La OPS refuerza las medidas de preparación tras la declaración de emergencia por ébola de la OMS en la Región de África

Hombre en un laboratorio con una muestra de sangre
OMS/P. Desloovere
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Washington, D.C., 18 de mayo de 2026 (OPS) — La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido recomendaciones a los Estados Miembros tras la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) relacionada con el actual brote de ébola en la Región de África.

Si bien el riesgo para la población general sigue siendo bajo, la OPS insta a los países de las Américas a fortalecer la preparación, la vigilancia, la capacidad de laboratorio y las medidas de prevención y control de infecciones.

El 17 de mayo de 2026, la OMS declaró el evento como una ESPII en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005), tras la detección de casos en la República Democrática del Congo, casos transfronterizos en Uganda y preocupaciones sobre el potencial riesgo de una mayor propagación internacional. La determinación se realizó en consulta con los Estados Partes afectados.

La infección por el virus del género Orthohantavirus es una enfermedad grave y con frecuencia mortal. Se transmite mediante el contacto directo con sangre, fluidos corporales, secreciones, órganos u otros materiales biológicos de personas o animales infectados, así como con superficies y materiales contaminados. Los síntomas pueden incluir fiebre de aparición súbita, debilidad, dolores musculares, dolor de cabeza, dolor de garganta, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.

De conformidad con las recomendaciones actualmente vigentes en el marco del RSI 2005, la OPS reitera que los países deben reforzar las medidas de prevención y control de infecciones en los entornos de atención de salud. Estas incluyen sistemas eficaces de triaje para identificar rápidamente casos sospechosos, procedimientos seguros de aislamiento, el uso adecuado de equipos de protección personal (EPP), capacitación del personal de salud, gestión segura de residuos, así como la limpieza y desinfección ambiental.

La OPS también destaca la importancia de garantizar el acceso oportuno al diagnóstico de laboratorio mediante redes nacionales y regionales, incluidos los mecanismos establecidos para la recolección, el embalaje y el transporte seguro de las muestras. La confirmación rápida de laboratorio, bajo estrictos procedimientos de bioseguridad, es fundamental para la aplicación oportuna de medidas de salud pública y para reducir el riesgo de una mayor transmisión.

Además de fortalecer la preparación de los sistemas de salud, la OPS enfatiza la importancia de proporcionar a la población información oportuna, precisa y basada en evidencia sobre el brote, incluida orientación clara sobre las medidas para reducir el riesgo de exposición y prevenir la transmisión.

La OPS también subraya que, de acuerdo con las recomendaciones actuales de la OMS, ningún país debe cerrar sus fronteras ni imponer restricciones a los viajes o al comercio en respuesta al brote. Estas medidas no están respaldadas por evidencia científica y pueden resultar contraproducentes, ya que pueden desviar el movimiento de personas y mercancías hacia cruces fronterizos informales y no monitoreados, aumentando, en lugar de reducir, el riesgo de propagación de la enfermedad.

La Organización continúa trabajando estrechamente con los ministerios de salud y socios internacionales para apoyar las actividades de preparación en toda la Región.

Hasta el 16 de mayo de 2026, se habían notificado ocho casos confirmados por laboratorio, 246 casos sospechosos y 80 muertes sospechosas en la República Democrática del Congo. Uganda también ha informado de casos confirmados por laboratorio, incluida al menos una muerte vinculada al brote.

La OMS ha publicado información adicional sobre el brote a través de sus actualizaciones de Noticias sobre Brotes de Enfermedades.