Madrid, España, 14 de mayo de 2026 (OPS) — La Organización Panamericana de la Salud (OPS) participó en la XVII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Salud, donde autoridades sanitarias y representantes de organismos internacionales reafirmaron su compromiso con el fortalecimiento de la cooperación regional en salud, con foco en la preparación y respuesta ante emergencias sanitarias, la producción y el acceso equitativo a medicamentos y tecnologías sanitarias, la salud mental y el desarrollo de la fuerza laboral en salud.
La conferencia, celebrada en Madrid y presidida por la ministra de Sanidad de España, Mónica García, fue inaugurada por Su Majestad la Reina Letizia y forma parte de los trabajos preparatorios de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá lugar en noviembre de 2026.
En representación de la OPS, James Fitzgerald, Director del Departamento de Sistemas y Servicios de Salud, participó en la sesión dedicada a recursos humanos para la salud, donde destacó los desafíos estructurales que enfrenta la Región de las Américas para garantizar una fuerza laboral suficiente, capacitada y distribuida de manera equitativa.
“América Latina y el Caribe enfrentan una triple crisis en la fuerza laboral en salud: insuficiente formación y producción de profesionales, envejecimiento acelerado del personal de salud y altos niveles de migración hacia países de mayores ingresos”, dijo James Fitzgerald durante su intervención.
Asimismo, advirtió sobre la acelerada transición demográfica dentro de la propia fuerza laboral en salud. En varios países de la Región, más del 30% de los médicos tiene 55 años o más, lo que anticipa una ola de jubilaciones para la cual muchos sistemas de salud aún no están preparados. Al mismo tiempo, señaló que la producción nacional de profesionales de la salud sigue siendo insuficiente y profundamente desigual entre los países. Estas disparidades, explicó, se ven agravadas por el aumento de la migración internacional de trabajadores de la salud, particularmente desde países del Caribe y América Latina hacia naciones de mayores ingresos. En algunos países del Caribe, hasta cuatro de cada cinco enfermeras formadas emigran, intensificando la escasez de personal y comprometiendo la sostenibilidad de los sistemas de salud.
Durante la sesión, Fitzgerald enfatizó la necesidad de avanzar en tres áreas prioritarias: fortalecer las políticas nacionales de fuerza laboral en salud, mejorar los sistemas de información y planificación del personal sanitario, y transformar los modelos de formación y desarrollo de competencias para responder a las necesidades actuales y futuras de los sistemas de salud.
En este contexto, destacó el papel del Campus Virtual de Salud Pública de la OPS como una plataforma regional clave para la formación continua de los trabajadores de la salud, con más de 4.8 millones de usuarios involucrados en procesos de capacitación en toda la Región.
La conferencia concluyó con la adopción de una declaración conjunta cuyos elementos contribuirán al documento final de la próxima Cumbre Iberoamericana, reafirmando la importancia de fortalecer la cooperación regional para avanzar hacia sistemas de salud más resilientes, equitativos y preparados para responder a los desafíos sanitarios actuales y futuros.
