La iniciativa busca cerrar brechas de inmunización al alcanzar a más de 7,2 millones de niños con cero dosis o esquemas de vacunación incompletos, mientras los países responden al aumento de casos de sarampión en la región.
Ottawa, Canadá, 27 de abril de 2026 (OPS)— La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó hoy la 24.ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) en Ottawa, Canadá, marcando la primera vez que la campaña regional se inaugura en ese país. Realizado en paralelo con la Semana Nacional de Concientización sobre la Inmunización de Canadá, el evento pone de relieve el papel fundamental de las vacunas para proteger vidas y la necesidad urgente de cerrar las brechas de inmunización en la región.
“La Semana de Vacunación es una iniciativa emblemática que ha unido a nuestra región en torno a un propósito común: proteger vidas mediante la inmunización. Este esfuerzo colectivo refleja nuestra convicción de que la salud es un bien público que debe construirse y protegerse de manera conjunta”, afirmó el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.
El lema de este año, “Tu decisión marca la diferencia. Inmunización para todos”, destaca cómo las decisiones individuales de vacunarse contribuyen a la protección de comunidades enteras.
El doctor Barbosa agradeció a Canadá por ser sede del lanzamiento regional y reconoció su compromiso sostenido con el fortalecimiento de los programas de inmunización, incluidos los esfuerzos para restablecer el estatus de eliminación del sarampión. También destacó la respuesta del país frente a brotes recientes, subrayando el papel de las altas coberturas de vacunación, la vigilancia robusta y una comunicación clara para contrarrestar la desinformación.
“En noviembre pasado, Canadá perdió su estatus de eliminación del sarampión, un estatus que habíamos mantenido desde 1998. Perder este estatus es un hecho preocupante y un difícil llamado de atención”, afirmó la ministra de Salud de Canadá, Marjorie Michel. “En Canadá creemos en la ciencia y valoramos a nuestros científicos. Canadá tiene una orgullosa historia de investigación, y nuestros científicos han ayudado a liderar el desarrollo global de esta tecnología innovadora. Pero necesitamos tomar medidas, incluido fortalecer la confianza en las vacunas a través del trabajo con las comunidades”, agregó.
Desde su creación en 2003, la Semana de Vacunación en las Américas ha permitido a los países administrar más de 1.200 millones de dosis de vacunas, contribuyendo a la eliminación o el control de enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y la rubéola.
Este año, los países de la región intensifican sus esfuerzos: más de 20 naciones se comprometieron a aplicar cerca de 90 millones de dosis de vacunas, cifra que incluye la aplicación de más de 80 millones de vacunas contra la influenza, y alcanzar a más de 7,2 millones de niños que no completaron sus esquemas de rutina.
Si bien la cobertura de vacunación comenzó a recuperarse tras las caídas registradas durante y desde antes de la pandemia de COVID-19, se estima que cinco millones de niños en las Américas no recibieron ninguna vacuna de rutina entre 2022 y 2024. Estas brechas se concentran especialmente en zonas periurbanas, comunidades remotas y entre poblaciones indígenas, migrantes y refugiadas.
“Esta situación no es aceptable, pero está a nuestro alcance superarla”, señaló Barbosa.
La región también ha registrado el resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunación, como el sarampión. “La reaparición del sarampión es un retroceso significativo”, advirtió el Director de la OPS. “Las Américas ya han eliminado el sarampión antes —y podemos hacerlo nuevamente—, pero solo con coberturas sostenidas por encima del 95% en cada comunidad”, destacó.
Para enfrentar estos desafíos, la OPS trabaja con los países en cuatro prioridades clave: fortalecer la vacunación infantil de rutina, especialmente contra el sarampión; acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino mediante la vacunación contra el VPH; ampliar la producción regional y el acceso a vacunas a través de sus mecanismos de compra conjunta; e incorporar nuevas vacunas dentro de la atención primaria de salud.
Barbosa enfatizó que la inversión sostenida en inmunización es fundamental. “La vacunación es una de las inversiones más inteligentes en salud: cuando disminuye, los sistemas se debilitan y las enfermedades reaparecen”, afirmó.
También subrayó la necesidad de contrarrestar la desinformación y reconstruir la confianza en las vacunas. “Abordar la desinformación requiere no solo datos, sino también escucha, empatía y una comunicación clara”, señaló.
La Semana Nacional de Concientización sobre la Inmunización de Canadá, que se celebra cada año en la última semana de abril, complementa los esfuerzos regionales al alentar a personas de todas las edades a mantener sus esquemas de vacunación al día y reforzar la confianza pública en la inmunización.
“Canadá mantiene su compromiso con la vacunación como piedra angular de la salud pública, así como con la cooperación en salud global. Las enfermedades no respetan fronteras, y Canadá seguirá trabajando de manera colaborativa con otros países para prevenir y responder a las amenazas sanitarias”, añadió la ministra Michel.
La vacunación sigue siendo una de las intervenciones de salud pública más eficaces. A nivel mundial, las vacunas previenen más de dos millones de muertes cada año y, en las Américas, han salvado millones de vidas y evitado miles de millones de casos de enfermedades en las últimas décadas.
Al cierre del evento, el doctor Barbosa llamó a renovar el compromiso de todos los sectores. “Que cada día sea una puerta abierta, cada conversación una oportunidad para generar confianza y cada vacuna un paso hacia un futuro más saludable”, afirmó. “Juntos somos más fuertes que cualquier amenaza que enfrentemos”.
La Semana de Vacunación en las Américas también se alinea con la Semana Mundial de la Inmunización (24 al 30 de abril de 2026), liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La iniciativa regional inspiró originalmente la creación de esta campaña global, que este año promueve el lema “Para cada generación, las vacunas funcionan”.
