Puerto Rico earthquake 2019

Entre el 6 y el 7 de enero, ocurrieron dos terremotos a 8.4 millas de la costa suroeste de Puerto Rico de magnitud de 5.8 y 6.4 respectivamente; el mayor impacto que ha recibido en Puerto Rico desde el 2014. El Departamento de Salud informó que el terremoto del 7 de enero provocó múltiples daños en la infraestructura de las viviendas y un centro de atención primaria. Un hospital ha sido evacuado como medida preventiva y el sector de la salud ha activado sus planes de contingencia.

Se informaron cortes de energía, con millones en toda la isla sin electricidad y 300,000 sin servicios de agua. Siete hospitales están operando con generador. Se instaló un hospital móvil en el Hospital Pavia en Yauco para apoyar la continuidad de los servicios médicos. Las instalaciones sanitarias sufrieron daños estructurales menores, sin embargo, esto no ha afectado la continuidad de los servicios. El Departamento de Salud de Puerto Rico (PRDOH) activó su Centro de Operaciones y las Zonas de la Agencia de Manejo de Emergencias de Puerto Rico (PREMA), monitoreando el estado de las instalaciones de atención médica, las poblaciones vulnerables y otros asuntos emergentes.

El presidente de los Estados Unidos declaró el estado de emergencia, y las autoridades están evaluando el daño. Según la nota informativa de CDEMA publicada el 8 de enero, ha habido una elevada actividad sísmica con posibles réplicas en las próximas semanas o meses. No se puede excluir la posibilidad de un evento de mayor magnitud a lo largo de la falla de Punta Montalva cerca del límite sur de Puerto Rico, ya que el mismo puede tener el potencial de convertirse en un tsunami.

La tectónica en Puerto Rico está dominada por la convergencia entre las placas de América del Norte y el Caribe que se unen, quedando la isla entre los dos. Los movimientos de la placa han producido terremotos y tsunamis de gran magnitud en la zona.