Todos los países deben estar preparados y reforzar sus capacidades básicas de vigilancia y respuesta para hacer frente a la introducción de un caso importado de ébola. La preparación y respuesta debe focalizarse en: identificación rápida y aislamiento de casos; detección y seguimiento de contactos, acceso y uso adecuado de los equipos de protección personal, educación a la comunidad, y comunicación riesgo apropiada.