Los traumatismos en el tránsito son la principal causa de muerte entre los niños de 5 a 14 años, y la segunda entre los adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años. Urge aplicar medidas y leyes para abordar las causas y protegerlos mejor

Washington, DC, 11 de junio de 2019 (OPS)- Un nuevo informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que las muertes en el tránsito continúan aumentando en el continente americano, con casi 155.000 muertes anuales, 11% del total mundial.

El informe Estado de la Seguridad Vial en la Región de las Américas destaca que las lesiones causadas en las vías son la principal causa de muerte de niños de 5 a 14 años, y la segunda en los jóvenes de 15 a 29 años, mientras que constituyen la décima causa de muerte en todos los grupos de edad.

“Estos hallazgos indican la necesidad de priorizar la prevención de estas lesiones con intervenciones probadas que sabemos que funcionan”, afirmó la Directora de la OPS, Carissa F. Etienne. “Los siniestros viales no solo arrebatan la vida a miles de personas cada año, también dejan a miles más con discapacidades, angustia emocional y financiera, y son una pesada carga para los servicios de salud”, subrayó.

Panorama regional

El informe presenta los últimos datos reportados por 30 países de la región de las Américas sobre mortalidad (2016), legislación (2017), evaluación de carreteras (2017) y estándares de vehículos (2018); y señala que, si bien se han registrado avances en gestión y legislación de la seguridad vial y en la atención post choque a los afectados, la meta de reducir las muertes en el tránsito a la mitad para 2020 no se logrará.

Con 15,6 fallecimientos por 100.000 habitantes, las Américas tiene la segunda tasa más baja de mortalidad en el tráfico en comparación con otras regiones de OMS. Sin embargo, existen variaciones. Así, mientras el Caribe latino (21,1), la Región Andina (20,9), el Cono Sur (que logró reducir su tasa del 20,9 en 2013 al 18,4 en 2016) y el Caribe no latino (16,7) presentaron las tasas más altas; Mesoamérica (14,2) y Norteamérica (11,7) registraron las más bajas.

La tasa de la mortalidad en el tránsito varia por país y el nivel de desarrollo. De acuerdo con este informe, Barbados y Canadá, tienen tasas de menos de la mitad que el promedio regional (5,6 y 5,8 muertes por cada 100.000 habitantes, respectivamente), mientras que Santa Lucía y República Dominicana cuentan con tasas de mortalidad de más del doble que el promedio regional (35,4 y 34,6, respectivamente).  

Motociclistas, peatones y ciclistas, los más afectados

Casi la mitad de las personas que fallecen por siniestros viales son motociclistas (23%), peatones (22%) y ciclistas (3%), quienes son considerados usuarios vulnerables de la vía pública porque circulan con mínima protección y a menudo no tienen otra opción más que usar infraestructura vial insegura. El porcentaje de motociclistas víctimas del tránsito pasó del 20% al 23% entre 2013 y 2016, lo que puede estar relacionado con el incremento del 23 % de vehículos de 2 a 3 ruedas registrados en el mismo período. 

 Limitados avances en legislación

El informe analiza los avances en la legislación nacional sobre los cinco factores de riesgo clave que pueden abordarse para prevenir muertes y lesiones en las vías, como el exceso de velocidad, beber y conducir, y la falta del uso de cinturones de seguridad, cascos de motocicleta y sistemas de retención para niños.

Desde 2014, dos países adicionales, República Dominicana y Uruguay, establecieron leyes sobre la conducción bajo los efectos del alcohol, lo que ubica el total en ocho. Ecuador implementó legislación sobre el uso de casco (siete en total); República Dominicana puso en marcha legislación sobre uso obligatorio del cinturón de seguridad (19 países en total), mientras que Chile implementó leyes sobre el uso de sistemas de retención infantil (dos países en total).

El reporte añade que no se han promulgado nuevas leyes sobre reducción del límite de velocidad (una medida clave que salva vidas), con solo cinco países presentando normas que se alinean a las mejores prácticas en este sentido (límite máximo de velocidad de 50 kilómetros por hora en vías urbanas).

“La promulgación de leyes y su cumplimiento efectivo son clave para prevenir estas tragedias en el tránsito, pero siguen siendo un desafío en la mayoría de los países”, sostuvo Eugenia Rodrigues, asesora regional en Seguridad Vial de la OPS. Rodrigues destacó la importancia de contar con agencias de seguridad vial, algo que existe en 29 de 30 países de la región, y de la coordinación y colaboración entre diversos sectores.

El informe también evalúa el estado de las normas de seguridad de los vehículos y la infraestructura vial, y analiza el progreso y los desafíos para mejorar la atención posterior a una colisión.

Para acceder al informe completo, que contó con el apoyo financiero de Bloomberg Philanthropies para su desarrollo, ingresar en este enlace

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