La OPS y la OEA presentan nuevos lineamientos para promover la alimentación saludable y la actividad física en las escuelas

Niña comiendo fruta

Más del 30% de los niños, niñas y adolescentes de 5 a 19 años vive con sobrepeso en la región, mientras que más del 80% de los adolescentes no realiza la actividad física recomendada para su edad.

Washington, D.C., 10 de julio de 2026 (OPS) – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) presentaron nuevos lineamientos para apoyar a los países de las Américas en el diseño, la implementación, el monitoreo y la evaluación de políticas orientadas a mejorar la alimentación y promover la actividad física en los entornos escolares, frente al aumento del sobrepeso, la obesidad y la inactividad física entre niños, niñas y adolescentes.

En la región, más del 30% de los niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 19 años vive con sobrepeso. Además, la prevalencia de obesidad en este grupo se ha triplicado en las últimas tres décadas, al pasar de 5,6% en 1990 a 16,9% en 2022. Más del 80% de los adolescentes no alcanza la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física.

Estas tendencias aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, además de afectar el bienestar y el desarrollo durante la infancia y la adolescencia.

Ante este panorama, la OPS y la OEA destacan el papel de las escuelas como espacios clave para promover hábitos saludables desde edades tempranas.

"Las escuelas tienen un enorme potencial para influir en los hábitos que acompañarán a niños y adolescentes durante toda su vida. Estos lineamientos ofrecen a los países herramientas basadas en la mejor evidencia científica disponible para crear entornos escolares que faciliten elecciones más saludables y contribuyan al bienestar de niños y adolescentes", dijo Vanessa García Larsen, jefa de la Unidad de Factores de Riesgo del  Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

"Estos lineamientos parten de una premisa fundamental: la salud y la educación son inseparables. Cuando promovemos una alimentación saludable y la actividad física en las escuelas, también estamos fortaleciendo las trayectorias educativas, el bienestar socioemocional, la participación activa y las oportunidades de aprendizaje de las nuevas generaciones", afirmó Jesús Schucry Giacoman Zapata, director del Departamento de Desarrollo Humano, Educación y Empleo de la OEA.

Niño haciendo ejercicio

Qué proponen los nuevos lineamientos

Los Lineamientos Regionales sobre Políticas de Alimentación Saludable y Actividad Física en Entornos Escolares (PASAFE) ofrecen una hoja de ruta para que los países desarrollen, implementen y fortalezcan políticas escolares que promuevan estilos de vida saludables.

Entre sus principales recomendaciones se incluyen:

  • promover entornos alimentarios escolares saludables con acceso a alimentos nutritivos; 
  • fortalecer las políticas de adquisición y los programas de alimentación escolar para favorecer la disponibilidad de alimentos saludables; 
  • restringir la disponibilidad, promoción y publicidad de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas en los entornos escolares; e
  • impulsar la actividad física mediante educación física de calidad, recreos activos, transporte activo, actividades antes y después de la jornada escolar e iniciativas que promuevan una vida activa en la comunidad educativa.

Una herramienta basada en evidencia y desarrollada con los países 

Los lineamientos fueron elaborados a partir de evidencia científica y mediante un amplio proceso de consulta con los ministerios de Salud y Educación de la región. 

Además, incorporan lecciones aprendidas de las experiencias de Bahamas, Belice y Colombia, y se enmarcan en el Programa Hemisférico sobre Políticas de Alimentación Saludable y Actividad Física en Entornos Escolares, una iniciativa conjunta de la OPS y la OEA orientada a fortalecer las capacidades de los países para desarrollar políticas intersectoriales que promuevan estilos de vida saludables desde edades tempranas y contribuyan a prevenir las enfermedades no transmisibles.