Atlanta, 13 de noviembre de 2016 (OPS/OMS) - La lucha contra el virus del Zika "no es una carrera de cien metros. Esto es una maratón en la que la ciencia y salud pública tienen que trabajar de la mano", afirmó la doctora Carissa F. Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a delegados en la Sociedad Norteamericana de Medicina Tropical e Higiene (ASTMH, por sus siglas en inglés).

En su discurso de apertura de la reunión anual del grupo científico en Atlanta, Etienne dijo que "todavía hay un largo trecho que recorrer en la lucha contra el zika. El desarrollo de nuevas herramientas por parte de la comunidad científica, incluidas pruebas diagnósticas y una vacuna, así como innovaciones en control de vectores, es una prioridad urgente. Nuestros sistemas de salud deberán estar preparados para la introducción de esas herramientas y para asegurar que sus beneficios alcancen a todos".

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Crédito fotografía: ASTMH

Etienne relató la súbita aparición del zika en Brasil en mayo de 2015 y su propagación rápida en toda América, observando que "nadie podría haber imaginado hace dos años que nuestros niños se verían afectados por la microcefalia como resultado de este villano que alguna vez estuvo latente".  

En la Región de las Américas, "el zika fue confirmado mientras nos estábamos preparando para el ébola y respondiendo al chikunguña", expresó Etienne. "Fueron astutos trabajadores de salud de primera línea quienes primero comprendieron que estaban detectando algo extraño. En efecto, nuestra experiencia en zika demuestra una vez más que el buen juicio y la conciencia clínica sobre los casos atípicos son cruciales para la detección oportuna de enfermedades emergentes. También indica la importancia de invertir en la fuerza laboral de salud como la primera línea de defensa contra estas amenazas", agregó.

En América Latina y el Caribe aproximadamente 500 millones de personas viven en  zonas en riesgo de transmisión del virus del Zika. "Está claro que la repercusión de este virus podría ser significativa y podría colocar una carga importante en los servicios de salud, especialmente en el tratamiento de las graves complicaciones asociadas con la infección", manifestó.

Etienne reconoció a la Sociedad Norteamericana de Medicina Tropical e Higiene "por sus esfuerzos decididos de abogar por la asignación de prioridades de las enfermedades infecciosas en la agenda de salud pública, incluidas las desatendidas, la malaria y el zika". Dijo que brotes recientes "han mostrado claramente por qué es crucial el fortalecimiento y mantenimiento de las capacidades esenciales de salud pública para prevenir, detectar y responder a amenazas sanitarias, independientemente de su fuente".

La Directora de la OPS felicitó al Gobierno de los Estados Unidos por su promesa de invertir más de mil millones de dólares para ayudar a países de todo el mundo a reforzar sus capacidades de vigilancia y respuesta ante brotes epidémicos. "La OPS está comprometida con acelerar la función catalizadora de la agenda mundial de seguridad sanitaria para lograr y mantener las capacidades básicas establecidas por el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) en la Región de las Américas. Esta es una muy importante empresa que requiere una inversión significativa. Si algo hemos aprendido de las amenazas planteadas por la gripe A (H1N1), el ébola, MERS y el zika, es que una amenaza en un país es una amenaza en todas partes", concluyó.