OPS y el Fondo de Aire Limpio concluyen la segunda fase de colaboración con avances en salud ambiental en las Américas

Salvador de Bahía cielo azul

Ambas organizaciones cierran el segundo año de trabajo conjunto con importantes avances en la región en calidad del aire, cambio climático y el abordaje de los determinantes ambientales de la salud.

Washington, D.C., 20 de febrero de 2026 ― La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de Aire Limpio (CAF, por sus siglas en inglés, Clean Air Fund) concluyeron con resultados significativos la segunda fase de su colaboración técnica (febrero 2025–febrero 2026), que dio continuidad a una primera etapa implementada en 2024. A partir de estos logros, ambas organizaciones avanzan en la negociación de una nueva fase de cooperación para seguir fortaleciendo la agenda de calidad del aire y equidad en salud en las Américas, integrando los cobeneficios climáticos.

Durante esta segunda fase, se promovió la integración de la salud y la equidad en la toma de decisiones relacionadas con el cambio climático y la calidad del aire, a través del uso de herramientas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como CLIMAQ-H. Con el acompañamiento de expertos, países como Brasil y Belice fortalecieron sus capacidades técnicas para cuantificar los impactos en salud derivados de escenarios de reducción de emisiones, reforzando la conexión entre calidad del aire, salud y acción climática.

Paralelamente, con el acompañamiento del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de México, se fortalecieron las capacidades en vigilancia epidemiológica de los efectos en salud asociados a la contaminación del aire. Este fortalecimiento incluyó un curso virtual regional y asistencia técnica específica a países como México y El Salvador, orientada a la factibilidad, diseño y operación de estos sistemas de vigilancia.

De manera complementaria, se reforzaron las capacidades para evaluar los impactos de la mala calidad del aire, incorporando un enfoque de equidad en las evaluaciones de impacto en salud mediante herramientas como AirQ+, con proyectos piloto implementados en Bolivia y México.

El apoyo de CAF ha sido fundamental para la elaboración del Plan de Calidad del Aire y Salud para América Latina y el Caribe, actualmente en su fase final. Este proceso incluyó una reunión regional durante la Segunda Conferencia Mundial de la OMS sobre Contaminación del Aire y Salud en Cartagena (marzo de 2025), con la participación de más de 20 países, reuniones virtuales en las que han participado cerca de 29 países, y un taller presencial en México (febrero de 2026) que reunió a 21 países de la región, consolidando insumos clave para esta hoja de ruta y fortaleciendo la gobernanza regional en materia de salud y calidad del aire.

Asimismo, desde la OPS y en el marco de este proyecto se buscó posicionar la salud, calidad el aire y la equidad en las discusiones climáticas internacionales, mediante la organización de dos eventos de alto nivel en el Pabellón de Salud de la OMS durante la COP30, en Belém, Brasil.

370.000 muertes al año

Las Américas enfrentan una amenaza persistente para la salud pública derivada de la contaminación del aire. En la Región, cerca de 370.000 muertes se atribuyen cada año a la exposición a contaminantes atmosféricos nocivos, lo que evidencia la urgente necesidad de fortalecer las acciones para reducir la contaminación del aire y avanzar en el cumplimiento de los objetivos regionales de salud pública. Los grupos en situaciones de vulnerabilidad son los más afectados por esta situación.

La estimación de los impactos en salud asociados a la contaminación del aire y la comprensión integral de sus efectos han demostrado ser elementos clave para movilizar a los actores del sector salud y catalizar la implementación de intervenciones integrales, basadas en evidencia y que respondan a las prioridades nacionales y regionales.

El cambio climático y la calidad del aire comparten determinantes estructurales comunes, principalmente relacionados con el uso de combustibles contaminantes. La quema de combustibles fósiles libera simultáneamente contaminantes atmosféricos y gases de efecto invernadero, además de supercontaminantes como el ozono y el carbono negro, que generan impactos significativos tanto en la calidad del aire como en el sistema climático.

La OPS aprobó en 2024 la Política de cambio climático y salud con equidad, que busca fortalecer la acción del sector salud, mejorar la adaptación y mitigación ante el cambio climático, asegurar la participación de comunidades en situación de vulnerabilidad y optimizar los sistemas de vigilancia, así como aumentar el financiamiento en clima y salud.