La información sobre las personas con enfermedades crónicas es clave para orientar decisiones, planificar recursos y mejorar la continuidad de la atención.
Encarnación, 10 de septiembre de 2026 (OPS/OMS). Con el objetivo de fortalecer las competencias de los profesionales de la Atención Primaria de la Salud (APS) en la vigilancia, prevención y manejo de las enfermedades no transmisibles (ENT), profesionales de la salud de distintos distritos de Itapúa participaron del Taller de Fortalecimiento de Competencias para la Vigilancia, Prevención y Manejo de las Enfermedades No Transmisibles en la Atención Primaria de la Salud.
La actividad, desarrollada el 8 de septiembre en Encarnación, estuvo dirigida al personal de salud de la APS del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), bajo la coordinación de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT) y la VII Región Sanitaria de Itapúa, con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La vigilancia como herramienta para la gestión
Uno de los ejes del taller fue la relación entre la información y la toma de decisiones en salud. El Dr. Lenildo De Moura, Asesor de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS en Paraguay, abordó la importancia de la vigilancia en la gestión de los sistemas de salud.
La vigilancia permite conocer lo que está ocurriendo, dónde se concentran los problemas y cómo evolucionan en el tiempo. La gestión, a partir de esa información, permite tomar decisiones, organizar recursos y poner en marcha respuestas concretas.
“La vigilancia le dice al sistema de salud dónde está el problema; la gestión moviliza al sistema para resolverlo”, expresó el Dr. Lenildo.
Contar con información precisa y actualizada sobre las personas que viven con enfermedades crónicas permite así pasar de estimaciones generales a una planificación basada en datos, con capacidad para responder a las necesidades de cada territorio.
Herramientas para fortalecer la atención
A partir de este enfoque, el taller abordó diferentes componentes vinculados con la vigilancia, prevención y atención de las ENT. El Dr. Luis Gatti, de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT), presentó el Sistema de Información de Enfermedades No Transmisibles, orientado a generar información que permita conocer la situación de estas enfermedades y apoyar la toma de decisiones.
La Dra. Carmen Cabral, del Programa Nacional de Diabetes (PND), presentó las guías rápidas para el manejo de la diabetes, con herramientas orientadas a favorecer la identificación oportuna de la enfermedad, incluso en etapas iniciales, y a brindar a los equipos de salud criterios actualizados para su abordaje.
Por su parte, la Dra. Victoria Chaparro, del Programa Nacional de Prevención Cardiovascular (PNPC), abordó las guías rápidas para el manejo de la hipertensión arterial, una condición que requiere seguimiento y atención continua desde los servicios de salud.
En el componente de factores de riesgo, el Lic. Eduardo Enciso y la Lic. Bethania Machuca presentaron aportaron herramientas para el manejo de la obesidad, para fortalecer su prevención y abordaje desde los servicios de salud desde una mirada interdisciplinaria, que incluye actividad física, nutrición y consejería.
Empadronar para conocer y planificar
Uno de los temas centrales fue la Estrategia de Empadronamiento de Pacientes Crónicos, a través del Sistema HIS, presentada por el Dr. Rodolfo Barrios.
La estrategia busca fortalecer el registro y seguimiento de personas con enfermedades no transmisibles prioritarias, particularmente hipertensión arterial y diabetes, mediante su incorporación al sistema de información en salud (HIS).
El empadronamiento permite avanzar hacia un registro nominativizado de pacientes, generando información sobre la cantidad y distribución de personas que requieren atención y tratamiento. Estos datos pueden contribuir a estimar de manera más precisa las necesidades de medicamentos y apoyar una planificación de los recursos acorde con la demanda de cada territorio.
Además, contar con información individualizada facilita el seguimiento de las personas con enfermedades crónicas y la continuidad de sus controles y tratamientos. De esta manera, los datos producidos en los servicios pueden convertirse en una herramienta para mejorar tanto la atención como la gestión de los recursos.
La estrategia también plantea la posibilidad de vincular la información de los pacientes empadronados con la gestión logística, de manera que la planificación de medicamentos pueda responder a la demanda real registrada en los servicios.
La metodología participativa permitió recoger la diversidad de situaciones que enfrentan los equipos de la APS en los distintos territorios de Itapúa, así como las necesidades y desafíos relacionados con la atención y seguimiento de las personas con enfermedades crónicas.
El propósito es que la información generada en los servicios no quede únicamente como un registro, sino que pueda transformarse en evidencia para orientar decisiones, organizar recursos y mejorar la respuesta del sistema de salud.
Así, vigilancia y gestión forman parte de un mismo proceso: conocer mejor las necesidades de la población para tomar mejores decisiones y brindar una atención más oportuna y continua a las personas que viven con enfermedades no transmisibles.
