Financing-Aumentar el financiamiento público de la salud, de una manera eficiente y sustentable. Un gasto público destinado a la salud de 6% del PIB es una condición necesaria -aunque no suficiente- para reducir las inequidades en el marco de la cobertura universal de salud. El incremento de los recursos públicos para la salud debe aumentar la equidad en la asignación al dirigirse en forma prioritaria al primer nivel de atención, mejorar su capacidad resolutiva y su capacidad articuladora de las redes integradas de servicios.

-Eliminar el pago directo en el momento de la prestación de servicios que se constituye en barrera financiera para el acceso a los servicios de salud garantizados. Esto aumentará la protección financiera al disminuir la inequidad y la exposición a gastos catastróficos y al empobrecimiento. Un fondo prepago mancomunado que se base en el principio de la solidaridad y que permita las subvenciones cruzadas de las personas saludables a las personas enfermas, de los ricos a los pobres y de los jóvenes a los adultos mayores, debería sustituir el pago directo. Esta es una estrategia efectiva para aumentar la equidad y la eficiencia del sistema de salud.

- Mejorar la eficiencia del financiamiento y la organización del sistema de salud. En cuanto a la eficiencia en la organización de los servicios es necesario alinear los incentivos y mecanismos de pago con resultados de avance hacia la cobertura universal de salud; racionalizar la introducción y el uso de medicamentos y otras tecnologías de salud con un enfoque integrado y multidisciplinario; mejorar las compras de insumos, medicamentos esenciales y otras tecnologías de salud aprovechando economías de escala y adoptando procesos transparentes para la adquisición; además de luchar contra la corrupción, entre otros.

Fuente: CE154/12. Estrategia para la cobertura universal de salud