Apoyar las evaluaciones de las tecnologías sanitarias en las Américas en el establecimiento de las prioridades en salud

Apoyar las evaluaciones de las tecnologías sanitarias en las Américas en el establecimiento de las prioridades en salud

La evaluación de las tecnologías sanitarias puede contribuir al acceso universal a la salud a través de mejoras en la calidad del cuidado, de evaluaciones de las reales innovaciones terapéuticas que pueden traer, y de que el...

La evaluación de las tecnologías sanitarias puede contribuir al acceso universal a la salud a través de mejoras en la calidad del cuidado, de evaluaciones de las reales innovaciones terapéuticas que pueden traer, y de que el gasto sea eficiente, entre otros puntos, dijo la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), doctora Mirta Roses Periago.

Al participar en un evento sobre el "Establecimiento de prioridades en Salud: apoyando la evaluación de las tecnologías sanitarias", co-organizado por el Center for Global Development (CDG), presentó la resolución sobre evaluación e incorporación de las tecnologías sanitarias en los sistemas de salud, aprobada en la 28ª Conferencia Sanitaria Panamericana en septiembre de este año.Con esta resolución se busca: fortalecer el lazo entre la evaluación de tecnologías sanitarias y la calidad del cuidado del paciente y su seguridad; asegurar el respeto por el derecho a la salud basado en los principios de equidad y solidaridad; y contribuir con información para apoyar la organización de servicios costo-efectivos para los sistemas de salud, explicó la doctora Roses.

"Las tecnologías sanitarias son esenciales para alcanzar el acceso universal a la salud, así como para asegurar la provisión de una amplia gama de intervenciones a lo largo del ciclo de vida", afirmó la doctora Roses. "Pero generan un impacto creciente en los presupuestos y pueden amenazar la sostenibilidad del sistema de salud", comentó.

También en la región se ha registrado un incremento en el uso de los sistemas jurídicos para solicitar acceso a las tecnologías sanitarias que a veces no son costo efectivas o ni siquiera efectivas, lo que distorsiona seriamente el proceso de incorporar tecnologías basadas en la evidencia, indicó la doctora Roses.

A estos problemas responde la evaluación de las tecnologías sanitarias que desde la década de 1970 hasta ahora ha ido incorporándose a los sistemas de salud de los países de la región. Con la resolución aprobada en septiembre de 2012, los países miembros de la OPS son alentados a establecer sus procesos de toma de decisión basados en esta evaluación, así como a fortalecer las estructuras de incorporación de tecnologías de la salud, y a participar activamente en la RedETSA, entre otros puntos, indicó la doctora Roses.

"RedETSA tiene por objetivo promover y fortalecer la evaluación de las tecnologías sanitarias en la región, apoyar los procesos de toma de decisión en la regulación, incorporación y uso de tecnologías de la salud, para mejorar la calidad del cuidado y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas de salud y equidad en su acceso", señaló. Esta red tiene 22 instituciones miembros de 13 países.

La doctora Roses señaló que la iniciativa ProVac es un ejemplo concreto de esta evaluación de tecnologías sanitarias, ya que brinda cooperación técnica a quienes toman decisiones y fortalece la capacidad nacional para adoptar decisiones basadas en evidencia en el contexto de la introducción de nuevas vacunas.

Por su parte, el presidente del Instituto de Medicina de Estados Unidos, Harvey Fineberg, comentó que cada país y cada sistema de evaluación de las tecnologías sanitarias tiene la posibilidad de mejorar. Indicó que muchos países han adoptado un enfoque sobre las tecnologías sanitarias donde el mercado dirige su ingreso, mientras que otros buscan regular su introducción de manera integral.

Sin embargo, explicó Fineberg, todavía hay aspectos de la evaluación que aún implican desafíos. Uno refiere a que pueden haber diferencias entre los países sobre esas tecnologías, desde cómo trabaja o la distribución de las enfermedades o la posibilidad de pagar. Este desafío implica "aprender unos países de las experiencias de otros, y a la vez tomar la decisión correcta en función de lo que se necesita hacer en cada uno".

En tanto, Amanda Glassman, Directora de Política Mundial de Salud del CDG, presentó los resultados de un estudio llamado "Prioridades en salud: Construyendo Instituciones para un Gasto Público Inteligente", en el cual se evalúan cómo se establecen las prioridades en salud, y en ese marco una de las conclusiones es justamente fortalecer los sistemas de evaluación de tecnologías de la salud de manera sistemática.

Este sistema de evaluación de las tecnologías sanitarias y la fijación de sus prioridades debería basarse en siete procesos centrales, explicó Glassman. Ellos son: el registro, que asegura la protección y la eficacia de los nuevos productos; la determinación del alcance, que identifica y selecciona las tecnologías a ser evaluadas dependiendo de las metas fijadas por el país o donante; el análisis de costo beneficio; el análisis del impacto en el presupuesto; el proceso de deliberación; la decisión que implica la introducción de esa tecnología en el presupuesto; y finalmente la posibilidad de apelar, hacerle seguimiento y evaluar, de acuerdo a la existencia de nueva información.

 

Enlaces:

  • Resolución CSP28.R9. Evaluación e Incorporación de tecnologías sanitarias en los sistemas de Salud: CSP28/11