Salud que une fronteras: Colombia y Venezuela dan apertura a las Mesas Bifronterizas en Salud

Personal en la reunin de salud frontera
OPS/OMS
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Bogotá, 20 de noviembre de 2025. El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia y el Ministerio de Relaciones exteriores, con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) a través del Clúster de salud, dio apertura a la Mesas Bifronteriza entre Colombia y Venezuela de Salud en los departamentos de Arauca, La Guajira y Norte de Santander, reconociendo la primera mesa bifronteriza en salud que se llevó a cabo entre Panamá y Colombia. Estas iniciativas promueven un proceso de coordinación transfronteriza que fortalece la atención y protección sanitaria. Lo anterior, ha sido impulsado y apoyado en el marco del proyecto PAISS de “Fortalecimiento de la capacidad del sector salud y el acceso de las y los migrantes a los servicios de salud en contexto COVID–19”, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Reunion de participantes en salud Frontera

Esta iniciativa se sustenta en un sólido marco de referencia nacional e internacional, incluyendo el Reglamento Sanitario Internacional (2005), la Declaración de Nueva York (2017), la Declaración de Mesoamérica de Migración y Salud (2017), el Plan Global de Acción Migración y Salud de la OMS (2019), la Estrategia de Mesas Territoriales de Salud de Colombia (2022), y experiencias piloto como el Proyecto CCHD COL–PAN (2024), orientadas a promover protocolos conjuntos, cooperación intersectorial y coordinación binacional efectiva.

Estas mesas buscan consolidarse como espacios de diálogo, concertación y análisis conjunto, reuniendo actores del Estado, cooperación internacional, sociedad civil y academia de ambos países, con el fin de analizar de manera coordinada las necesidades de salud en frontera, identificar brechas prioritarias y grupos vulnerables y construir una hoja de ruta binacional que guíe las acciones conjuntas.

En los encuentros que se desarrollaron el pasado mes de octubre participaron representantes del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, el Instituto Nacional de Salud, la Cancillería colombiana, autoridades sanitarias departamentales y municipales, secretarías de desarrollo social y de gobierno, gerencia de fronteras, Empresas Sociales del Estado, hospitales y centros Intégrate, así como organismos de cooperación destacados como AECID, OPS Colombia y Venezuela, OIM Colombia y Venezuela, MEDGLOBAL, MERCY CORPS, Cruz Roja, CARE, Fundación Mujer y Futuro, Primera Urgencia Internacional, Project Hope, UNICEF, Acción contra el Hambre, ONG OCIPI, UNFPA, ENTERRITORIO, PROFAMILIA, HALU y RED SOMOS, entre otras organizaciones.

Los hallazgos identificados reflejan desafíos críticos en salud pública, incluyendo mortalidad y morbilidad materna, VIH y sífilis; mortalidad infantil, desnutrición, morbilidad por IRA y EDA, y baja cobertura de vacunación; enfermedades transmisibles como dengue, tosferina, fiebre amarilla, tuberculosis y zoonosis; alta incidencia de violencia basada en género, ideación suicida y limitada oferta de servicios de salud mental; así como debilidades en la prestación de servicios, referencia y contrarreferencia, atención de enfermedades de alto costo y cobertura insuficiente para población sin regularización.

Salud Frontera participantes en reunion de salud frontera

En respuesta, los actores presentes consensuaron cinco ejes estratégicos de acción binacional. El primero es la gobernanza y coordinación binacional, mediante mesas técnicas permanentes, rutas de comunicación formales, agenda binacional con metas compartidas y protocolos conjuntos. En segundo lugar, la Integración de sistemas de información y vigilancia epidemiológica, promoviendo interoperabilidad de plataformas de notificación, georreferenciación de focos de riesgo y análisis conjunto de datos para decisiones basadas en evidencia. En tercer lugar, el fortalecimiento del talento humano en salud, mediante planes de capacitación binacional en salud sexual y reproductiva, salud mental, inmunización, control vectorial y atención primaria, junto con intercambios técnicos y sensibilización en atención humanizada.

Asimismo, la atención integral y continuidad del cuidado, mediante rutas seguras de referencia y contrarreferencia para VIH, tuberculosis, VBG, salud mental y PAI, continuidad de tratamientos, brigadas móviles, atención domiciliaria y gestión comunitaria de casos. Y, por último, la comunicación, participación y redes comunitarias, mediante estrategias binacionales en puntos de entrada, vigilancia participativa, educación sanitaria y promoción de la salud con liderazgo de comunidades locales.

Más de 2.000 kilómetros de frontera con desafíos binacionales

La frontera terrestre entre Colombia y Venezuela, con una extensión aproximada de 2.219 km, constituye la más larga que ambos países comparten con sus vecinos, abarcando en Colombia los departamentos de La Guajira, Norte de Santander, Arauca, Vichada y Guainía, y en Venezuela los estados de Zulia, Táchira, Apure, Bolívar y Amazonas. Esta región, que se caracteriza por su diversidad geográfica y cultural, alberga comunidades indígenas, poblaciones rurales dispersas y flujos migratorios constantes, que enfrentan desafíos críticos para acceder de manera equitativa a los servicios de salud.

Entre las principales barreras se destacan la lejanía a los centros asistenciales, la insuficiencia de insumos, medicamentos, talento humano e infraestructura, así como limitaciones en los sistemas de referencia y contrarreferencia de pacientes. La ausencia de protocolos binacionales estandarizados dificulta la coordinación de la atención, mientras que factores de vulnerabilidad social pobreza, informalidad laboral, inseguridad alimentaria y vivienda precaria, así como otras emergencias, aumentan la probabilidad de morir o enfermar para causas evitables.

Ante este panorama, se hace indispensable un enfoque de salud pública transfronterizo que articule esfuerzos binacionales e intersectoriales, establezca protocolos operativos conjuntos, fortalezca la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias y promueva mecanismos sostenibles de vigilancia epidemiológica y atención continua. Mediante esta coordinación estratégica es posible garantizar derechos, equidad y calidad de vida para las poblaciones en ambos lados de la frontera.

Las acciones implementadas en el marco de las Mesas Bifronterizas en Salud buscan consolidar esfuerzos coordinados que garanticen equidad, calidad de atención y protección de la salud de las poblaciones más vulnerables, reafirmando la importancia de una articulación continua entre Estado, cooperación y sociedad civil para enfrentar los desafíos complejos que caracterizan la región fronteriza.