Guatemala y PANAFTOSA-OPS revisan estrategias para mejorar la respuesta ante los accidentes por animales venenosos en el país

ténicos de PANAFTOSA, OPS Guatemala, expertors internacionales y la viceministra de salud de Guatemala reunidos revisando las estrategias para mejorar la respuesta ante los accidentes por animales venenosos en el país
Boris Barrios
OPS/Guatemala
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Ciudad de Guatemala, 2 de septiembre de 2026 (PANAFTOSA/SPV-OPS/OMS). Guatemala avanza en el fortalecimiento de sus capacidades para la vigilancia, prevención, diagnóstico y atención de los accidentes causados por serpientes y otros animales venenosos, durante una misión de cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), a través del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV).

La misión, desarrollada entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, combinó una capacitación presencial dirigida a profesionales de salud y una revisión técnica conjunta con equipos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala, con el propósito de identificar brechas y oportunidades de mejora en la respuesta nacional.

Los accidentes por animales venenosos constituyen un problema de salud pública en América Latina y el Caribe. En la Región se registran más de 700.000 casos anuales, con las picaduras de escorpiones como los eventos más frecuentes, seguidas por las mordeduras de arañas y serpientes. Estas últimas presentan la mayor letalidad y pueden ocasionar complicaciones graves y secuelas permanentes.

Capacitación para fortalecer la respuesta clínica

Como parte de la misión, PANAFTOSA desarrolló una jornada de capacitación presencial para profesionales de salud referentes en el tratamiento de los envenenamientos.

El encuentro permitió actualizar conocimientos sobre el reconocimiento clínico de los envenenamientos, la fisiopatología y las manifestaciones asociadas a las especies de importancia sanitaria en Guatemala, así como los principales aspectos del diagnóstico y manejo terapéutico.

La capacitación estuvo a cargo de expertos internacionales, entre ellos la Dra. Fan Hui Wen, del Instituto Butantan de Brasil, y el Dr. José María Gutiérrez, del Instituto Clodomiro Picado de Costa Rica, e incluyó presentaciones técnicas, análisis de situaciones clínicas y espacios de intercambio con los participantes. Entre los temas abordados estuvieron los criterios para el uso oportuno y adecuado de antivenenos, el manejo de las manifestaciones clínicas y el tratamiento de las complicaciones derivadas de las mordeduras de serpientes.

También se revisaron aspectos relacionados con los accidentes provocados por otros animales venenosos, con el objetivo de contribuir a una respuesta integral del personal de salud ante los diferentes tipos de envenenamiento que pueden presentarse en el país.

La actividad contó con la participación de especialistas regionales con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de estos eventos, favoreciendo el intercambio de conocimientos y experiencias entre Guatemala y otros países de América Latina.

Revisión estratégica con el Ministerio de Salud

La segunda línea de trabajo estuvo centrada en una revisión técnica conjunta con los responsables y equipos técnicos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, orientada a analizar los principales componentes de la respuesta nacional frente a los accidentes por animales venenosos.

Durante los encuentros se revisó la información epidemiológica disponible y el funcionamiento de los mecanismos de vigilancia y notificación, además de las normativas y herramientas existentes para el abordaje de estos eventos.

“Esta misión nos permitirá fortalecer la vigilancia epidemiológica para tomar decisiones basadas en evidencia, identificar las áreas más vulnerables y determinar dónde se requiere mayor atención. También debemos continuar fortaleciendo las capacidades del personal de salud y avanzar en una hoja de ruta que permita definir las necesidades de los hospitales y garantizar una mejor atención a la población”, señaló María del Rosario Orozco García, viceministra de Hospitales del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

La agenda incluyó asimismo la revisión de los protocolos clínicos y las directrices terapéuticas, el fortalecimiento de las capacidades de los profesionales de la salud y las estrategias de comunicación y educación dirigidas a las comunidades.

Otro de los ejes centrales fue la gestión de los antivenenos. Los equipos analizaron aspectos relacionados con su disponibilidad, existencia de reservas estratégicas, distribución, trazabilidad y acceso oportuno en los servicios de salud.

También se abordó la planificación de las necesidades futuras de estos productos y las oportunidades para fortalecer la estimación de la demanda y los procesos de adquisición, incluyendo los mecanismos de cooperación disponibles a través del Fondo Estratégico de la OPS.

Hacia una hoja de ruta para 2026–2027

El intercambio permitió identificar fortalezas, brechas y oportunidades de mejora en los diferentes componentes de la respuesta nacional y establecer prioridades de trabajo para el período 2026–2027.

La misión permitió avanzar en la discusión de una hoja de ruta para la cooperación técnica, orientada a acompañar al país en el fortalecimiento de las acciones de vigilancia, prevención y atención de los accidentes por animales venenosos.

Como parte del apoyo al país, PANAFTOSA elaborará y remitirá un informe técnico que recogerá los principales aspectos abordados durante las actividades, así como las recomendaciones acordadas, con el propósito de facilitar su seguimiento por parte de los equipos técnicos y las autoridades nacionales.

Cooperación técnica para reducir muertes y secuelas

La misión en Guatemala forma parte de las acciones de cooperación técnica de la OPS para fortalecer la respuesta de los países de América Latina y el Caribe frente a los envenenamientos por animales venenosos.

El fortalecimiento de las capacidades del personal sanitario, la vigilancia epidemiológica, el acceso oportuno a antivenenos y la actualización de los protocolos de atención son elementos fundamentales para reducir las muertes, complicaciones y secuelas asociadas a estos eventos.

Para la OPS, avanzar en estas áreas contribuye a una respuesta más oportuna y equitativa, especialmente para las poblaciones rurales y aquellas que enfrentan mayores barreras para acceder a servicios de salud.