Los micronutrientes, generalmente derivados de la ingesta de alimentos, son pequeñas cantidades de vitaminas y minerales requeridos por el cuerpo para la mayoría de las funciones celulares. Las deficiencias más comunes de micronutrientes incluyen vitamina A, vitamina D, vitamina B12, hierro, yodo y zinc. Las deficiencias de micronutrientes pueden ocasionar una salud ocular deficiente, bajo peso al nacer y un impacto negativo en el desarrollo físico y cognitivo de los niños, y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas en los adultos.
Las estrategias centradas en la ingesta de alimentos variados y ricos en nutrientes, alimentos enriquecidos y suplementos vitamínicos pueden ayudar a prevenir deficiencias de micronutrientes.
- Se estima que el 42% de los niños menores de 5 años y el 40% de las mujeres embarazadas en todo el mundo padecen anemia.
- UNICEF estima que el 66% de los hogares a nivel mundial tiene acceso a sal yodada.
Las deficiencias de micronutrientes pueden causar diversos problemas de salud graves. La falta de hierro, folato y de las vitaminas B12 y A puede derivar en anemia. La anemia es una afección en la que se reduce el número de glóbulos rojos o la concentración de hemoglobina, lo que provoca fatiga, debilidad, dificultad para respirar y mareos. Esto puede acarrear, además, dificultades para desenvolverse en el ámbito laboral, educativo y en la participación comunitaria. Se estima que el 42% de los niños menores de 5 años y el 40% de las mujeres embarazadas en todo el mundo padecen anemia.
Una deficiencia grave de yodo puede provocar daño cerebral y, durante el embarazo, puede causar una serie de problemas, entre ellos la muerte fetal, el aborto espontáneo y anomalías congénitas. Una deficiencia de yodo menos grave puede causar, aun así, un deterioro mental que reduce la capacidad intelectual. La estrategia preferida para controlar la deficiencia de yodo sigue siendo la yodación universal de la sal, la cual exige que toda la sal de calidad alimentaria utilizada en los hogares y en el procesamiento de alimentos sea fortificada con yodo. UNICEF estima que el 66% de los hogares a nivel mundial tiene acceso a sal yodada.
La deficiencia de vitamina A es la principal causa de ceguera prevenible en los niños y aumenta el riesgo de enfermedad y muerte por infecciones graves, tales como las enfermedades diarreicas y el sarampión. La deficiencia de vitamina A también puede presentarse en las mujeres durante el último trimestre del embarazo en zonas de alto riesgo. La lactancia materna es la mejor manera de proteger a los bebés contra la deficiencia de vitamina A; asimismo, en las zonas donde esta deficiencia constituye un problema de salud pública, se recomienda la suplementación con vitamina A en lactantes y niños de entre 6 y 59 meses de edad.
La OPS brinda liderazgo y cooperación técnica a los Estados Miembros en materia de nutrición saludable, como la lactancia materna y la alimentación complementaria, el etiquetado frontal, la prevención de la obesidad, la reducción de sal y la eliminación de ácidos grasos trans.
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El Modelo de perfil de nutrientes de la OPS es una herramienta para clasificar los alimentos y bebidas procesadas y ultraprocesadas que tienen un exceso de nutrientes críticos como azúcares, sodio, grasas totales, grasas saturadas y ácidos grasos trans.
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