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Cuando los datos salvan vidas: Honduras un paso adelante del dengue

 

Cómo el fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud transformó la capacidad de Honduras para detectar, seguir y responder al dengue de manera oportuna.


EL CICLO QUE FALTABA CERRAR

En Honduras, el dengue no es un evento aislado: es una presencia anual, predecible en su regreso e impredecible en su intensidad. Lo que cambió recientemente no fue el virus, sino la capacidad del país para verlo llegar.

Honduras ya contaba con un módulo de arbovirosis dentro de su Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS/SVS). El sistema notificaba casos y confirmaba resultados de laboratorio. Pero el ciclo estaba incompleto: ¿qué ocurría con el paciente después del diagnóstico? ¿Fue hospitalizado? ¿Cuál fue su desenlace? ¿Cómo llegaba esa información a quienes tomaban decisiones a nivel regional o nacional?

Había además un desafío estructural menos visible: el sistema digital operaba sin un respaldo normativo oficial. Funcionaba, pero su gobernanza era frágil. Sin un documento que formalizara flujos, responsabilidades y el uso del SNVS como herramienta oficial, la sostenibilidad del esfuerzo dependía de voluntades individuales, no de instituciones. Un sistema desplegado sin normativa es tecnología vulnerable. Un sistema respaldado por normativa es infraestructura de salud pública.”


LA TRANSFORMACIÓN QUE NACIÓ EN EL TERRITORIO

Los cambios no surgieron de una oficina central. Surgieron del diálogo con quienes viven el dengue cada día.

En el marco del Proyecto Sistémico para la Respuesta Humanitaria ante la Emergencia Nacional por Epidemia de Dengue en Honduras, financiado por la República de Corea, se organizaron giras de socialización y validación con equipos multidisciplinarios: epidemiólogos del nivel central, microbiólogos del Laboratorio Nacional y de laboratorios regionales, y personal clínico de primer y segundo nivel. Las regiones priorizadas incluyeron Cortés, Francisco Morazán, Santa Bárbara y las áreas metropolitanas del Distrito Central y San Pedro Sula.

El objetivo era concreto: que ningún caso se perdiera entre la sospecha clínica, la toma de muestra, el resultado de laboratorio, la hospitalización y el desenlace final. Trazabilidad completa, de principio a fin.


LO QUE CAMBIÓ EN EL SISTEMA

Del trabajo territorial surgió una nueva ficha epidemiológica integrada al SNVS/SVS, con secciones estructuradas para capturar antecedentes, clínica, criterios de gravedad y manejo del paciente. Su alcance fue ampliado para cubrir no solo dengue, chikungunya y zika, sino también eventos emergentes como fiebre amarilla y Oropouche, preparando al país para escenarios que aún no han llegado.

El avance más crítico fue la incorporación de componentes para hospitalización, egreso y defunciones. Esto transformó el módulo de una herramienta de notificación a una plataforma de vigilancia completa: hoy es posible saber cuántos casos graves están hospitalizados, en qué región, con qué evolución, y documentar adecuadamente cada muerte para que los comités de mortalidad actúen con información real.


AVANCES EN CIFRAS

  • 20 regiones de salud con plataforma del SVS estandarizada

  • 5 arbovirosis cubiertas en la nueva ficha epidemiológica

  • Vigilancia 360°: ciclo completo del caso, desde la sospecha clínica hasta el desenlace

  • 2026: resolución oficial que establece la gobernanza digital del SVS


“El sistema de vigilancia en salud ha venido a mejorar y a eficientizar los procesos en la toma de decisiones. Antes, registrar un caso implicaba múltiples pasos en papel, duplicación de información y retrasos. Ahora el flujo es claro y ágil desde el primer momento en que identificamos un caso sospechoso.”

“Lo que más valoro es que hoy podemos identificar señales de alerta con mucha más rapidez. El sistema nos ayuda a detectar los casos de manera oportuna, a remitirlos al nivel de atención que corresponde y a tomar decisiones con datos reales. En dengue, eso puede significar la diferencia entre un caso leve y uno grave que llega demasiado tarde.”

“Ha facilitado la vida de los equipos en el hospital. Tenemos acceso a datos estandarizados que nos permiten tener una visión completa del paciente y del comportamiento epidemiológico en nuestra región. Es una herramienta que realmente integra el trabajo clínico y epidemiológico.”

Dra. Kimberly Martínez
Coordinadora de Epidemiología, Hospital Salvador Paredes de Trujillo, Colón


EL PASO QUE LO HACE SOSTENIBLE: LA NORMATIVA

El salto definitivo fue de gobernanza. Honduras elaboró y aprobó el Procedimiento para la Vigilancia Epidemiológica de las Arbovirosis (PC04:2026), formalizado mediante la Resolución No. 03-DGN-2026, del 19 de enero de 2026, por la Secretaría de Salud.

Este documento convierte al SVS en un instrumento de consulta oficial del gobierno: cualquier decisión de política sanitaria relacionada con arbovirosis puede apoyarse en él con pleno respaldo institucional. El sistema ya no depende de proyectos ni de voluntades individuales. Tiene cimientos normativos.

En este contexto, Wolfran Silva, consultor en Sistemas de Información para la Salud de la OPS/OMS en Honduras, señala que el SVS fortalece la vigilancia del dengue al ordenar el flujo de información y permitir el seguimiento integral del caso. Al institucionalizarse y usarse de manera uniforme en todo el país, se reducen duplicaciones y la vigilancia deja de ser reactiva para convertirse en una capacidad permanente que permite anticiparse, orientar recursos y tomar decisiones basadas en evidencia.

Desde el marco del Modelo de Madurez para los Sistemas de Información en Salud (MMIS4H / IS4H), este avance representa un fortalecimiento sustantivo del componente de gobernanza digital, con efectos directos en estandarización, trazabilidad y capacidad de respuesta ante brotes.


Honduras no ha derrotado al dengue. Ningún país en el trópico puede decir eso. Pero sí ha construido algo más valioso para el largo plazo: un sistema capaz de detectarlo antes, seguirlo con mayor rigor y responder con mayor velocidad. Gracias a la cooperación de la República de Corea y al esfuerzo conjunto de los equipos técnicos nacionales, la vigilancia de arbovirosis en Honduras es hoy más consistente, más trazable y más útil para proteger a la población.

Cuando el dengue regrese, el sistema estará listo.