• Financiamiento atención salud

El financiamiento de la atención de la salud es la función de un sistema de la salud que se centra en la movilización, la acumulación y la asignación de recursos para cubrir las necesidades de la salud de la población, ya sea individualmente o colectivamente, en el sistema de la salud.

Los sistemas de financiación deben diseñarse específicamente para proporcionar a toda la población el acceso a servicios sanitarios necesarios(incluida la prevención, la promoción, el tratamiento y la rehabilitación) de calidad suficiente para que sean eficaces; y para garantizar que el uso de estos servicios no exponga al usuario a dificultades financieras.

Copayment
Datos clave
  • Se han logrado avances significativos en salud como resultado del desarrollo económico y social de los países (el PIB per cápita se triplicó entre 1980 y 2012), la consolidación y el fortalecimiento de los sistemas de salud, y la capacidad de incorporar y aplicar tecnología para mejorar la salud.

  • América Latina y el Caribe sigue siendo la región más inequitativa del mundo, con el 29% de la población por debajo de la línea de pobreza y el 40% de la población más pobre recibiendo menos del 15% del ingreso total.

  • En la Región, el 30% de la población no tiene acceso a la atención de salud por razones financieras y el 21% no busca atención debido a barreras geográficas. Las poblaciones en condiciones de vulnerabilidad, las personas muy jóvenes y muy mayores, las mujeres, los niños y las niñas, las minorías étnicas, las poblaciones indígenas y afrodescendientes, los migrantes y los pacientes con enfermedades crónicas o incapacitantes se encuentran entre los grupos más afectados por este problema.

Respuesta de la OPS

Aumentar y mejorar el financiamiento, con equidad y eficiencia, y avanzar hacia la eliminación del pago directo que se convierte en barrera para el acceso en el momento de la prestación de servicios.

  • Aumentar el financiamiento público de la salud, de una manera eficiente y sustentable. Un gasto público destinado a la salud de 6% del PIB es una condición necesaria -aunque no suficiente- para reducir las inequidades en el marco de la cobertura universal de salud. El incremento de los recursos públicos para la salud debe aumentar la equidad en la asignación al dirigirse en forma prioritaria al primer nivel de atención, mejorar su capacidad resolutiva y su capacidad articuladora de las redes integradas de servicios.
  • Eliminar el pago directo en el momento de la prestación de servicios que se constituye en barrera financiera para el acceso a los servicios de salud garantizados. Esto aumentará la protección financiera al disminuir la inequidad y la exposición a gastos catastróficos y al empobrecimiento. Un fondo prepago mancomunado que se base en el principio de la solidaridad y que permita las subvenciones cruzadas de las personas saludables a las personas enfermas, de los ricos a los pobres y de los jóvenes a los adultos mayores, debería sustituir el pago directo. Esta es una estrategia efectiva para aumentar la equidad y la eficiencia del sistema de salud.
  • Mejorar la eficiencia del financiamiento y la organización del sistema de salud. En cuanto a la eficiencia en la organización de los servicios es necesario alinear los incentivos y mecanismos de pago con resultados de avance hacia la cobertura universal de salud; racionalizar la introducción y el uso de medicamentos y otras tecnologías de salud con un enfoque integrado y multidisciplinario; mejorar las compras de insumos, medicamentos esenciales y otras tecnologías de salud aprovechando economías de escala y adoptando procesos transparentes para la adquisición; además de luchar contra la corrupción, entre otros.

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