Uruguay recibe el Premio Mundial Sin Tabaco 2026 de la OMS: la ministra Cristina Lustemberg es reconocida por su liderazgo en control del tabaco

Lustemberg OMS

La Organización Mundial de la Salud distingue a la jerarca uruguaya por restituir y fortalecer las políticas que posicionaron al país como referente global en la materia

Ginebra, 19 de mayo de 2026.- La ministra de Salud Pública del Uruguay, Cristina Lustemberg, fue distinguida con el Premio Mundial Sin Tabaco 2026 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en reconocimiento a su liderazgo y compromiso para reforzar y consolidar las políticas de control del tabaco en el país.


El galardón se entrega cada año el 31 de mayo, en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, a personas e instituciones que han hecho contribuciones sobresalientes a la salud pública global en esta área.

Un reconocimiento que llega con historia

Uruguay no llega a este premio de casualidad. Es el resultado de más de dos décadas de políticas de salud pública sostenidas, que convirtieron al país en uno de los referentes mundiales en la lucha contra el tabaquismo.

Desde la ratificación del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) en 2004, Uruguay ha sido pionero en la región: fue el primer país de América en prohibir el consumo de tabaco en lugares públicos cerrados (2006), implementó advertencias sanitarias en el 80% de la superficie de ambas caras de los paquetes, siendo el primero en el mundo en llegar a ese estándar, y defendió sus políticas ante un histórico arbitraje internacional contra la tabacalera multinacional Philip Morris, que Uruguay ganó en 2016. Ese fallo sentó precedente para el mundo entero.

En 2018, el entonces presidente Tabaré Vázquez fue nombrado por la OPS/OMS Héroe de la Salud Pública de las Américas por ese mismo liderazgo.

Premio a Lustemberg

La distinción a la ministra Lustemberg se fundamenta en acciones concretas y de alto impacto realizadas durante su gestión al frente del Ministerio de Salud Pública:

Restitución de medidas clave. Respaldada por fallos judiciales, su administración derogó los Decretos 282/022 y 87/021, que habían debilitado dos pilares fundamentales de la política antitabaco: el empaquetado neutro y la prohibición de la venta de los productos de tabaco calentado. Con esa decisión, Uruguay retomó el estándar más alto de regulación a nivel mundial.

Participación activa en la agenda internacional. Lustemberg integró la delegación uruguaya en la COP11 (11.ª Conferencia de las Partes del CMCT de la OMS, celebrada en Ginebra en noviembre de 2025) y en la MOP4, (Cuarta reunión de las partes del Protocolo para Eliminar el Comercio Ilícito de Productos del Tabaco). En ambas instancias, Uruguay contribuyó activamente a los debates sobre disposiciones clave del Convenio, incluidos los artículos 5.3, 9 y 10, que protegen las políticas públicas de la interferencia de la industria tabacalera.

Avance normativo regional. Bajo su liderazgo, Uruguay impulsó una decisión sobre concesión de licencias en la MOP4, que fortalece la implementación del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco y su Protocolo a escala global.

Uruguay retomó la vanguardia

La derogación de los decretos flexibilizadores, anunciada el 3 de junio de 2025 en un acto encabezado por el presidente Yamandú Orsi, marcó un punto de inflexión. "Uruguay no perderá la senda que históricamente nos ubicó a nivel mundial", afirmó Orsi en esa oportunidad.

Junto con ese anuncio, el MSP presentó una hoja de ruta con cinco líneas estratégicas para esta nueva etapa, que incluye el fortalecimiento de la fiscalización, campañas de sensibilización, comisiones asesoras multisectoriales ampliadas, monitoreo del tabaquismo en jóvenes y el desarrollo de herramientas digitales de apoyo para dejar de fumar.

El tabaquismo sigue siendo la principal causa de muerte evitable en Uruguay y en el mundo, responsable de más de 8 millones de muertes anuales según la OMS.