Ciudad de Belice, 23 de diciembre de 2013 (OPS/OMS).- En el Policlínico Cleopatra White, la puerta de entrada para la atención de salud es una sola y las razones para consultar son imperceptibles desde que el país decidió cerrar el hospital psiquiátrico e integrar los servicios en salud mental en todos los centros de salud y en la comunidad. El cambio de modelo fue apoyado por la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

"Las personas con padecimientos mentales acceden a los servicios de salud igual que el resto", señala la coordinadora del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud de Belice, Eleanor Bennett. "No podemos brindar un cuidado holístico si separamos el cuerpo de la mente, por eso consideramos que era necesario e importante integrar la atención", añadió. Esto garantiza una atención en el primer nivel de salud, integral, integrada y continua.

Leticia Haylock, enfermera psiquiátrica (PNP, según su sigla en inglés) en Cleopatra White, destaca que muchas pacientes llegan a su consultorio porque necesitan ser escuchados y cuenta el trabajo integrado con los médicos de este centro de atención primaria: "En caso de detectar algún problema físico lo derivo a un oficial médico y viceversa".

La coordinadora médica del policlínico de la ciudad de Belice, Idalia Machuca, también fue capacitada por la OPS/OMS para detectar posibles padecimientos mentales. "Ahora los usuarios se recuperan más rápidamente porque identificamos a tiempo el problema de salud mental", dice.

En Belice, el 13% de los adultos padece algún trastorno mental. Esquizofrenia, depresión, abuso de sustancias, desórdenes psicóticos, de ansiedad y vinculados con el stress son los más comunes.

Más profesionales de salud mental

Ante la escasez de psiquiatras y psicólogos para atender las necesidades de salud mental de los poco más de 300 mil habitantes de este país centroamericano y multicultural, el gobierno decidió entrenar a enfermeras profesionales. El primer entrenamiento, financiado por la OPS y por la Agencia de Cooperación Internacional de Canadá (CIDA), tuvo lugar en 1991, y constituyó un cambio de paradigma en salud mental que amplió el acceso a la atención. Entre 2001 y 2007, las consultas en todo el territorio pasaron de 4.500 a 16.000.

 

"Mi vida cambió drásticamente porque tuve acceso gratuito a las consultas y los medicamentos", sostiene Michelle Myvett, quien sufrió durante años de depresión post parto. "Si no hubiera tenido esta ayuda podría estar en la calle, como muchos otros", señala. Myvett integra uno de los grupos de usuarios que funcionan en cada región del país, donde intercambian experiencias, se apoyan mutuamente y abogan por sus derechos.

Actualmente, Belice cuenta con el 62% de las enfermeras psiquiátricas que necesita —aunque muchas están en edad de jubilarse-, y planifica cerrar esta brecha hacia 2016, luego de un nuevo entrenamiento planeado para 2015.

Atención comunitaria y clínicas móviles

Belice estableció centros de rehabilitación en la comunidad para dar seguimiento a las personas con problemas de salud mental severos. Asimismo, clínicas móviles comenzaron a visitar las zonas rurales. "Ahora los pacientes no tienen que viajar grandes distancias para acceder al tratamiento que antes estaba concentrado en Belice", donde vive solo el 30% de la población, indica la coordinadora del Programa de Salud Mental.

 

También, el país integró la información de salud mental en su Sistema de Información en Salud de Belice (BHIS, por su sigla en inglés) y creó alertas inmediatas para advertir,  a través de un correo electrónico, sobre posibles riesgos para la salud de las personas. Estas han permitido tomar acciones en tiempo real y prevenir suicidios. Vea aquí la experiencia. 

"El sistema de salud se ha fortalecido", sostiene el ministro de Salud de Belice, Pablo Marín, y agrega que esto puede verse reflejado en la cantidad de pacientes que van a los hospitales y que reciben medicamentos, los cuales "se han duplicado y hasta triplicado". Marín desliza su deseo de contar con más médicos y enfermeras para atender las necesidades de toda la población.

El representante de la OPS/OMS en Belice, Gerardo de Cosio, subraya los logros alcanzado por el país en salud mental a pesar de sus dificultades económicas (42% de la población vive en situación de pobreza) y considera "admirable la manera en que salud mental ha sido integrada a la atención primaria, con un enfoque comunitario". Según De Cosio, la experiencia "ha servido de inspiración" a otros países.

Vea aquí el video Belice: una puerta más amplia a la salud mental

 

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