En tiempos de pandemia, la Embajada de Suecia en Cuba coopera con OPS/OMS y el Centro de Inmunoensayo

Participantes reunión en CIE con Embajada Suecia y OPS-OMS

Solidaridad, colaboración, integración, son palabras clave para la respuesta global a la pandemia de la COVID-19. Como bien han enfatizado líderes de salud mundiales en múltiples ocasiones, la ayuda entre los países es fundamental para avanzar en el control y la eventual erradicación de esta enfermedad de manera equitativa, sin dejar a nadie atrás. 

Bajo tales principios, la Embajada de Suecia en Cuba, a través de la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), apoya el Centro de Inmunoensayo (CIE), en el desarrollo de tecnologías locales que permitan trabajar en el diagnóstico de personas que se han infectado con el nuevo coronavirus. 

Una primera contribución, ya se encuentra en vías de ejecución y permitirá la adquisición de insumos que son decisivos para la producción de diagnosticadores de la COVID-19 que se basarán en la tecnología SUMA (Sistema Ultramicroanalítico), originalmente diseñada para satisfacer las necesidades diagnósticas en diferentes programas de salud priorizados dentro del territorio nacional, como el Materno Infantil, el de Vigilancia Epidemiológica y el de Certificación de Sangre. 

Reunión en CIE con Embajada de Suecia y OPS/OMS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con vistas a intercambiar sobre los beneficios que ha traído esta acción de cooperación para el enfrentamiento de la epidemia en la isla, el Embajador de Suecia, Sr. Tomas Wiklund, y el Representante de la OPS/OMS, Dr. José Moya, se reunieron con un equipo de especialistas del CIE al frente del cual estuvo Aramís Sánchez Gutiérrez, subdirector de este centro. El encuentro también permitió conocer más sobre las estrategias, los productos, y el impacto de esta importante institución, así como valorar la posibilidad de impulsar próximas iniciativas de colaboración similares.        

El Sr. Wiklund agradeció el intercambio y ratificó el interés que tiene su gobierno de apoyar la cooperación de OPS/OMS en Cuba con el fin de aportar a la labor científica y epidemiológica que desarrolla el país frente a la pandemia. Por su parte, el Dr. Moya subrayó la relevancia de este tipo de contribuciones, mediante las cuales se puede colaborar con áreas clave para la respuesta a la COVID-19 en la región y el mundo. Recordó que entre las prioridades definidas por OMS y OPS se encuentra el desarrollo de kits diagnósticos, unido a la reestructuración de los servicios de salud y la producción de una vacuna y nuevos medicamentos para el tratamiento.   

Según explicó el subdirector Aramís Sánchez, todos los diagnosticadores elaborados en el CIE atraviesan por procesos de validación que garantizan su calidad, y su uso no solo ayuda a reducir costos con la disminución de importaciones, sino que permite estudiar a un mayor número de personas en menos tiempo. Por otro lado, al tratarse de pruebas diagnósticas que se aplican a través de la tecnología SUMA, extendida en el Sistema Nacional de Salud Pública, está garantizada la accesibilidad a lo largo de toda la isla. 

SUMA, que comenzó en Cuba en la década de los ochenta del pasado siglo, resulta especialmente útil en pesquisajes prenatales y neonatales; vigilancia epidemiológica; prevención de la transmisión vertical de VIH y Hepatitis C; pesquisa de cáncer de próstata y certificación de la sangre, entre otras funciones. El paquete tecnológico, que ahora incluirá la detección de la COVID-19, incluye equipamiento, estuches de diagnósticos y servicios de Asistencia Técnica especializados.