La OPS insta a los países a cerrar las brechas de inmunización y fortalecer la vigilancia para proteger a la región frente a la importación del poliovirus
Washington, D.C., 23 de octubre de 2026 (OPS) — Las Américas conmemoran este Día Mundial contra la Polio 35 años sin casos de poliomielitis causados por el poliovirus salvaje. Sin embargo, las coberturas de vacunación siguen por debajo de la meta del 95% recomendada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), lo que deja a la región vulnerable a la reintroducción del virus.
En 2025, la cobertura de vacunación continuó recuperándose de los descensos registrados durante la pandemia de COVID-19, pero se mantuvo por debajo de la meta recomendada para las tres dosis de la vacuna antipoliomielítica inactivada (IPV). El 91% de los niños recibió la primera dosis, frente al 86% en 2024; el 89% recibió la segunda dosis, en comparación con el 87% del año anterior; y el 87% recibió la tercera dosis, frente al 85% en 2024 y el 80% en 2021.
“La eliminación del poliovirus salvaje en las Américas es uno de los mayores logros de salud pública de la región, pero no podemos darlo por sentado”, afirmó el Director de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa. “Mientras el poliovirus siga circulando en otras partes del mundo, persiste el riesgo de importación. Mantener coberturas de vacunación elevadas y una vigilancia sólida es esencial para proteger a los niños y evitar que el virus vuelva a establecerse”, añadió.
En 1975, se notificaron cerca de 6.000 casos de poliomielitis en las Américas. El último caso de poliomielitis causado por el poliovirus salvaje en la región se registró el 23 de agosto de 1991 en Perú, en un niño de 2 años sin vacunar que sufrió una parálisis irreversible. En 1994, las Américas se convirtieron en la primera región del mundo en ser certificada libre de transmisión del poliovirus salvaje.
Este logro fue el resultado de décadas de esfuerzos sostenidos de inmunización en toda la región, respaldados por una vigilancia sólida y la cooperación entre los países. Las campañas masivas de vacunación y la ampliación del acceso a la inmunización de rutina contribuyeron a interrumpir la transmisión y demostraron el impacto de una acción coordinada de salud pública.
Detección y prevención de casos importados
Aunque la región lleva 35 años libre del poliovirus salvaje, el virus aún podría importarse desde países donde continúa circulando. En comunidades con bajas coberturas de vacunación, podría propagarse y provocar brotes.
Actualmente, la transmisión endémica del poliovirus salvaje continúa en Afganistán y Pakistán. Según la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis (GPEI, por sus siglas en inglés), al 20 de octubre de 2026 se habían notificado 48 casos de poliovirus salvaje en todo el mundo: 42 en Afganistán y seis en Pakistán.
También es necesario fortalecer la capacidad de la región para detectar rápidamente posibles casos de poliomielitis. Las autoridades sanitarias vigilan los casos de parálisis flácida aguda (PFA), una pérdida repentina de la fuerza muscular que puede tener diversas causas, pero que también constituye una señal de alerta importante de poliomielitis. Cada caso se investiga para descartar la presencia del poliovirus.
Durante el último año, los países de las Américas notificaron 0,85 casos de PFA por cada 100.000 niños menores de 15 años, por debajo de la meta de vigilancia de al menos un caso por cada 100.000. Alcanzar esta meta ayuda a demostrar que los sistemas de vigilancia tienen la sensibilidad necesaria para detectar e investigar posibles casos de poliomielitis.
La poliomielitis es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños menores de 5 años. El virus puede invadir el sistema nervioso y causar parálisis irreversible en cuestión de días. Entre las personas que desarrollan parálisis, entre el 5% y el 10% mueren cuando quedan inmovilizados los músculos que permiten respirar. No existe una cura, pero la vacunación puede prevenir la enfermedad.
Un esfuerzo mundial que debe continuar
El logro de las Américas forma parte de un esfuerzo mundial para erradicar la poliomielitis. En 1988, la Asamblea Mundial de la Salud puso en marcha la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis (GPEI), cuando se estimaba que la enfermedad paralizaba cada año a 350.000 niños en más de 125 países.
Desde entonces, los casos de poliomielitis han disminuido un 99,9%. Se estima que hoy caminan 20 millones de personas que, de otro modo, habrían quedado paralizadas, y que se han salvado más de 1,5 millones de vidas.
Estos avances demuestran lo que pueden lograr la vacunación sostenida y la cooperación internacional. Sin embargo, mientras la transmisión del poliovirus continúe en cualquier lugar del mundo, todos los países seguirán en riesgo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si no se erradica la enfermedad, la poliomielitis podría resurgir y causar hasta 200.000 nuevos casos anuales en un plazo de diez años.
Proteger el logro de las Américas
La OPS trabaja con los países para fortalecer la inmunización sistemática, mejorar la vigilancia y garantizar que los sistemas de salud puedan detectar rápidamente los casos sospechosos de poliomielitis y responder ante ellos. Mantener coberturas de vacunación elevadas y equitativas es fundamental para evitar la propagación del poliovirus importado y proteger el estatus de la Región como territorio libre de poliomielitis.
En el Día Mundial contra la Polio, el 24 de octubre, la OPS insta a los padres, las madres y las personas cuidadoras a comprobar que los niños tengan al día sus vacunas contra la poliomielitis y a completar las dosis que les falten. Garantizar que todos los niños reciban las vacunas recomendadas ayudará a proteger el logro de las Américas y a acercar al mundo a la erradicación de la poliomielitis.
