El proyecto en Bolivia tuvo tres objetivos centrales: Fortalecer las capacidades nacionales para coordinar, planificar y proporcionar servicios de SMAPS a las comunidades indígenas y afrodescendientes afectadas por la pandemia COVID-19; mejorar la capacidad de los sectores de salud para prestar servicios SMAPS de calidad a dichas comunidades afectadas por la pandemia; y empoderar a las comunidades para que utilicen los servicios de SMAPS y los servicios locales, adaptados para proporcionar SMAPS, de acuerdo con la cultura y las tradiciones de la comunidad.
Observar, escuchar y conectar
También se trabajó con los líderes -hombres y mujeres- de las comunidades afrodescendientes en PAP. Con exposiciones, ejemplos, análisis y reflexión, cerca de 22 dirigentes asumieron los tres principios básicos de actuación de PAP: Observar, escuchar y conectar para ayudar en situaciones de crisis.
“Logramos entender que primero es importante cuidarse a sí mismo para ofrecer ayuda. También comprendimos que como líderes somos fundamentales en una emergencia para poder acercarnos a las personas afectadas, entender sus necesidades en un momento difícil y ayudarlos a recibir apoyo”, explica Nilo Vásquez, líder de la CONAFRO.
Participaron del proceso de desarrollo del proyecto el Dr. Lenildo De Moura, asesor internacional de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de OPS/OMS y las facilitadoras Pamela Castro, Ketty Estrada, Iracema Justiniano, Samadhi Salguedo y Sandra Mallo
La OPS, establecida en 1902, es la organización internacional de salud pública más antigua del mundo. Trabaja con sus países miembros para mejorar la salud y la calidad de vida de los pueblos de las Américas. También sirve como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).