The field of health emergency and disaster preparedness refers to the knowledge and capacities to effectively anticipate, respond and recover from the impacts of likely, imminent or current hazardous events or conditions.
Governments, response and recovery organizations, communities and individuals can carry out preparedness action in order to build the capacities needed to manage all types of emergencies and achieve an orderly transition from response to sustained recovery.
These actions, based on a sound analysis of disaster risks and good linkages with early warning systems, include contingency planning, stockpiling of equipment and supplies, establishment and testing of coordination mechanisms, risk awareness raising and public information of protective behaviors, and associated training and field exercises.
- Between 1970 and 2018, the Region of the Americas experienced over 4,500 disasters that killed 569,184 people and injured more than 3 million people.
- Emergencies and disasters of any kind can cause multimillion-dollar economic losses and can significantly undermine the performance of health systems.
- Today, more than ever, it is necessary for countries to improve their preparedness and response to health emergencies and disasters—a need expressed by the Member States of the Pan American Health Organization.
The Country Health Emergency Preparedness and IHR unit of the Health Emergencies Department aims to ensure that all countries of the Region have capabilities for all hazards health emergency and disaster risk management, including the core capacities needed to fulfill their responsibilities under the IHR 2005. The goal is to ensure that each Member State builds its own standing preparedness capabilities.
Major Action Lines:
- Institutionalization of a national health emergency management;
- Development and implementation of health multi-hazard preparedness and response plan;
- Identification and training of multidisciplinary health response teams;
- Regional IHR secretariat activities;
- IHR Core Capacity Building, Assessment, Monitoring and Evaluation;
- Development of guidelines, learning materials and standard operating procedures;
- Implementation of the Emergency Medical Teams initiative.
El campo de preparación para desastres y emergencias en salud hace referencia al conocimiento y las capacidades para anticipar, responder y recuperarse de forma efectiva de los impactos de eventos o condiciones de riesgo, probables, inminentes o actuales.
Los gobiernos, organizaciones de respuesta y recuperación, las comunidades y los individuos pueden llevar a cabo acciones de preparación de cara a construir las capacidades necesarias para gestionar todo tipo de emergencias y lograr una transición ordenada de la respuesta a la recuperación sostenida.
Estas acciones, basadas en un profundo análisis de los riesgos de desastres y coordinación con sistemas de alerta temprana, incluyen los planes de contingencia, aprovisionamiento de equipamiento y provisiones, establecimiento de mecanismos de prueba y coordinación, concienciación de los riesgos y difusión pública de comportamientos de protección, y los entrenamientos y ejercicios asociados.
- Entre 1970 y 2018, la región de las Américas experimentaron más de 4.500 desastres que mataron a 569.184 personas y dejaron más de tres millones de heridos.
- Los desastres y las emergencias de cualquier tipo pueden causar pérdidas económicas multimillonarias y reducir la capacidad de trabajo de los sistemas de salud.
- En la actualidad es más que nunca necesario que los países mejoren su preparación y respuesta a las emergencias en salud y los desastres, una necesidad expresada por los miembros de la OPS.
El área de Preparación de los países para las emergencias de salud y el RSI del Departamento de Emergencias en salud de la OPS trabaja para que los miembros de la organización cuenten con las capacidades para manejar riesgos de todo tipo en situaciones de emergencias de salud y desastres, incluidas las capacidades básicas necesarias para cumplir con sus responsabilidades de conformidad con el RSI (2005). La meta es que cada Estado Miembro forme su propia capacidad permanente de prevenir, prepararse, responder y recuperarse de emergencias humanitarias y brotes de gran magnitud.
Principales líneas de acción:
- Institucionalización de un plan nacional de manejo de emergencias de salud.
- Elaboración y ejecución del plan de preparación y respuesta ante múltiples amenazas para la salud.
- Identificación y capacitación de equipos multidisciplinarios de respuesta de salud.
- Actividades regionales de la secretaría del RSI.
- Análisis, seguimiento y evaluación de la capacidad básica del RSI.
- Elaboración de guías, materiales didácticos y procedimientos normalizados de trabajo.
- Ejecución de la iniciativa Equipos Medicos de Emergencia.
