Montevideo, 2 de setiembre de 2026.- El Ministerio de Salud Pública (MSP) conformó un comité operativo para preparar al sector salud ante los posibles efectos del fenómeno El Niño en Uruguay. En el marco de este proceso, se realizó este miércoles la primera actividad preparatoria del ámbito sanitario, organizada junto con el Ministerio de Ambiente, el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).
El encuentro tuvo como objetivo analizar las posibles repercusiones del fenómeno climático sobre el sistema de salud y avanzar en la elaboración de un plan de contingencia sectorial. La actividad se enmarca en la coordinación con la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos, que activó en agosto una alerta institucional para gestionar la respuesta del Estado frente a este fenómeno.
"Estamos conformando un comité operativo en el MSP. Para el sector salud, es un desafío no solo responder a la emergencia, sino asegurar que el sistema siga funcionando ante ella", señaló la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg.
Lustemberg advirtió que un evento hidrometeorológico extremo puede afectar componentes esenciales del sistema sanitario, como la infraestructura de los establecimientos de salud, los accesos, el suministro de agua y energía, las comunicaciones, la cadena de frío y la disponibilidad de medicamentos e insumos, a la vez que puede incrementar la demanda de servicios. La ministra indicó que se trabajará en fortalecer la coordinación interinstitucional y en revisar los planes de contingencia de cada prestador de salud.
Según un documento elaborado por el MSP para orientar este proceso, las prioridades del sector son la vigilancia, la comunicación de riesgos, la coordinación, la protección de las personas vulnerables, la logística y la preparación de establecimientos de salud resilientes.
Por su parte, Briozzo destacó la importancia de relevar los recursos disponibles en todo el territorio —público, de sanidad policial y militar, y privado— para garantizar una respuesta coordinada, y subrayó la necesidad de asegurar la continuidad asistencial de las personas desplazadas, evitando la interrupción de tratamientos para enfermedades crónicas.
El aporte técnico de la OPS
En representación de la OPS/OMS participó el asesor Fidel Cuellar, quien presentó a las autoridades el análisis técnico de la Organización sobre los impactos sanitarios previstos de El Niño en la subregión. Cuellar señaló que el riesgo para la salud no proviene únicamente del evento climático en sí, sino de su intersección con vulnerabilidades preexistentes: infraestructura de agua y saneamiento ya tensionada, inseguridad alimentaria y servicios de salud que operan al límite de su capacidad.
De acuerdo con el análisis presentado, las inundaciones asociadas a El Niño pueden presionar al sistema hospitalario por tres vías: el daño directo a la infraestructura sanitaria (energía, agua segura, manejo de residuos); el aumento simultáneo de la demanda por enfermedades transmitidas por el agua (cólera, hepatitis A, leptospirosis) y por vectores (dengue, zika, chikungunya, malaria), además de la desnutrición y el impacto en la salud mental de las poblaciones desplazadas; y la interrupción de servicios esenciales cuando el personal, el transporte o las cadenas de suministro se ven afectados.
La OPS/OMS Uruguay continuará brindando apoyo técnico al MSP en este proceso de preparación, en articulación con las demás instituciones que integran la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos.
