Choluteca, Choluteca, 10 de julio 2026 (OPS/OMS). Cada emergencia obstétrica atendida a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Con esa convicción, la Secretaría de Salud (SESAL), con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS, desarrolló en Choluteca un proceso de formación que permitirá llevar conocimientos actualizados sobre salud materna a hospitales y establecimientos de salud de toda la región sur del país.
Durante cuatro días, médicos, especialistas en ginecología y obstetricia, profesionales de enfermería, jefes de red y enlaces maternos de Choluteca y Valle participaron en el Taller para la Formación de Facilitadores Regionales en el Protocolo para la Atención Integral en Salud Materna, una iniciativa orientada a fortalecer la capacidad del sistema de salud para responder de manera oportuna a las complicaciones que pueden presentarse durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Por medio de este taller, la Secretaría de Salud apostó por crear una red de facilitadores capaces de replicar los conocimientos y buenas prácticas en sus propias regiones sanitarias y hospitales. De esta manera, las herramientas y competencias adquiridas podrán llegar a más equipos de salud y beneficiar a un mayor número de mujeres a través de servicios más seguros, oportunos y de calidad.
La actividad forma parte de los esfuerzos impulsados por los proyectos MSD para Madres, Gobierno de Canadá para fortalecer las Redes Integradas de Servicios de Salud y mejorar la atención materna desde una visión sistémica, que combine personal capacitado, protocolos actualizados y servicios capaces de responder eficazmente ante emergencias obstétricas. Gracias a este financiamiento, se hizo entrega de trajes antichoque no neumático, banner de pared de los sistemas de alerta temprana y balones hidrostáticos a los hospitales de San Lorenzo, el Hospital del Sur y a los servicios materno-infantil de las regiones sanitarias de Choluteca y Valle.
A través de sesiones participativas, análisis de casos reales y ejercicios prácticos, los participantes fortalecieron habilidades para identificar riesgos, actuar con rapidez frente a complicaciones y aplicar intervenciones basadas en evidencia que contribuyan a reducir la mortalidad materna y neonatal.
La formación también fortaleció la articulación entre los distintos niveles de atención, promoviendo una respuesta más coordinada entre hospitales, redes de servicios y equipos territoriales, un aspecto clave para que las mujeres reciban la atención que necesitan en el momento oportuno y en el lugar adecuado.
Al consolidar facilitadores regionales que compartirán estos conocimientos con otros profesionales de la salud, Honduras da un paso más hacia la construcción de servicios maternos más resilientes, preparados y centrados en las necesidades de las mujeres y sus familias. Estos procesos cuentan también con el apoyo de la Alianza para la Cobertura Universal de Salud (UHC-P, por sus siglas en inglés).
