Conferencia de prensa del lunes 4 de mayo
(Realizada por el Dr. Jon K. Andrus, Principal Asesor Técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en materia de vacunación)

Foto de Harold Ruiz/OMS 

Buenas tardes. Y bienvenidos nuevamente todos los representantes de los medios de comunicación que están en línea, y gracias por asistir a esta nueva sesión informativa de la Organización Panamericana de la Salud sobre la actual epidemia de la gripe por A(H1N1).
El principal propósito de esta sesión es proveer una actualización con la mejor información disponible sobre la situación actual, particularmente respecto a su evolución en nuestra Región de las Américas. También deseamos compartir con ustedes cualquier nueva información científica para asegurar que estamos implementando las mejores estrategias para controlar el brote, así como el trabajo que se está realizando en apoyo a los países. Finalmente, queremos enfatizar nuevamente lo que pueden hacer individuos y comunidades para protegerse.

En todo el mundo, los últimos datos disponibles indican la confirmación por 20 países de más de mil casos notificados de Gripe por A(H1N1). Hasta el momento ha habido 26 muertes (25 en México y 1 en  Estados Unidos).

En nuestra región de las Américas tenemos 943 casos en estos momentos (101 en Canadá, 1 en Colombia, 4 en Costa Rica, 2 en El Salvador, 590 en México, y 245 en los Estados Unidos). No obstante, no debemos dedicar mucho tiempo a los números, ya que estos subirán y bajarán. Sabemos que aproximadamente 744 casos probables están bajo análisis de laboratorio en los Estados Unidos, lo que ilustra la rapidez con que cambia la situación. Lo que debemos hacer es enfocarnos en preparativos y en prevención. Y no podemos bajar la guardia.

Nuestra información indica que se ha establecido una sostenida transmisión comunitaria en los Estados Unidos y en México. Es muy importante que las personas entiendan lo siguiente, especialmente a la hora de tomar decisiones tales como si llevar o no a los niños a la escuela; si un colega de trabajo debería ser enviado a casa, etc.: todos los brotes de gripe son serios. Este es especialmente serio porque se trata de un nuevo virus, lo que significa que las personas no han estado expuestas anteriormente a este virus; o sea, no tienen inmunidad frente al mismo.

El período de incubación de esta enfermedad probablemente es de un par de días, con un rango de entre 2 a 7 días con base en la gripe estacional. El periodo de comunicabilidad es de un día antes de comenzar a tener síntomas a 5 días después.

El método de transmisión es por partículas en el aire por lo que no se deben dejar de enfatizar prácticas como el lavado de manos, la higiene personal, cubrirse la boca al toser y distanciamiento social.

Las características clínicas permanecen sin cambios: las infecciones son de leves a moderadas.

El hemisferio Sur ya está entrando casi en la temporada de invierno, una estación que ofrece mejores condiciones para una propagación más rápida del virus de la gripe. A pesar de la naturaleza entre leve y moderada de la enfermedad, sabemos que se pueden dar cambios muy rápidamente y muy dramáticamente. Lo que sabemos de la gripe y de los virus RNA en general es que son predeciblemente impredecibles. Y en este sentido cabe recordar la pandemia de gripe de 1918.

Es fundamental recordar que OPS y OMS recomiendan que los países no impongan restricciones a los viajes o cierren sus fronteras. La investigación sugiere que este tipo de acciones agresivas no previenen la expansión del virus. El virus ya se ha expandido a varios lugares. No obstante, las personas que se enfermen definitivamente deberán posponer sus planes de viaje, y personas que viajen y regresen enfermas deben acudir a un centro de salud. Esto también significa que los adultos que se ponen enfermos deberían no ir al lugar de trabajo y evitar reuniones públicas. Los niños que se ponen enfermos no deben ir a la escuela.

Éxitos en las Américas tales como el control de la fiebre amarilla o la séptima pandemia mundial de cólera de comienzos de la década de 1990, y los esfuerzos por la eliminación de enfermedades, nos hace ser optimistas y confiar en que cuando tengamos a nuestra disposición herramientas adicionales como vacunas, los países harán lo que es necesario para controlar este brote.

La OMS está liderando los esfuerzos mundiales para la vacuna. Tenemos medicaciones antivirales (oseltamivir y ranamivir) para el tratamiento de infecciones agudas siempre que se administren en el momento adecuado (muy al comienzo).

Hemos hablado de una aproximación de estimados relativos a cuándo la vacuna estará disponible para los programas de vacunación comunitarios. Nuestro mejor estimado es que ocurrirá entre los próximos 4 a 6 meses. Dado que nuestro mejor estimado es de 4 a 6 meses, ¿qué podemos hacer mientras tanto? 

En este sentido, hacemos un llamado a todas las personas para que realicen prácticas básicas de higiene tales como cubrirse la boca cuando tosen, usar pañuelos desechables, lavarse las manos frecuentemente, quedarse en casa cuando se esté enfermo y mantener algunas medidas razonables de distanciamiento social. Haga planes en caso de que sus hijos se pongan enfermos con fiebre y deban quedarse en casa.

Tenga preparados planes de contingencia con su familia. Y trabaje también en su contexto comunitario. Nuevamente: no podemos dejar de enfatizar la importancia de estas intervenciones. Son cosas que ya deben estar haciendo individuos y comunidades. Son cosas simples pero muy efectivas en su capacidad para afectar la transmisión de enfermedad.

