Honduras actualiza su Estrategia de Gestión Integrada para prevención y control de Arbovirosis

Autoridades en inauguracion del taller EGI-Arbovirosis
OPS/OMS
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Tegucigalpa, 28 de julio de 2026 (OPS/OMS). Ante un contexto regional marcado por brotes de dengue cada vez más intensos y prolongados, el impacto del cambio climático en la expansión de los vectores y el riesgo de aparición o reaparición de otras arbovirosis, Honduras avanza en la actualización de su Estrategia de Gestión Integrada para fortalecer la prevención, preparación y respuesta frente a estas enfermedades durante la próxima década, en el marco del RSI.

Con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y la participación de expertos internacionales en arbovirosis, la Secretaría de Salud desarrolla el Taller Nacional para la Actualización de la Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control de las Arbovirosis (EGI-Arbovirosis) para el período 2026-2035. Este proceso busca fortalecer la capacidad del país para prevenir, detectar y responder oportunamente al dengue, zika, chikunguña y otras enfermedades transmitidas por vectores.

Las arbovirosis continúan representando uno de los principales desafíos de salud pública en las Américas. Su prevención y control requieren una respuesta integral que combine vigilancia epidemiológica, diagnóstico de laboratorio, atención clínica de calidad, manejo integrado de vectores, comunicación de riesgos y participación comunitaria. Bajo este enfoque, la EGI-Arbovirosis promueve la articulación de todos estos componentes para mejorar la capacidad de respuesta de los países.

Como parte de la cooperación técnica, la OPS ha movilizado especialistas nacionales e internacionales en gestión, epidemiología, atención clínica, laboratorio, manejo integrado de vectores y comunicación de riesgos. Junto con los equipos nacionales, estos expertos apoyan el análisis de brechas, la revisión de lineamientos estratégicos y el intercambio de experiencias exitosas de otros países de la Región.

Durante el taller se revisan los distintos componentes de la estrategia, incorporando evidencia científica reciente, nuevas herramientas metodológicas y las orientaciones de la EGI-Arbovirosis Regional 2026-2035. Este trabajo permitirá que Honduras cuente con una estrategia actualizada y adaptada a los desafíos actuales y futuros de las arbovirosis.

En la inauguración del evento, Diogo Alves, en representación de la OPS, destacó que este proceso representa una oportunidad para fortalecer la coordinación entre los diferentes actores del sistema de salud, aprovechar las experiencias acumuladas por el país y construir una visión compartida para orientar las acciones de prevención, vigilancia y respuesta frente a las arbovirosis en los próximos años.

La estrategia actualizada integrará los componentes de gestión, epidemiología, laboratorio, atención al paciente, manejo integrado de vectores, comunicación estratégica y participación comunitaria. Asimismo, establecerá un plan nacional de implementación, monitoreo y evaluación que facilite el seguimiento de los avances y fortalezca la coordinación entre instituciones y sectores.

Su objetivo es fortalecer la capacidad del país para anticipar riesgos, detectar oportunamente los brotes, mejorar la atención de las personas afectadas y reducir las complicaciones y muertes asociadas al dengue y otras arbovirosis. Para la población hondureña, esto se traducirá en un sistema de salud más preparado para proteger la vida y responder de manera efectiva a estas amenazas.

Al concluir el proceso, Honduras contará con una Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control de las Arbovirosis actualizada para el período 2026-2035, construida de manera participativa bajo el liderazgo de la Secretaría de Salud y con el acompañamiento técnico de la OPS y su red internacional de expertos, gracias al financiamiento de la Embajada de Corea en Honduras.

La actualización de la EGI-Arbovirosis representa una oportunidad para fortalecer la acción conjunta de las instituciones, los gobiernos locales, la academia, las comunidades y los socios de cooperación. El desafío ahora es transformar esta visión en acciones concretas que permitan reducir el impacto del dengue y otras arbovirosis, y avanzar hacia un país más preparado y protector de la salud de su población.