Brasilia, 28 de abril de 2026 – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) facilitó este mes un intercambio técnico virtual entre Brasil y Colombia para fortalecer la vigilancia de la fiebre amarilla en áreas protegidas y la detección temprana de brotes en animales silvestres, en el marco del enfoque de Una Sola Salud.
La iniciativa se llevó a cabo en el ámbito de la Red Amazónica-Darién para Zoonosis Emergentes con Potencial Epidémico (RADE), una plataforma de cooperación técnica entre nueve países de la Región Amazónica y del Istmo del Darién que busca anticipar y contener amenazas zoonóticas antes de que se conviertan en emergencias de salud pública.
“Esta actividad marca la primera acción promovida por la Red en 2026 y forma parte del Plan de Acción RADE 2026-2028, que prevé el intercambio técnico entre los países para fortalecer la vigilancia, la preparación y la respuesta ante amenazas zoonóticas emergentes en estas regiones”, destacó el director del Departamento de Emergencias en Salud Pública del Ministerio de Salud de Brasil y presidente de la RADE, Edenilo Barreira.
El encuentro también está alineado con el proyecto PROTECT – Optimización de la Respuesta a Pandemias mediante Comunidades y Territorios Comprometidos en la Cuenca Amazónica, que es una colaboración entre los Ministerios de Salud y de Agricultura de siete países sudamericanos, la OPS y el Banco Mundial, financiado por el Fondo para Pandemias, una coalición que busca fortalecer la seguridad sanitaria nacional y mundial.
Experiencias compartidas por Brasil
El coordinador adjunto de Vigilancia de Arbovirosis del Ministerio de Salud de Brasil, Daniel Ramos, compartió la experiencia del país en el ciclo de vigilancia de epizootias en primates no humanos, destacando que esta es una “oportunidad de alerta temprana para orientar acciones de prevención y proteger a las personas y a los animales silvestres”.
El analista ambiental del Centro Nacional de Investigación y Conservación de Primates y Xenartros del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), Rafael Rossato, abordó la interfaz entre salud y conservación, explicando que “la fiebre amarilla puede alterar el estado de amenaza de especies vulnerables, y la vigilancia ayuda a orientar las medidas de protección”.
Aportando una perspectiva de la gestión territorial, el jefe del Núcleo de Gestión Integrada del ICMBio-Palmas, Fábio de Abreu, resaltó que “los registros georreferenciados mejoran la transparencia y amplían la capacidad de identificar riesgos, incluidos eventos no infecciosos, apoyando la toma de decisiones locales y la coordinación con otras autoridades”.
Otro tema abordado fue el papel de las soluciones digitales para acercar el trabajo de campo a los niveles de toma de decisiones. En este sentido, la coordinadora de la Plataforma Institucional Biodiversidad y Salud Silvestre de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Márcia Chame, habló sobre el SISS-Geo, que es un sistema gratuito de monitoreo participativo y alerta para eventos relacionados con la vida silvestre. “Con la ciencia ciudadana y la tecnología accesible, es posible registrar eventos, incluso sin conexión a internet, y generar alertas que aceleran la investigación y la respuesta”, destacó.
Experiencias compartidas por Colombia
El profesional de Vida Silvestre de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Edgar Camilo Pirajan, compartió experiencias desarrolladas en áreas protegidas del país con el uso de la herramienta SMART (Spatial Monitoring and Reporting Tool). Explicó que “herramientas digitales como SMART permiten la notificación rápida y la derivación coordinada a las autoridades competentes”.
Stefanny León, contratista de dirección de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos - Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) de Colombia, afirmó que el país está avanzando y “pasando de un enfoque reactivo hacia la estructuración de directrices y capacidades para el monitoreo y la prevención de zoonosis en el sector ambiental”.
Stephanie Yepes, profesional especializado de la Subdirección de Salud Ambiental del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, destacó la importancia de la colaboración interinstitucional para “construir sistemas sostenibles e interoperables, coordinando la experiencia entre salud, medio ambiente y agricultura”.
Colombia también cuenta con un Consejo Nacional de Zoonosis (CNZ), que ha promovido acciones para consolidar una hoja de ruta estratégica para la prevención, preparación y respuesta a emergencias zoonóticas bajo el enfoque de Una Sola Salud, incorporado a su plan de acción intersectorial para el período 2026-2027.
Oportunidades de colaboración
La importancia del encuentro para ambos países y la región fue destacada por Alexander Rosewell, coordinador de Emergencias, Arbovirus e Inteligencia en Salud de la oficina de la OPS y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Brasil, quien también actúa como secretaría técnica de la RADE. “Como resultado de este intercambio, Brasil y Colombia pudieron identificar brechas y oportunidades de colaboración intersectorial para la detección y el abordaje de zoonosis con potencial epidémico, lo que permitirá reforzar el trabajo conjunto en diversos frentes”, señaló.
Entre ellas se encuentran el fortalecimiento de las capacidades de detección oportuna en áreas protegidas; la optimización de los flujos de comunicación y de los mecanismos de referencia y contrarreferencia entre los sectores; y el análisis de alternativas para promover la interoperabilidad y el uso estratégico de la información, respetando las competencias institucionales y la gobernanza de los sistemas nacionales.
