes sufran las consecuencias más graves del cambio climático”, advirtió

El Director de la OPS señaló que la implementación de los tres pilares del plan —vigilancia y monitoreo; formulación de políticas basadas en evidencia y desarrollo de capacidades; e innovación y producción— proporcionará a la Región de las Américas “un marco para fortalecer los sistemas de salud y aumentar su resiliencia”. Por esta razón, consideró el Plan de Acción de Belém como una hoja de ruta “para proteger vidas y promover la equidad en un clima cambiante”.

El Plan de Acción en Salud de Belém fue elaborado con el apoyo técnico de la OPS y está alineado con la Política para fortalecer la actuación del sector de la salud orientada por la equidad en torno al cambio climático y la salud, una iniciativa aprobada por los Estados Miembros de la OPS en 2024.

Liderazgo desde las Américas

El Director de la OPS destacó el liderazgo demostrado por los países de las Américas en la implementación de una amplia gama de medidas relacionadas con el clima y la salud. Citó el apoyo de la OPS a “plataformas integradas de vigilancia sanitaria en ciudades como Río de Janeiro para pronosticar episodios de calor extremo y calidad del aire”, así como la expansión de la Iniciativa de Hospitales Inteligentes “para garantizar la continuidad de la atención durante las emergencias”. También destacó el trabajo de la Organización en “coordinar la cooperación técnica y fomentar el fortalecimiento de capacidades para mejorar la gobernanza en materia de clima y salud”.

El doctor Barbosa se refirió a los efectos tangibles del cambio climático que ya afectan a la región: “Ya no estamos hablando de amenazas lejanas o hipotéticas”. Señaló que en 2024, las Américas experimentaron el año más cálido registrado; las muertes relacionadas con el calor han aumentado un 23% desde la década de 1990, alcanzando un promedio anual de 546.000. Solo en 2024, 154.000 personas murieron en la región por exposición al humo de incendios forestales. La región también sufrió el mayor brote de dengue de su historia, y “hace apenas unas semanas, el huracán Melissa nos recordó por qué la adaptación del sector salud puede salvar vidas”, afirmó.

Esta situación “exige una respuesta audaz, coordinada y basada en la justicia. El Plan de Acción en Salud de Belém, que se ha presentado hoy, es un paso clave en esa dirección”, concluyó Barbosa. Además, reafirmó el compromiso de la Organización “de apoyar a cada país, en las Américas y en todo el mundo, para transformar los compromisos en acciones: construir un futuro en el que los sistemas de salud resistan los impactos climáticos, la acción climática proteja vidas y la equidad guíe cada paso de nuestra respuesta”.

Resiliencia de los sistemas de salud

El trabajo de los Estados Miembros de la OPS se centra en generar evidencia y sistemas de alerta temprana para enfermedades sensibles al clima, fortalecer la fuerza laboral en salud, modernizar los establecimientos de salud para que sean resilientes al clima y con bajas emisiones, implementar intervenciones para proteger la salud y ofrecer entornos equitativos, limpios, saludables y sostenibles para las comunidades; y preparar planes de inversión climática centrados en la salud.

El Programa de Hospitales Inteligentes de la OPS es una iniciativa pionera orientada a modernizar los establecimientos de salud para resistir desastres mediante tecnologías ecológicas y mejoras operativas. Esta iniciativa ha fortalecido la resiliencia hospitalaria en más de 70 centros de salud en siete países del Caribe. Los establecimientos que han incorporado soluciones inteligentes en el uso de energía y agua han registrado ahorros operativos de entre 30% y 60%. Cuando el huracán Melissa devastó recientemente partes del Caribe, los Hospitales Inteligentes apoyados por la OPS en Jamaica siguieron funcionando y brindando atención vital mientras otras instalaciones e infraestructuras colapsaban.

La OPS también apoya estrategias multinivel a nivel subregional, nacional y local. Esto incluye los planes de acción sobre salud y cambio climático del Caribe y de la Región Andina; 15 planes nacionales de adaptación en salud; 285 planes de seguridad del agua y saneamiento resilientes al clima, que benefician a más de 85 millones de personas en la región; y la colaboración con 74 ciudades y áreas metropolitanas para evaluar los impactos de la contaminación del aire en la salud. El Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables (MCCS) cuenta ahora con más de 4,000 municipios afiliados, que promueven políticas de salud, bienestar y medio ambiente mediante enfoques intersectoriales y participativos.

En colaboración con sus socios, la OPS ha capacitado a más de 12.000 profesionales de la salud para mejorar su capacidad de anticipar los efectos del cambio climático sobre la salud, ofrecer una atención más eficaz y preparar de manera proactiva los servicios de salud frente a eventos relacionados con el clima. Es fundamental ampliar la capacitación en materia de preparación para situaciones de emergencia dirigida a los trabajadores y líderes del sector de la salud. A pesar de una mayor conciencia, menos del 1% del financiamiento climático mundial se destina actualmente a la resiliencia de los sistemas de salud, lo que deja mucho por hacer para proteger a las comunidades de los eventos climáticos.