183 mil muertes pueden evitarse en Perú con prevención y control de enfermedades no transmisibles y el tratamiento de los trastornos mentales, OPS y PNUD

24 Jun 2021
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24 DE JUNIO 2021, Lima, Perú– Se podrían salvar más de 183.000 vidas y ahorrar 35.000 millones de soles en los próximos 15 años, al implementar un conjunto de medidas de política para reducir el consumo de tabaco, alcohol y sal, así como al ampliar a mayor escala intervenciones clínicas para controlar las enfermedades cardiovasculares y la diabetes y el acceso al tratamiento de la depresión, la ansiedad y la psicosis. 

De acuerdo con los resultados de un estudio presentado hoy titulado “Prevención y control de las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales en el Perú: El caso a favor de la inversión” realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en colaboración con el Ministerio de Salud y que contó con el apoyo de Research Triangle Institute (RTI).

“Los resultados del estudio indican que hay una oportunidad, basada en evidencia, para reducir la carga económica y de salud de las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales mediante acciones preventivas, al tiempo que también se garantice el tratamiento clínico para los más necesitados,” dijo Dr. Gustavo Rosell, viceministro de Salud Pública del Perú. 

El estudio revela que por cada sol invertido en la aplicación conjunta de ese paquete de medidas se puede esperar 2,2 soles en retorno en un periodo de 15 años debido a las pérdidas de productividad económica evitadas y al menor gasto en salud de tener una población más saludable. El aumento de la productividad contribuiría a la expansión económica, y generaría más de un cuarto de punto porcentual (0,28%) de crecimiento del PIB en 15 años. También se calculó la rentabilidad de grupos de intervenciones encontrando que, por cada sol peruano invertido en políticas de control del consumo de sal, se pueden esperar a cambio 82,6 soles, 18,0 soles en políticas de control del tabaco,4,2 soles en políticas de control del alcohol, 2,1 en ampliación del tratamiento de la ansiedad, 1,3 para la depresión, 1,2 para las enfermedades cardiovasculares y 1,0 para la diabetes. 

 

“El estudio nos muestra una hoja de ruta con argumentos económicos y sanitarios claros para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y el tratamiento de los trastornos mentales en el Perú. Estos resultados nos reafirman que invertir en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y el tratamiento de los trastornos mentales es rentable y debe ser visto como un eje central hacia el logro de las metas de desarrollo sostenible”, dijo el Dr. Carlos Garzón, representante de la OPS/OMS en el Perú.

El informe - el segundo de este tipo en la región de las Américas, después de Jamaica - se llevó a cabo bajo el marco del Equipo de Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las enfermedades no transmisibles con el objetivo de calcular la rentabilidad económica de llevar a cabo estrategias nacionales multisectoriales de prevención y control de las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales en el Perú,  analizó tres grupos de intervenciones: 1) políticas para el control del consumo de tabaco, alcohol y sal; 2) intervenciones clínicas para controlar las enfermedades cardiovasculares y la diabetes y 3) ampliación a mayor escala del tratamiento de los trastornos mentales, en particular la depresión, la ansiedad y la psicosis.

Aproximadamente 1 de cada 4 personas en la región de las Américas tiene un mayor riesgo de tener malos resultados si enferman de COVID-19 debido a enfermedades no transmisibles subyacentes. Uno de los aspectos más preocupantes de la actual pandemia es el impacto desproporcionado en las personas que padecen enfermedades no transmisibles, como por ejemplo enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas, además de obesidad. 

“El fortalecimiento de la prevención y del control de estas enfermedades y del tratamiento de los trastornos mentales benefician a las personas más pobres, a la economía y además promueve la igualdad”, afirmó Karin Santi, Líder del Equipo Regional VIH, Salud y Desarrollo, Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PNUD.

Cabe señalar que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, reconoce a las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales como un importante reto para el desarrollo sostenible. En concreto, la meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible requiere una reducción de una tercera parte de la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles para el 2030 mediante la prevención y el tratamiento de estas enfermedades y la promoción de la salud mental y el bienestar.

Folleto: Prevención y control de las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales en el Perú: El caso a favor de la inversión