¿Qué está haciendo la OPS para asistir a los países? Desde que comenzó la emergencia, epidemiólogos, virólogos y expertos en logística de la OPS, junto con otros expertos de los CDC y OMS han estado trabajando sin descanso con las autoridades y científicos mexicanos en la Secretaria de Salud. La OPS tiene a cuatro expertos en comunicación de riesgos trabajando con las autoridades para garantizar que se están comunicando los mensajes correctos en base al conocimiento actual sobre este virus.

De alta prioridad ha sido trabajar con las muestras acumuladas en los laboratorios de salud pública de México. Estos trabajos ya están permitiendo ver un escenario más claro de la curva epidémica y de cómo el brote esta evolucionando en el país.

La Red de cooperación técnica de la OPS en la Región está apoyada por la oficina regional en Washington, DC, y por la sede mundial de la OMS en Ginebra, con las Oficinas de Representación de la OPS/OMS en todos los Estados Miembros.  Además, los países del Caribe cuentan con una oficina subregional que cuenta con una sofisticada capacidad de laboratorio al servicio de las islas y países en el Caribe.

En estas oficinas subregionales y de país trabajan expertos en epidemiología de enfermedades transmisibles, ciencia de virología y laboratorio, y logística. Nuestra oficina de país en Ciudad de México ha estado trabajando permanentemente en apoyo a nuestros colegas de la Secretaría de Salud.

A partir de esta red de oficinas de país la OPS ha movilizado equipos de expertos desde países no afectados para viajar a México y asistir en las medidas de control del brote. Dado que OPS trabaja muy estrechamente con científicos de Salud Pública Canadá y de los Centros de Control y Prevención del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, los expertos en estas oficinas han pasado a ser miembros vitales del equipo en apoyo a los países de la OPS en respuesta ante esta crisis.

Se ha oído hasta la saciedad que una de las respuestas a este brote pasa por un rápido fortalecimiento de la vigilancia en todas partes. Lo que esto significa que estamos apoyando esfuerzos para asegurarnos que todos los casos posibles sean identificados y entonces, más importante aún, que se sea capaz de determinar si cualquier individuo en particular está o no está infectado con el virus.

Ya tenemos una buena red de Centros Nacionales de Influenza por todo el hemisferio que forma la columna vertebral de este trabajo de vigilancia. Guías para uso de oficiales de salud pública y proveedores médicos sobre una variada gama de tópicos están disponibles en las páginas web de la OPS y de la OMS e incluyen materias como:
  • Procedimiento de control de infección en establecimientos de salud
  • Manejo clínico de casos
  • Vigilancia de enfermedades en epidemiología y laboratorio 
  • Medidas de respuesta a brotes
  • Estrategias de comunicación para mantener al público bien informado y
  • Manejo y operaciones de servicios preventivos, tales como programas de inmunización

Personal de la oficina regional de la OPS en nuestras unidades de administración y adquisiciones están recogiendo información de todos los países en la determinación de sus mejores estimados sobre demanda de recursos operacionales, medicamentos antivirales, y vacunas. La OPS tiene la maquinaria necesaria para procesar pedidos, negociar con los proveedores y para asegurar que los envíos llegan a tiempo.

Muy relacionado con esto último es definir las brechas requerimientos de recursos y en la movilización de recursos adicionales con nuestros socios como el Banco Interamericano de Desarrollo y otros.

En varias ocasiones durante estos días me he referido a la colaboración de OPS con el Grupo Mundial de Trabajo sobre la Vacuna de la Gripe por A(H1N1), que se reúne a diario desde el domingo 26 de abril. Además, participamos en otros varios grupos de trabajo de carácter global y en otros comités, incluidos:

  • Conferencias diarias con el equipo de las Regulaciones Internacionales de Salud, con Ginebra, y oficinas regionales y nacionales. 
  • Grupo Mundial de de Trabajo sobre la Gripe por A(H1N1), que también realiza una teleconferencia diaria para compartir información a medida que esta surge, con todas las oficinas regionales, y
  • Teleconferencias diarias con científicos de Canadá Salud y de los CDC.

La distribución equitativa de vacunas es una prioridad absoluta para la OPS. El Fondo Rotatorio de la OPS tiene más de 30 años de experiencia trabajando con los países en proveer un canal seguro de abastecimiento de vacunas efectivas. El Fondo Rotatorio ha dejado huella en respuestas a emergencias. Un ejemplo de ello lo encontramos con el primer brote de fiebre amarilla en las Américas en más de 40 años el pasado año en Paraguay, y países vecinos.

Cuando se disponga de la vacuna de la Gripe por A(H1N1), con práctica seguridad el suministro mundial será limitado. En todo el mundo, quizás 1.000-2.000 millones de dosis se harán disponibles, muy por debajo de los más de 6.000 millones de personas que viven en el planeta. Las estrategias de vacunación deberán enfocarse por tanto sobre aquellas personas con mayor riesgo. Nuevamente, los datos procedentes de México determinando los factores de riesgo de morbilidad y mortalidad serán críticos no solo para México sino para el resto del mundo.

En suma, estamos trabajando muy duro con todos nuestros socios para cubrir brechas de información que nos ayudarán a asegurar que estamos ofreciendo la mejor respuesta al brote.

¿Estamos preparados? Nunca podremos estar totalmente preparados. Pero la Región de las Américas nunca antes ha estado tan preparada como hoy para confrontar esta crisis. Estamos viendo los frutos del trabajo realizado por la OPS en los últimos 3-4 años para ayudar a los países en sus esfuerzos para estar tan preparados como sea posible para una pandemia mundial. La situación seguirá evolucionando y desde la OPS les mantendremos como siempre oportunamente informados.