La iniciativa pone especial énfasis en la prevención de la violencia sexual, que afecta a 1 de cada 6 niñas antes de los 18 años
Washington, D.C., 16 de junio de 2026 (OPS)— La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó el Kit ANIMA-AA, una nueva herramienta práctica diseñada para apoyar al personal de salud en la identificación, atención y acompañamiento de niños, niñas y adolescentes afectados por la violencia. El objetivo es fortalecer los servicios de salud de primera línea en las Américas, donde la violencia sigue siendo un desafío de salud pública generalizado y urgente.
La violencia tiene una alta prevalencia en la región y la violencia sexual es de particular preocupación, ya que afecta de manera desproporcionada a las niñas. Entre las adolescentes de 15 a 19 años, 1 de cada 5 experimenta violencia física o sexual por parte de una pareja íntima, de acuerdo con estimaciones de la OPS/OMS, mientras que 1 de cada 6 sufre agresión sexual antes de cumplir los 18 años, según datos del UNICEF.
El matrimonio infantil —que afecta a 1 de cada 5 niñas— aumenta aún más el riesgo de violencia y embarazo adolescente. En conjunto, estas cifras ponen de manifiesto la magnitud del problema y su profundo impacto en la salud física, mental, social y reproductiva.
Una herramienta para el personal de salud
El Kit ANIMA-AA fue desarrollado con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en respuesta a una brecha persistente: el personal de salud suele ser el primer punto de contacto para las personas sobrevivientes, pero muchas veces carece de la capacitación y de herramientas prácticas para brindar una atención adecuada, empática y oportuna.
El material ofrece orientación concisa, accesible y fácil de utilizar, adaptada a la práctica clínica cotidiana, con un enfoque particular en las niñas, quienes enfrentan mayores riesgos y más barreras para ser escuchadas y acceder a los servicios.
“Los servicios de salud pueden representar un punto de inflexión en la vida de los niños, niñas y adolescentes que experimentan violencia”, afirmó Britta Baer, asesora en prevención de la violencia y los traumatismos de la OPS. “Una respuesta empática, oportuna y libre de juicios puede marcar la diferencia entre la continuidad del daño y el inicio de la protección y la recuperación”, añadió.
Siete acciones para una respuesta inmediata
ANIMA-AA promueve el apoyo de primera línea como un servicio esencial de salud y lo organiza en siete pasos prácticos: escucha atenta, validación sin juicios, identificación y respuesta a las necesidades, mejora de la seguridad, ofrecimiento de apoyo, creación de entornos amigables y acompañamiento a cuidadores, es decir, a las personas responsables del cuidado que también requieren orientación y apoyo.
El acrónimo ANIMA-AA sintetiza estos componentes y orienta una respuesta integral, empática y centrada en la persona sobreviviente. El kit presenta estos elementos en un formato práctico que puede aplicarse de manera inmediata en los servicios de atención primaria y de urgencias, donde cada interacción —y cada hora— puede ser crucial, especialmente tras una agresión sexual.
A pesar de la alta prevalencia de la violencia, relativamente pocos casos son identificados dentro de los servicios de salud, lo que evidencia una oportunidad crítica para mejorar la detección temprana y la respuesta. Aunque en algunos países se notifican miles de casos de abuso sexual cada año, estas cifras siguen estando muy por debajo de los niveles estimados de prevalencia, lo que refleja limitaciones en la capacidad de respuesta de los sistemas de salud. Sin una identificación y respuesta oportunas, la violencia suele continuar y agravarse, generando consecuencias más severas y duraderas.
El desarrollo del Kit ANIMA-AA refleja un proceso participativo con aportes directos de adolescentes y jóvenes de la región. Sus perspectivas y recomendaciones se recopilaron mediante talleres nacionales realizados en Argentina, Bolivia y Honduras, así como a través de un diálogo regional que reunió a representantes de la juventud, del sector salud y de otras partes interesadas. Este proceso se llevó a cabo en colaboración con el Grupo de Jóvenes por la Salud de la OPS.
El lanzamiento del kit apunta a fortalecer la capacidad de los sistemas de salud para responder a la violencia y proteger los derechos y el bienestar de niños, niñas y adolescentes.
La OPS hace un llamado a los países, las instituciones de salud y sus socios a adoptar e implementar el enfoque ANIMA-AA, e invertir en capacitación y sistemas que permitan al personal de salud brindar una atención de alta calidad, centrada en las personas sobrevivientes.
