Epilepsia

La epilepsia es un trastorno crónico no transmisible del cerebro, que afecta a personas de todas las edades en todo el mundo, y se caracteriza por convulsiones recurrentes no provocadas. La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más comunes y se estima que hasta el 70% de las personas con epilepsia pueden llevar una vida normal si reciben el tratamiento adecuado. La epilepsia tiene muchas causas y puede ser genética. La epilepsia puede ocurrir en personas que tienen antecedentes de traumatismos de nacimiento, lesiones cerebrales (incluyendo traumatismo craneal y accidentes cerebrovasculares) o infecciones cerebrales. La epilepsia no es contagiosa, y en algunas personas, no se puede identificar ninguna causa.

Causas comunes

 

 genética

lesiones cerebrales 

infecciones cerebrales 

 

Las convulsiones son causadas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro y son de dos tipos: convulsivas y no convulsivas. La epilepsia no convulsiva tiene características como el cambio en el estado mental, mientras que la epilepsia convulsiva tiene características tales como movimientos anormales repentinos, incluyendo rigidez y temblores del cuerpo. Las personas con epilepsia pueden experimentar estigma, prejuicios y abusos contra los derechos humanos, que pueden ser peores que las convulsiones mismas. Además, se asocia con una mayor morbilidad y mortalidad.

Datos clave
  • Aproximadamente 50 millones de personas en todo el mundo tienen epilepsia, lo que la convierte en una de las enfermedades neurológicas más comunes a nivel mundial. Cinco millones de ellos viven en la Región de las Américas.

  • El 62% de los países de América Latina y el Caribe han reportado tener al menos un anticonvulsivo, pero la mayoría de las veces, estos solo están disponibles en los niveles secundario y terciario de atención, lo que hace que sea muy difícil para las personas acceder al nivel de atención primaria.

  • En América Latina y el Caribe, más de la mitad de las personas no reciben atención de ningún tipo por parte de los servicios de salud.

  • Dos tercios de los países de América Latina y el Caribe no tienen un programa para la atención de la epilepsia y el 80% no tiene una legislación adecuada sobre la epilepsia.

  • La mortalidad por epilepsia en América Latina y el Caribe es de 1,04 por 100.000 habitantes, superior a la de Estados Unidos y Canadá, donde es de 0,50 por 100.000 habitantes.

  • La Región tiene una tasa de 0,7 neurólogos por cada 100.000 habitantes (superior al promedio de 2010 de 0,3). A nivel mundial, ese indicador también es más bajo que en la Región de las Américas (0,4).
Hoja informativa
  • En América Latina y el Caribe, más de la mitad de las personas con epilepsia no reciben ningún tipo de atención médica de los servicios de salud.

  • El 51 % de los países de América Latina y el Caribe informaron tener programas nacionales de epilepsia.

  • La epilepsia se ha asociado durante siglos con el miedo, la incomprensión, la discriminación y el estigma social. Todavía hoy en día, en muchos países, la calidad de vida de las personas que viven con epilepsia y sus familiares se ve afectada por el estigma relacionado con la enfermedad.

  • La consideración de los factores psicosociales es esencial en el manejo integrado de las personas con epilepsia.

  • La epilepsia tiene un impacto en la economía con respecto a la muerte prematura, los servicios de atención médica necesarios y la pérdida de productividad laboral para las personas que viven con el trastorno o los miembros de la familia.
Lo que la OPS hace

Debido a que la OPS reconoce que la epilepsia es un importante problema de salud pública, se compromete a cooperar con los Estados Miembros a medida que trabajan para mejorar la atención y la calidad de vida de las personas con epilepsia. En el 2011, el 51º Consejo Directivo de la OPS aprobó la Estrategia y Plan sobre Epilepsia 2012-2021 (CD51. R8), que establece cuatro áreas estratégicas de acción: programas y legislación para la atención de las personas con epilepsia y la protección de sus derechos humanos; red de servicios de salud para el tratamiento de las personas con epilepsia, con énfasis en la atención primaria de salud y el suministro de medicamentos; educación y sensibilización de la población, incluidas las personas con epilepsia y sus familias; y el fortalecimiento de la capacidad de producir, evaluar y utilizar información sobre la epilepsia. La Resolución insta a los Estados miembros a que adopten medidas coordinadas contra la epilepsia y sus consecuencias.

En noviembre del 2020, la septuagésima tercera Asamblea Mundial de la Salud (WHA) adoptó la resolución WHA 73.10 sobre acciones mundiales sobre la epilepsia y otros trastornos neurológicos, en la que se pedía al Director General de la OMS que elaborara un plan de acción mundial intersectorial sobre la epilepsia y otros trastornos neurológicos en consulta con los Estados Miembros. El plan de acción abordará los desafíos y las brechas en la prestación de atención y servicios para las personas con epilepsia y otros trastornos neurológicos que existen en todo el mundo y garantizará una respuesta integral y coordinada en todos los sectores.

Además, la OPS está apoyando la expansión de las intervenciones para abordar las necesidades de las personas con epilepsia en la atención primaria de salud (APS), utilizando herramientas como el uso del Programa de Acción para la Brecha en la Salud Mental (mhGAP) de la OMS. Para ello y debido a la limitada disponibilidad de especialistas en el manejo y tratamiento de la epilepsia, el módulo sobre epilepsia siempre se prioriza en la formación. Además, los cursos virtuales en mhGAP ya están disponibles en inglés y español, en el Campus Virtual de Salud Pública de la OPS.