Las enfermedades no transmisibles (ENT) – de las cuales, las cuatro principales son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes – son la principal causa de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. No sólo suponen una importante carga para la salud de la población, sino también para el desarrollo económico y social. De hecho, las enfermedades no transmisibles conllevan un elevado coste de tratamiento, lo que supone una carga económica directa para los sistemas sanitarios, los hogares y la sociedad en su conjunto. Las ENT también generan una carga económica indirecta a través de pérdidas de productividad significativas entre las que se encuentran la mortalidad prematura, el abandono prematuro de la población activa, el absentismo laboral y la disminución del rendimiento en el trabajo.

La acción multisectorial es vital para hacer frente a las ENT. Múltiples estudios han demostrado sistemáticamente que el sector sanitario no puede hacer frente a la epidemia de ENT por sí solo. La cooperación y la acción estratégica con sectores relevantes como las finanzas, el comercio, la agricultura, el transporte, los asuntos exteriores y la educación, que desempeñan todos ellos un papel especial a la hora de abordar los factores de riesgo de las ENT, permiten una respuesta reforzada. Si no se aborda de forma urgente y adecuada, la carga sanitaria y económica de las ENT seguirá aumentando.

Datos clave
  • Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo. Muchas de ellas pueden prevenirse reduciendo los factores de riesgo habituales, como el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, la inactividad física y las dietas poco saludables.

  • Las ENT pueden provocar aumentos de la demanda de servicios de salud, de los costos de los tratamientos y presionar para que aumente el gasto sanitario público con el costo de oportunidad del capital para toda la economía, al reducir la capacidad del sector público para invertir en otros fines productivos. También provocan pérdidas de productividad a través de la mortalidad prematura, la salida anticipada de la población activa, el absentismo y la reducción del rendimiento en trabajo, lo que representa una importante amenaza para el desarrollo socioeconómico.
  • Las ENT generan costos financieros sustanciales a las personas y los hogares que buscan atención en salud. El riesgo de gastos sanitarios de bolsillo catastróficos es mayor en los hogares con ENT que en los que no las padecen. También provocan una pérdida de ingresos en los hogares y un mayor riesgo financiero, lo que agrava la pobreza y la desigualdad.

  • La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce que las ENT son un reto importante para el desarrollo sostenible. En concreto, la meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible insta a reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles para 2030. Esto mediante la prevención y el tratamiento de estas enfermedades y la promoción de la salud mental y el bienestar. La carga económica de las enfermedades no transmisibles amenaza la consecución de otros ODS, en particular la reducción de la pobreza, las desigualdades y el hambre, así como el acceso a una educación de calidad y la igualdad de género.
Hoja informativa
  • En la Región de las Américas, 5,5 millones de muertes por año (equivalentes al 80% de todas las muertes) son causadas por las ENT. Cada año, 2,2 millones de personas entre los 30 y los 69 años de edad en la Región de las Américas mueren prematuramente a causa de las ENT (lo que representa el 40% de todas las muertes por ENT). La carga de la discapacidad es impulsada principalmente por las ENT. El consumo de tabaco, la inactividad física, el uso nocivo del alcohol y las dietas poco saludables aumentan el riesgo de morir por una ENT.

  • Durante el periodo 2011-2030, las ENT costarán a la economía mundial más de 30 billones de dólares, lo que representa el 48% del PIB mundial en 2010, y dejará a millones de personas por debajo del umbral de la pobreza. Las condiciones de salud mental, por sí solas, supondrán una pérdida de 16,1 billones de dólares adicionales durante este período, con un impacto significativo en la productividad y la calidad de vida (World Economic Forum and Harvard, 2011).

  • En las Américas, la prevalencia estimada del tabaquismo es del 15,2% en adultos y del 11,4% en adolescentes. Se estima que el consumo de tabaco es responsable de un millón de muertes cada año en la Región. Se estima que los costos directos de tratamiento de las enfermedades atribuibles al tabaquismo representan el 6,7% del gasto total en salud en la Región de las Américas y el costo económico total asociado -por los gastos en salud y las pérdidas de productividad- se estimó que representaba el 2,4% del PIB anual de la región en 2012 (Goodchild et al., 2018).

  • El alcohol es responsable del 5,5% de todas las muertes en las Américas y del 6,7% de todos los años de vida ajustados por discapacidad. El 54% de la población de la región es bebedora actual. Un informe reciente de la OCDE concluyó que el consumo de alcohol superior a una bebida al día para las mujeres y a 1,5 bebidas al día para los hombres junto con las enfermedades relacionadas reducen la esperanza de vida en 0,9 años y las enfermedades que provoca representan el 2,4% del gasto sanitario total en los países de la OCDE. A nivel macroeconómico, el PIB de los países de la OCDE es un 1,6% inferior debido a las enfermedades causadas por el consumo nocivo de alcohol (OCDE, 2021).

  • A nivel mundial, se han atribuido 4,1 millones de muertes anuales a la ingesta excesiva de sal/sodio, y 3,9 millones de muertes a un consumo inadecuado de frutas y verduras. En la Región de las Américas, el 62,5% de los adultos tienen sobrepeso u obesidad, la mayor prevalencia de todas las regiones de la OMS. Un informe reciente de la OCDE reveló que el sobrepeso y las enfermedades relacionadas con él reducen la esperanza de vida en 2,7 años y representan más del 8% del gasto total en salud en los países de la OCDE. A nivel macroeconómico, el PIB de los países de la OCDE será un 3,3% menor debido al sobrepeso. (OCDE 2019), (Global Burden of Disease Collaborative Network, 2018).

  • La prevalencia estimada de actividad física insuficiente es de más del 80% en adolescentes y más del 30% en adultos en la Región de las Américas. A nivel mundial, 1,6 millones de muertes anuales pueden atribuirse a la actividad física insuficiente.

  • Existen soluciones rentables para la prevención y el control de las ENT. El Plan de Acción Mundial de la OMS para la Prevención y el Control de las ENT 2013-2020 recomienda un menú de 88 intervenciones, entre las que se encuentran 16 "best-buys" o “mejores inversiones”, que son las intervenciones más rentables y factibles de aplicar. Cada dólar invertido en las "mejores inversiones" de la OMS en los países de renta baja y media-baja supondrá un retorno de al menos 7 dólares para 2030.

  • Las ENT subyacentes y los factores de riesgo asociados (consumo de tabaco, uso nocivo del alcohol, dietas poco saludables e inactividad física) están estrechamente relacionados con los casos graves de COVID-19, e incluso con la muerte.
Lo que la OPS hace

El equipo de Economía de las ENT de la OPS ofrece liderazgo, apoyo y asistencia técnica a las autoridades sanitarias para que introduzcan el razonamiento económico y las pruebas en su diálogo con otros sectores. Esto sirve para tender puentes entre la salud pública y los sectores no sanitarios para avanzar en la acción de todos los gobiernos en la prevención de las ENT.

El equipo también genera y proporciona pruebas sobre el impacto económico de las ENT y el rendimiento de la inversión de las intervenciones recomendadas por la OMS para prevenir y tratar las ENT y los trastornos mentales.