La OPS lanza un llamamiento por casi 24 millones de dólares para apoyar la respuesta en salud tras los terremotos en Venezuela

Equipos de respuesta en Venezuela tras el terremoto

Washington, D.C., 1 de julio de 2026 (OPS) – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó un llamamiento de emergencia por casi 24 millones de dólares para apoyar, durante los próximos seis meses, la respuesta en salud y la recuperación temprana tras los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela el 24 de junio.

Los fondos permitirán mantener o restablecer servicios de salud esenciales, fortalecer la vigilancia epidemiológica, prevenir brotes de enfermedades, y facilitar el acceso continuo a medicamentos esenciales y vacunas, además de apoyar la recuperación del sistema de salud.

La iniciativa busca beneficiar a aproximadamente 700.000 personas que viven en los municipios más gravemente afectados por los terremotos, al tiempo que fortalecerá los hospitales de referencia y los servicios de salud que atienden a millones de personas cuyo acceso a la atención sanitaria se ha visto interrumpido.

“Si bien las labores de búsqueda y rescate continúan, la emergencia sanitaria está entrando en una nueva fase”, señaló el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa. “Miles de personas heridas requieren atención continua, los hospitales siguen sometidos a una enorme presión y el riesgo de brotes de enfermedades está aumentando. Este llamamiento contribuirá a salvar vidas hoy y, al mismo tiempo, apoyará la recuperación de los servicios esenciales de salud durante los próximos meses.”

El 24 de junio, dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la zona centro-norte de Venezuela, provocando uno de los desastres naturales más devastadores que ha sufrido el país en las últimas décadas. Según informes oficiales, al 29 de junio, más de 1.943 personas habían fallecido y más de 10.500 habían resultado heridas. Los terremotos afectaron zonas urbanas densamente pobladas que ya enfrentaban importantes desafíos humanitarios y causaron graves daños en establecimientos de salud e infraestructura crítica, incluidos los sistemas de electricidad, agua, transporte y telecomunicaciones.

Los hospitales continúan funcionando muy por encima de su capacidad mientras atienden a un gran número de pacientes con traumatismos, y la escasez de medicamentos, insumos quirúrgicos, reactivos de laboratorio y equipos médicos críticos amenaza la continuidad de la atención.

Más allá de las lesiones inmediatas, se prevé que los riesgos para la salud aumenten en las próximas semanas debido a los daños en los establecimientos de salud, el desplazamiento de la población, el hacinamiento en refugios temporales, las interrupciones de los servicios de vacunación y las afectaciones de los sistemas de agua y saneamiento. Estas condiciones incrementan el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación y otras enfermedades transmisibles, mientras que el impacto psicológico sobre las comunidades afectadas y el personal de salud continúa aumentando.

Desde los terremotos, la OPS ha trabajado estrechamente con el Ministerio del Poder Popular para la Salud, Protección Civil, los socios de las Naciones Unidas y los miembros del Clúster de Salud para coordinar la respuesta sanitaria.

La Organización activó su Sistema de Gestión de Incidentes y desplegó especialistas en emergencias en salud para apoyar la respuesta. También realizó evaluaciones rápidas de hospitales prioritarios y coordinó el despliegue de un equipo médico de emergencia (EMT, por sus siglas en inglés) internacional. 

Además, movilizó suministros médicos desde su reserva estratégica en Panamá, incluidos kits para trauma, medicamentos y equipos de emergencia, al tiempo que apoya la adquisición urgente de vacunas, medicamentos, insumos de laboratorio y otros suministros críticos para la salud.

El llamamiento financiará seis áreas prioritarias durante los próximos seis meses:

  • Prestar atención de emergencia en traumatología, cirugía y cuidados críticos para salvar vidas.
  • Restablecer la funcionalidad y la seguridad de los servicios esenciales de salud.
  • Adquirir y distribuir medicamentos esenciales, vacunas, reactivos de laboratorio y equipos médicos.
  • Prevenir brotes de enfermedades mediante la vigilancia epidemiológica, la vacunación, el fortalecimiento de los laboratorios, la prevención y el control de infecciones, intervenciones en agua y saneamiento y el control de vectores.
  • Ampliar los servicios de salud mental y apoyo psicosocial, y proteger la salud y el bienestar de las comunidades afectadas.
  • Fortalecer la coordinación del sector salud, la gestión de emergencias y la transición hacia la recuperación temprana.

“Invertir en salud ahora no solo ayudará a salvar vidas, sino también a prevenir emergencias secundarias de salud pública que podrían prolongar el impacto humanitario de este desastre”, afirmó el doctor Barbosa. “Hacemos un llamado a los gobiernos, los socios para el desarrollo, las instituciones financieras internacionales, las organizaciones filantrópicas y el sector privado para que apoyen este llamamiento y expresen su solidaridad con el pueblo de Venezuela.”

Las organizaciones interesadas en contribuir al llamamiento pueden ponerse en contacto con el Centro de Operaciones de Emergencia de la OPS (donate@paho.org o mauvernj@paho.org)