Quito, 10 de febrero de 2026. Decenas de personas disfrutaron de espacios seguros para la expresión de sus emociones durante la segunda edición consecutiva en Ibarra (provincia de Imbabura), del festival de salud mental comunitaria más importante de Ecuador ¿Dónde está mi cabeza?
Jornadas de reflexión a través del cine, la expresión corporal o el uso de la voz como medios de descarga; así como, la aplicación de la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas en procesos de sanación; fueron parte del festival que rescata activos de salud locales, que puedan conocerse y establecerse en la comunidad para fortalecer su tejido social. En ese sentido, Sonia Quezada, representante de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Ecuador, destacó el rol de los gobiernos locales en ese fortalecimiento desde el enfoque de salud mental comunitaria.
Al respecto, Tomás Toapanta, representante de HIAS (Apoyo a los refugiados en Ecuador), añadió que con ese objetivo es necesaria la participación activa de niños, niñas y adolescentes.
Paolina Vercoutère Quinche, vice prefecta de Imbabura, en su intervención, retomó el abordaje de los saberes ancestrales porque son parte de la vida y, por tanto, se ejercen desde los derechos y el bienestar.
De su lado, Laura Melo, coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas en Ecuador, resaltó el valor de la iniciativa de OPS en el país porque la salud mental es un factor importante de la paz y el desarrollo social.
¿Dónde está mi cabeza? se ha realizado en el país desde 2023, en varias ciudades (Quito, Alausí, San Cristóbal – Galápagos, Cumbayá e Ibarra).
El Festival busca demostrar que la salud mental se hace en el día a día, en la convivencia y vínculo con las otras personas, y con cuidados desde lo colectivo, en la comunidad; no necesariamente en espacios de consultorio.
