La Paz, Bolivia, 28 de octubre de 2026 (OPS/OMS) – Bolivia avanza en la formulación de nuevas estrategias para enfrentar la malnutrición en todas sus formas y reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares asociadas a una alimentación poco saludable. Con este propósito, el Ministerio de Salud y Deportes, a través de la Unidad de Alimentación y Nutrición, desarrolló entre el 26 y 27 de octubre un taller nacional para revisar y validar técnicamente los lineamientos del Plan Nacional de Prevención y Reducción de la Malnutrición en el Curso de la Vida 2026-2030 y la Estrategia Nacional para la Reducción del Consumo de Sodio y la Eliminación de los Ácidos Grasos Trans de Producción Industrial 2026-2030.
La iniciativa responde a uno de los principales desafíos de la salud pública en Bolivia: la coexistencia de la desnutrición y las deficiencias de micronutrientes con el incremento del sobrepeso y la obesidad, condiciones que elevan el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles, como la hipertensión arterial, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Esta situación requiere intervenciones integrales que aborden la alimentación y nutrición desde la infancia hasta la vejez, así como medidas que favorezcan entornos alimentarios más saludables.
Uno de los componentes prioritarios de este proceso es la reducción del consumo de sodio y la eliminación de los ácidos grasos trans de producción industrial. "El consumo excesivo de sodio, presente principalmente en la sal y en numerosos alimentos procesados, contribuye al aumento de la presión arterial y del riesgo cardiovascular. Por su parte, las grasas trans industriales, utilizadas en determinados productos alimenticios, aumentan el riesgo de enfermedad coronaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir la ingesta de sodio y eliminar las grasas trans industriales del suministro alimentario como medidas fundamentales para prevenir enfermedades y proteger la salud de la población", sostuvo Héctor Ojeda, asesor internacional de Enfermedades No Transmisibles de la OPS/OMS en Bolivia.
El taller reunió a representantes del Ministerio de Salud y Deportes, los Servicios Departamentales de Salud (SEDES), las Unidades de Nutrición Integral (UNI), organismos de cooperación internacional y otras instituciones vinculadas con la alimentación, la nutrición y la prevención de enfermedades no transmisibles. Durante las jornadas se analizaron las prioridades del Plan Nacional, sus resultados esperados, metas e indicadores, así como las condiciones necesarias para llevar las intervenciones a los establecimientos y servicios de salud.
La Estrategia Nacional para la Reducción del Consumo de Sodio y la Eliminación de los Ácidos Grasos Trans de Producción Industrial contempla cinco líneas de acción: fortalecimiento de la gobernanza y coordinación interinstitucional; desarrollo y aplicación de normas y mecanismos de fiscalización; vigilancia e investigación; mejora de la composición nutricional de los alimentos mediante su reformulación; y promoción de entornos alimentarios saludables, incluyendo las compras públicas y la información dirigida a la población.
A través de cuatro mesas técnicas de trabajo, los participantes revisaron los objetivos, productos, metas e indicadores de los instrumentos nacionales, además de identificar los factores necesarios para su aplicación en los diferentes niveles de atención. Los aportes fueron presentados y analizados en sesiones plenarias, lo que permitió concertar ajustes técnicos y avanzar en la construcción de una hoja de ruta con acciones e hitos de implementación para el periodo 2026-2030.
La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Bolivia participó en el encuentro por invitación del Ministerio de Salud y Deportes y acompañó la revisión técnica de los documentos. Su contribución estuvo orientada a fortalecer la coherencia de los objetivos, las líneas estratégicas y los mecanismos de monitoreo y evaluación, así como su alineación con las recomendaciones internacionales para promover una alimentación saludable y prevenir las enfermedades no transmisibles.
La OPS/OMS promueve en la Región de las Américas políticas públicas destinadas a reducir el consumo de sal y sodio, eliminar las grasas trans de producción industrial y mejorar los entornos alimentarios. Estas medidas incluyen la reformulación de alimentos, el fortalecimiento de la regulación, la vigilancia de su composición nutricional y la promoción de decisiones alimentarias informadas, como parte de las intervenciones para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles.
Los aportes recogidos durante el taller contribuirán a consolidar los instrumentos nacionales y orientar su implementación progresiva. El desafío será traducir las prioridades identificadas en medidas concretas, con responsabilidades institucionales, recursos, plazos y mecanismos de seguimiento que permitan avanzar hacia una mejor nutrición, prevenir enfermedades y proteger la salud de la población boliviana hasta 2030.
