• Salt reduction

Cómo mejorar la salud en las Américas siguiendo de cerca las estrategias para reducir la sal en la dieta de las personas

10 Mar 2021

Washington, DC. 10 de marzo de 2021 (OPS) -Las enfermedades del corazón han sido y continúan como la principal causa de  muerte mundialmente de los últimos 20 años. En las Américas, aproximadamente 1,1 millones de personas perdieron la vida solo en 2019 debido a una cardiopatía isquémica o coronaria, siendo la hipertensión arterial el principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares (más específicamente, morbilidad, mortalidad y discapacidad por ECV).

Una forma efectiva de combatir las enfermedades del corazón es reduciendo la cantidad de sal que consumen las personas, ya que esto disminuye efectos negativos sobre la presión arterial.

Para impulsar una mejor salud cardiovascular en las Américas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha propuesto una reducción relativa del 30% en la ingesta diaria promedio de sal y sodio para alcanzar una proporción diaria por debajo de los 5 gramos — equivalente a 2 gramos de sodio — como objetivo para 2025. Los Estados Miembros de la organización también han acordado la meta global voluntaria para 2025 orientada a reducir la prevalencia de hipertensión arterial en un 25% en relación con su valor en 2010 (meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU 2030[1]).

Trabajando unidos para alcanzar objetivos nacionales y regionales de consumo de sal para 2025

Los países de las Américas han implementado estrategias para que las personas puedan reducir los riesgos por ingesta excesiva de sal y promover así hábitos más saludables. Con el fin de contribuir al seguimiento de estas políticas e iniciativas, la OPS creó una herramienta interactiva para apoyar a los encargados de formular políticas y otros actores en medir y comparar los avances hacia las metas nacionales y regionales.

La investigación detrás de la creación de esta herramienta muestra que ha habido logros importantes respecto a la promoción de políticas para reducir el consumo de sal en las Américas. Sin embargo, es difícil evaluar su nivel de implementación y ésta difiere considerablemente en cada país. Un hallazgo clave es que se necesitan más acciones encaminadas a que los gobiernos aumenten la escala de los esfuerzos nacionales y regionales.

Se requiere además mayor investigación sobre la implementación y evaluación en la Región para evaluar y mejorar marcos regulatorios, políticas, programas y medidas de salud pública destinadas a reducir la ingesta de sal.

La herramienta interactiva permite monitorear políticas e iniciativas existentes; identificar las brechas con base en las "mejores inversiones" de la OMS o las medidas de salud pública más costo-efectivas para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles (ENT) relacionadas con la alimentación; realizar un seguimiento de estas medidas de salud pública y de legislación y políticas, así como proveer información para priorizar acciones para el trabajo futuro.

Datos e información para orientar políticas efectivas que ayuden a las personas a mejorar su salud

Para crear la Herramienta de Mapeo de Políticas de Reducción de la Ingesta de Sal, la OPS consultó a los ministerios de salud y revisó informes sobre los objetivos generales y específicos de políticas nacionales y medidas de salud pública en 34 países, incluyendo legislación y regulación en alineación con las "mejores inversiones" de la OMS, además de información de vigilancia y seguimiento. Con base en ello, la OPS compartió recomendaciones sobre la implementación de políticas y los avances en cuanto a las metas, reconociendo que cada país tiene una realidad diferente.

La OPS encontró que el 70% de los países de las Américas han incluido al menos una recomendación para reducir la ingesta de sal en sus políticas relacionadas con el control y la prevención de las ENT. La mayoría de ellos están alineados con las "mejores inversiones" de la OMS, pero solo seis países tienen una política nacional específica e integral que incluye al menos tres de las cuatro. Argentina es el único país con una ley nacional especialmente orientada a reducir la ingesta de sodio. Ninguno de los países incluidos en el estudio ha utilizado campañas nacionales de cambio de comportamiento a nivel nacional con un enfoque de mercadeo social.

Principales hallazgos del estudio sobre el Mapeo de políticas de reducción de Sal/Sodio en la dieta en la Región de las Américas

Los ministerios de salud pueden utilizar los datos de la Herramienta de Mapeo de Políticas de Reducción de la Ingesta de Sal para conocer las políticas y regulaciones que se han implementado en otros países de la Región y seguir sus avances. Un ejemplo podrían ser los países que se encuentran en las primeras etapas de implementación, los cuales pueden aprovechar la información disponible sobre esfuerzos más avanzados. Del mismo modo, agencias gubernamentales, legisladores y otros tomadores de decisiones que no están directamente enfocados en la salud pública pueden comprender mejor las estrategias de reducción de consumo de sal. Así se pueden favorecer estrategias multisectoriales más integrales.

La OPS también utiliza la herramienta para recopilar información valiosa sobre las brechas en las políticas públicas y los desafíos que enfrentan los países de las Américas y poder ofrecerles la cooperación técnica necesaria para fortalecer sus estrategias y proteger a sus poblaciones. Las cuatro “mejores inversiones” de la OMS tienen un mayor impacto en la reducción de sal cuando se implementan simultáneamente. Los países y la OPS pueden colaborar para generar un ambiente más saludable para que esto suceda.

Esta herramienta es útil para los gobiernos, pero también para otros actores interesados ​​en apoyar los esfuerzos de reducción de ingesta de sal, como la sociedad civil. Una mayor transparencia para proteger a los consumidores a través de estrategias costo-efectivas y costo-eficientes puede beneficiar tanto a actores públicos y como a otros sectores.

Reducir el consumo de sal de la población en un 30% mediante la creación de condiciones, incentivos y un entorno de salud pública que apoye los objetivos regionales y globales para 2025 ayudará a mejorar el bienestar de las personas y salvar vidas. Sin embargo, los datos muestran que los países de la Región tendrán que acelerar sus esfuerzos para alcanzar esta visión. Esfuerzos integrales y transversales serán extremadamente valiosos para este fin, y la Herramienta de Mapeo de Políticas de Reducción de la Ingesta de Sal puede ofrecer datos e información sólidos para construir mejores estrategias y escalar esfuerzos.

Del 8 al 12 de marzo la OPS organiza actividades sobre la Semana de Sensibilización sobre la Sal 2021, con el tema, ¡Más sabor, menos sal! Visite el sitio sobre esta campaña.

 


[1] De acuerdo con el Plan de Acción Mundial de la OMS para la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) 2013-2020, el Plan de Acción de la OPS para la Prevención y el Control de las ENT 2013-2019 ha propuesto una reducción relativa del 30% en la ingesta media de sal/sodio en la población, con el objetivo de lograr una reducción de la ingesta de sal por persona de menos de 5 gramos por día (2 gramos de sodio) para 2025. Los Estados Miembros también han acordado alcanzar en el 2025 la meta de reducir en un 25% la prevalencia de hipertensión arterial (definida como presión arterial sistólica ≥140 mmHg y/o presión arterial diastólica ≥90 mmHg) respecto a su valor en 2010.

 


Del 8 al 14 de marzo la OPS organiza actividades sobre la Semana Mundial de Sensibilización sobre la Sal 2021, con el tema, ¡Más sabor, menos sal!

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