Bogotá, septiembre 9 de 2019. En 26 años, el mundo logró avances importantes en materia de supervivencia infantil al reducir en un 56% la mortalidad de los menores de 5 años. Sin embargo, hay muchos retos por superar para evitar las muertes prevenibles que ocurren durante el embarazo y en los primeros 28 días de vida.

“Para que los países de la Región de las Américas puedan alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que buscan garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos a 2030, es fundamental poner el foco en la salud neonatal”, aseguró Pablo Durán, Asesor Regional en Salud Perinatal del Centro Latinoamericano de Perinatología, Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Durán hace parte de la comitiva de expertos del Centro Latinoamericano de Perinatología, Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR) quienes, junto a los asesores regionales de la Unidad de Análisis en Salud, Métricas y Evidencia (HA) y la Representación de la OPS en Colombia, presidieron un taller en salud neonatal y fetal, dirigido a representantes de las áreas de Salud Neonatal, Estadística, Información y/o Epidemiología del país, que se desarrolló en Bogotá hasta el 6 de septiembre.

Contar con datos de calidad, tener análisis de la información con un enfoque de equidad y con parámetros cualitativos y cuatitativos, les permite a los países desarrollar estrategias y acciones que reduzcan la desigual, de ahí que la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) esté brindando cooperación técnica a los países de las Américas para presentar la metodología de medición de desigualdades de muertes neonatales. Adicionalmente cuenta con una herramienta de auditoría de muertes neonatales y su aplicación en hospitales priorizados.

La capacitación busca, además, analizar con los representantes de Colombia, la situación de los datos, particularmente la disponibilidad, definiciones y calidad; así como brindar herramientas para la definición de metas y valoración de inequidades en mortalidad fetal y neonatal, en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible.

Colombia tiene mucho por compartir a los demás países, pues ha tenido logros importantes como la reducción de las muertes neonatales en un 29,7%, en el periodo comprendido entre 2005 y 2017. Las disminuciones continúan, pero la mayor cantidad de muertes, el 64,7%, se concentran en el primer año de vida. Los departamentos más afectados son Chocó, Vichada y el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, según el documento ‘Análisis de Situación de Salud (ASIS) Colombia, publicado por el Ministerio de Salud en 2018.

Para no dejar a nadie atrás, y con el objetivo de detectar temprana y oportunamente las alteraciones que afectan la salud y el desarrollo de los niños desde el nacimiento, el pasado 14 de agosto, el Presidente de la República, Iván Duque Márquez, sancionó la Ley 1980 de 2019, para garantizar la salud de los recién nacidos en el país.

Así mismo y dado que la salud de las madres es un factor común en las muertes neonatales, se estima que dos de cada tres defunciones son evitables con medidas eficaces en la atención del parto y durante la primera semana de vida, el Gobierno colombiano logró que para 2018 el 99,4% de los partos sean atendidos institucionalmente por personal calificado; y sigue haciendo esfuerzos importantes para llegar al 100 por ciento.

“Sin duda, nos encontramos ante una oportunidad, desde la perspectiva social, de eliminar la mortalidad fetal y neonatal prevenible. Con evidencias, inteligencia y toma de decisiones, podemos garantizar la salud, el bienestar y una vida plena a los recién nacidos, y cumplir nuestro objetivo de no dejar a nadie atrás”, concluyó el doctor Durán.