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Trabajadores de la salud del Caribe se unen para acelerar los esfuerzos de eliminación de la lepra

En Guyana, donde cada año se registran menos de 30 nuevos casos de lepra, la vigilancia constante está contando una historia esperanzadora: incluso con un número bajo de casos reportados, el trabajo está lejos de haber terminado.

— Enero de 2026 —

Hace tiempo, Guyana dejó atrás la época en que las personas afectadas por la lepra eran aisladas en leprosarios. Hoy, el país está comprometido con la detección temprana, la vigilancia, el trabajo comunitario y la implementación de acciones que reducen la discapacidad y el estigma. La detección de casos en poblaciones pediátricas indica que la transmisión aún persiste, y la identificación de casos con discapacidad pone de relieve la necesidad de seguir fortaleciendo los esfuerzos de detección de casos.

Para mantenerse a la vanguardia, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) está apoyando a los Estados Miembros del Caribe para fortalecer sus programas contra la lepra: detección temprana de casos, rastreo de contactos y esfuerzos para reducir el estigma.

La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es causada por la bacteria Mycobacterium leprae y es una de las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) del mundo, un grupo de afecciones prevenibles y tratables que continúan afectando a millones de personas, en particular a aquellas que viven en condiciones de pobreza y con acceso limitado a los servicios de salud.

La lepra, una de las enfermedades más antiguas de la humanidad, sigue estando profundamente ligada al estigma y al aislamiento social. Mientras se conmemora el Día Mundial contra la Lepra el 25 de enero, la comunidad sanitaria mundial renueva su compromiso de poner fin a la lepra mediante el diagnóstico temprano, el tratamiento oportuno y la protección de la dignidad y los derechos de todas las personas.

Solidaridad caribeña

Aunque muchas naciones caribeñas ahora reportan pocos o ningún caso cada año, la región comparte un desafío común: garantizar que los trabajadores de la salud mantengan las habilidades para reconocer la lepra de manera temprana, confirmar los diagnósticos con precisión y apoyar a las personas afectadas sin discriminación. En octubre de 2025, profesionales de la salud de Barbados, Belice, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, las Bahamas y Guyana se reunieron en Georgetown para participar en un taller de capacitación de varios días sobre la lepra, organizado por la OPS y el Ministerio de Salud. 

El taller se centró principalmente en la práctica clínica: capacitar a médicos, personal de enfermería y de laboratorio para identificar los primeros signos de la enfermedad de Hansen, utilizar eficazmente las herramientas de laboratorio y adoptar un enfoque integrado que mejore la detección de casos. Los participantes tomaron parte en demostraciones clínicas, así como en debates grupales sobre la reducción del estigma y la rehabilitación. 

“La lepra es curable”, enfatizó la doctora Natasha Sobers-Grannum, Oficial Encargada y Representante de la OPS/OMS en Guyana. “Combatir el estigma sigue siendo uno de los mayores desafíos para el diagnóstico y tratamiento oportunos. La abogacía, los testimonios de personas que han superado la lepra y el trabajo comunitario son herramientas clave para cambiar la percepción pública”.

Sus palabras reforzaron un mensaje central: poner fin a la enfermedad implica tanto restaurar la dignidad como interrumpir la transmisión.

testing for leprosy
pathogen view from microscope
Fortalecimiento de la vigilancia

La capacitación destacó la importancia de fortalecer la vigilancia, junto con la mejora de la detección clínica y la documentación de los casos de lepra. Los participantes revisaron los componentes esenciales del registro de casos, la notificación y el rastreo de contactos, así como el uso de la profilaxis posexposición (PEP) para los contactos elegibles. También reforzaron habilidades clínicas, como el examen de la piel y los nervios, la clasificación de casos y el uso de procedimientos de laboratorio, incluida la toma de muestras de frotis cutáneo y la microscopía. Estas capacidades son especialmente importantes en entornos de baja incidencia para garantizar la identificación oportuna y el seguimiento adecuado de los casos.

Los participantes también revisaron cómo el concepto histórico de la eliminación de la lepra como problema de salud pública, que se basaba en lograr una prevalencia inferior a un caso por cada 10.000 habitantes, ha evolucionado hacia objetivos más ambiciosos, centrados en detener la transmisión y prevenir la discapacidad. El primer hito es la interrupción de la transmisión, definida como cero casos autóctonos nuevos en niños menores de 15 años durante al menos cinco años. El segundo es la eliminación de la enfermedad de la lepra, definida como cero nuevos casos autóctonos durante al menos tres años consecutivos después de que se haya interrumpido la transmisión.

El Ministro de Salud de Guyana, doctor Frank Anthony, aún recuerda el leprosario de Mahaica como una solución limitada en comparación con el enfoque integrado y comunitario que se aplica en la actualidad.

“Nuestro objetivo no es solo eliminar la enfermedad, sino eliminar el estigma que la ha acompañado durante generaciones”, explicó. “Si continuamos detectándola de manera temprana, tratándola con rapidez y previniendo la transmisión, especialmente entre los niños, creo que para 2030, o incluso antes, Guyana puede lograr la eliminación”.

La coordinación regional forma parte de la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades, cuyo objetivo es eliminar más de 30 enfermedades transmisibles, incluida la lepra, para 2030, y que se alinea con la Estrategia mundial de la OMS contra la lepra: Hacia cero lepra.

Mirando hacia 2030

Al concluir el taller, los participantes acordaron una visión compartida para el Caribe:

  • Mantener un fuerte compromiso político con la eliminación de la lepra.
  • Garantizar cero transmisión, cero discapacidad y cero discriminación.
  • Fortalecer la participación comunitaria, la sensibilización y la reducción del estigma.
  • Continuar invirtiendo en vigilancia, rehabilitación y capacitación del personal de salud.

Con Guyana como ejemplo de perseverancia y avances, y con una renovada colaboración regional, el Caribe avanza con paso firme hacia un futuro en el que la lepra ya no sea una amenaza y en el que cada persona afectada sea atendida con dignidad, cuidado e inclusión.